El técnico de los universitarios aseguró que no quiere dejar al grupo a la deriva en el mal momento que atraviesan en el Apertura 2022
Andrés Lillini, director técnico de Pumas, aseguró que no piensa en renunciar, pues no es “mercenario” y no quiere dejar al equipo varado a medio torneo y con una crisis en el equipo, mismo que no encuentra respuestas a la mala racha.
“No, no se me pasó por la cabeza (renunciar). Tampoco soy un ignorante, ni un desalmado o mercenario. No me pasó por la cabeza renunciar porque no quiero dejar al grupo a la deriva y decir chao. Soy bastante duro conmigo mismo y alguien sujeto a algo, en mi caso, no es ni por cobrar un contrato ni nada”, dijo Lillini luego de la derrota ante Santos.
“Hace dos años y medio llegué a ayudar y las cosas salieron medianamente bien. Le agradezco a Miguel Mejía Barón y al presidente por respaldarme en el proyecto. No voy a renunciar. Recién hablamos para que quede claro y esperamos darle vuelta a esto y vamos paso a paso. Nos sostienen y nos condenan los resultados”, agregó el timonel.
De igual forma, aclaró que no comparte los abucheos a jugadores como Dani Alves y Julio González, quienes fueron los más señalados por la afición felina en la goleada 1-5 que se llevaron de los Guerreros.
“Los abucheos no me parecen normales ni propios, sabemos de dónde vienen. Los jugadores son íntegros y dejan todo. No comparto porque en las buenas vienen y los abrazan. A la afición les pido paciencia y tranquilidad y pido no se enganchen con la violencia. Es un deporte y juego, acá ponemos la cara, la afición paga un boleto y se va mal, pero todo tiene un límite y son personas normales como todos que hacemos un trabajo”, manifestó.
En tanto, Andrés Lillini manifestó que lo peor que enfrenta Pumas son los problemas en la zona defensiva, pues lo que tienen que mejorar de manera inmediata para revertir el paso, sobre todo ahora que juegan ante Tigres a media semana.
“La peor parte de Pumas es el sistema defensivo y si no tenemos el cero, va a ser muy difícil ganar partidos. Es débil el sistema y no nos acomodamos. Jugaremos con Tigres ver si podemos dar pasos sólidos atrás”, sostuvo.
Finalmente, dijo que este no es el peor momento que ha pasado con Pumas, aunque él y todo el equipo siente mucha “vergüenza” por los resultados que han obtenido en estos últimos juegos.
“Las derrotas se sufren mucho y el ánimo está por el piso porque nadie quiere estar en esta situación deportiva de vergüenza y tenemos que mejorar esto. Entiendo que me tiren una botella, pero no comparto, casi me pega en la cabeza, pero no vengo a hacer el mal”.
“Unos por redes quieren incitar a que se la tienen que agarrar ante el entrenador, pero hubo momentos peores donde sí pensé que se acabó el ciclo y luego por la confianza de la directiva lo sacamos adelante. Hoy es difícil, pero debo agradecer a la gente del pebetero que ayuda al equipo”, concluyó Lillini.
