Serio, concentrado, Cota agradeció y distribuyó los agradecimientos tras atajar el penalti en el triunfo ante Columbus
LOS ÁNGELES -- El orfeón amarillo le rindió tributo. No una, ni dos, ni tres, sino cuatro veces. Las 22 mil almas, ya no en pena como en el torneo anterior, montaron un altar, un presbiterio pagano en la tribuna del Dignity Health de Carson, y adoraron a Rodolfo Cota, el redentor del América en la Leagues Cup, de la única manera que sabe y puede y quiere, la afición, precisamente ahí en el campo de futbol, donde tragedias y épicas surgen intempestivamente.
“Cota, Cota, Cota, Cota…”, era el canturreo de esa masa vibrante, sonora, agradecida.
El arquero de las Águilas del América, Rodolfo Cota, a sus 39 años, había atajado un penalti a Brais Méndez al minuto 39.
El portero se sumergió abajo a la izquierda, pegado al poste y abortó el intento de empate de Columbus Crew. América ganaba 1-0. La zurda de Raphael Veiga había colgado una acuarela en el ángulo derecho de Patrick Schulte.
Y empezó el tarareo hasta alcanzar los decibeles de una ovación. “Cota, Cota, Cota, Cota...”.
Serio, concentrado, con la vista principalmente clavada en el piso, buscando las palabras políticamente correctas, Cota agradeció y distribuyó los agradecimientos.
Aunque –lo acepta–, no es una situación nueva, pero sí distinta. Ya había provocado ese estribillo de homenaje con Pachuca, Chivas y León. Hoy con el América, con la afición angelina, lejos de casa, pero en casa, Cota entiende que sabe distinto, no necesariamente mejor, pero sí distinto.
“Es una sensación inexplicable ver un estadio que está obviamente repleto, que la afición se hace presente incluso fuera del hotel todos los días. Ayer (martes) fueron a darnos serenata. Sólo tengo palabras de agradecimiento”, explicó Cota, ya concluida la zona mixta el miércoles por la noche y cuando iba rumbo al autobús americanista en las entrañas del Dignity Health.
“Escuchar tu nombre, tu apellido, la verdad es muy emocionante y te pone muy contento la verdad, Lo importante es poder ayudar y especialmente en momentos difíciles. Tuve la fortuna de poder hacer unas atajadas pero entendiendo que, en otro partido, posiblemente no las saca uno, pero hoy corrí con esa fortuna”, agregó el arquero del América.
– El técnico de Columbus (Laurent Courtuois) dijo “Cota, increíble”...
“Darle las gracias. La verdad que te digo, hay noches, hay tardes que uno sale así y hoy fue una de ellas, porque me ha tocado por ahí equivocarme como contra Portland, un mal pase que termina en gol y ahí el equipo supo revertir y sacamos el resultado. Hoy me toca poder ayudar un poco al equipo y es eso, eso es lo que nos está en estos momentos sacando flote, el que todos estamos en la misma en la misma sintonía con la misma idea”.
– El penal atajado, intuición, análisis previo, alguna señal del rematados, ¿qué fue?
“En la semana dos días antes por ahí del partido, pues obviamente uno tiene que analizar. Pero ya estando en la cancha la verdad te pasan mil cosas por la cabeza, desde que si va a cambiar de estilo o te lo va a tirar al lado que uno está, o los compañeros por ahí te hacen una seña de que va a un lado, entonces yo creo que ya es más pues el instinto que pueda manejar uno”.
– Lo importante fue el momento de atajar el penal. Columbus atacaba y el empate podía haber cambiado la historia...
“Y no es sólo el penal, es también el que por momentos sufrimos y el equipo lo hizo bastante bien. Supimos aguantar contra un equipo que la verdad que sabíamos que iba a ser complicado con grandes jugadores. Pero estoy contento por atajarlo en el momento clave del partido”.
En la conferencia de prensa, Guillermo Almada no quiso enredarse en telarañas innecesarias. Le preguntaron sobre el momento de Cota y el regreso posible de Luis Malagón.
“Cuando llegue el momento, veremos, No hay caso de hacerlo antes. Cota ha respondido, Fernando Tapia lo ha hecho muy bien. Ya veremos”, dijo el entrenador de las Águilas.
Sobre ello, Rodolfo Cota tiene su propia percepción.
“La verdad que Fer es un gran muchacho que viene trabajando muy bien, está aprendiendo, y que obviamente está esperando su oportunidad. En esto de la portería, la verdad que uno tiene que ser muy paciente, muy paciente y trabajar aún muchísimo más para cuando llegue el momento, como le llegó a Fer y lo hizo muy bien. Y Luis Ángel, pues es hablar de un portero histórico para el club, un portero que le ha dado muchísimos campeonatos, así que nada, nos pone muy contentos el que ya esté recuperado y que sepa Ángel que obviamente su lugar lo está esperando”, puntualizó.
Rodolfo Cota fue poco afortunado en los tiempos, en las coincidencias. Compartió almanaques con los mejores momentos de Guillermo Ochoa, José de Jesús Corona y Alfredo Talavera, quienes se apoderaron de la Selección Mexicana.
“Tuve la fortuna de convivir, de trabajar junto a ellos, así que nada, sólo puedo decir que soy un afortunado porque todavía sigo viviendo esto, sigo trabajando y qué mejor en un equipo como lo es América. La verdad que yo creo que ni en mis mejores sueños imaginé que a mis 39 años iba a estar atajando en un club tan importante como lo es América”, subrayó el portero de Águilas del América.
Al final, la estampa queda en la veneración de 22 mil fanáticos. La coreografía amarilla, con las luces de los celulares encendidas, el vaivén de las banderas y el arrullo estentóreo de un acto supremo de agradecimiento. “Cota, Cota, Cota, Cota...”.
