BRISTOL -- Malos manejos, pobres fichajes e inestabilidad en el banquillo culminaron en el primer descenso del Necaxa en 2009. El club ascendió inmediatamente pero el técnico Omar Arellano, quien logró el ascenso, fue despedido tras seis jornadas (marca de 1-3-2). El club se deshizo completamente y volvió a descender en 2011.
Los siguientes 5 años verían al Necaxa ganar 3 títulos de Ascenso, pero no llegaba el regreso a Primera División. Víctor Lojero sería la nueva figura con 86 goles en esa gris etapa. Tal y como le sucedió a León por 10 años, Necaxa se convirtió en el “Ya Merito” de la 2da división. Pero el objetivo por fin se logró en mayo, venciendo a FC Juárez en la final por el ascenso con una base importante de jugadores, y lo más importante, un entrenador experimentado y con actitud.
A retomar el camino
El encargado de manejar la batuta del nuevo Necaxa es el técnico Luis Alfonso Sosa, quien llegó en noviembre. Solo bastó 6 meses para que mostrara su brújula mágica. Ya logrando el ascenso con U. de G. en 2014, repitió la hazaña y es el salvavidas indicado para restaurarle la gloria del Necaxa.
En su primera temporada en Aguascalientes, el club termina empatado como la 2da mejor defensa. El club produce una marca de 19-8-5 (51 GF, 32 GC) entre copa y liga. Además, logró el subcampeonato de Copa MX cuando el club era una burla constante durante copas pasadas bajo su formato actual.
Bajo Sosa, Necaxa se ha vuelto un club serio y ordenado. Para afrontar este nuevo reto, Necaxa se ha reforzado con jugadores de calidad como el arquero argentino Marcelo Barovero y el mediocampista chileno Edson Puch.
Barovero fue nombrado el séptimo mejor arquero en 2015, según el ranking de la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol. Puch mostró su calidad marcando 2 goles en la goleada 7-0 sobre México en camino al bicampeonato en Copa América Centenario este verano.
En papel, Necaxa luce como un benjamín más atractivo que sus recientes antecesores. Elementos claves permanecen del equipo que ascendió y son respaldados por una directiva seria y afición que ha hecho pesar al Estadio Victoria.
El club posee una historia que define su grandeza. Quizá no el más ganador, ni el más popular o seguido, pero solo pocos pueden caer constantemente y levantarse en igual número de ocasiones. Necaxa se ha vuelvo a poner de pie. Así que, bienvenido viejo amigo.
Alejandro Peña es editor de ESPN en Bristol, síguelo en Twitter: @alejandropena
