Padre de Jesús Molina: "Decía que él era Cuauhtémoc (Blanco)... era su ídolo"

‘Chuchi’, le dicen al padre del mediocampista de las Chivas, Jesús Molina, quien recuerda como si fuera ayer la infancia de su hijo, el cual lleva su nombre y quien en esa etapa de su vida era “muy juguetón”, pero también disciplinado y muy responsable.

Amante del beisbol, deporte que practicaba en la niñez, don Jesús Molina expresó que el hoy jugador del ‘Rebaño’ pudo haber practicado ese deporte, nada menos que con los Naranjeros de Hermosillo --aún recuerda a su muchacho con su uniforme naranja y su guante de beisbolista, en una tierna edad.

“Él era muy determinante, quería que siempre se cumpliera todo lo que quería… Yo digo que es una conjunción de su madre y yo, de la vida, de sus maestros”.

Dijo que como él padeció carencias en su niñez, siempre procuró que a su hijo no le faltara nada, pues prefería que hiciera deporte a que se metiera en las drogas, realidad que él veía en los jóvenes en aquella época, cuando trabajaba como abogado en la Procuraduría de Justicia.

“Como yo fui beisbolista, siempre lo apoyaba en el deporte. De hecho, cada vez que cumplía años le compraba el trajecito de los Naranjeros de Hermosillo; así lo hice desde que tenía un año hasta los seis… a los siete me dijo que quería jugar futbol, pero el beisbol era lo principal en la casa”.

“Un día llevaba su guantecito y todo, para ir a jugar, pero se quedó muy triste”, pues dijo que al reunirse con un amigo que lo iba ayudar a meterlo en un equipo de beisbol, al final le quedó mal.

Así surgió la oportunidad de que Jesús Molina entrara a un equipo de futbol a nivel amateur, porque en la misma reunión de amigos donde se encontraba en aquel mismo momento su papá, otro conocido suyo lo invitó a ir a un equipo de su propiedad.

“Estaba muy tomado, por eso no le creí”, pero al otro día ya tenía a Jesús metiéndole presión para que lo llevara a jugar: “¡Tú me dijiste que me ibas a llevar!”.

Al final terminó llevándolo a entrenar, y su hijo fue aceptado en el equipo: “Él empezó de defensa; su primer entrenador se llamaba Ismael, pero el dueño del equipo era ‘Tavito’ Olivas. Total, que desde ahí empezó a jugar… era muy disciplinado, no fallaba a los entrenamientos, quería ser el primero en estar ahí”.

“Cuando iba a clases, llegaba más temprano no porque le gustara la escuela, sino para jugar antes de entrar; y al terminar las clases, en lugar de venirse a comer se quedaba a jugar otra ‘cascarita’”.

“En esa época estaba de moda un cantante al que le decían ‘El Morro’, y Antonio (Jesús) se ponía a cantar: ‘No me gusta ir a la escuela, me gusta el futbol”, comentó Don Jesús entre risas.

EL ‘TEMO’, SU GRAN REFERENTE

Acerca de los referentes de su hijo cuando era pequeño, expresó que el ídolo del exjugador de Tigres, América, Monterrey, Santos y hoy Guadalajara, era Cuauhtémoc Blanco. “Cuando metió un gol aquí, en el barrio, en la calle, gritaba como loco: ‘¡Cuauhtémoc… Cuauhtémoc!’. Decía que él era Cuauhtémoc, porque era su ídolo”.

“Fue un privilegiado, porque fue hijo único; o sea, él es el varón de la casa. Es el ‘sándwich’, porque tiene una hermana menor y otra mayor”.

Asimismo, relató que Jesús Molina, a quien en su familia le llaman por su segundo nombre: Antonio, una vez estando en las fuerzas básicas de los Tigres, a los 18 años y medio, le llegó gritando que le comprara un boleto de avión, porque presentía que lo iban a llevar a la pretemporada del primer equipo.

Ante la necedad de su hijo, terminó comprándoselo y cuál sería su sorpresa que, llegado el día, sí fue considerado para viajar con los Tigres.

“Yo le decía: ‘Qué te van a llevar’, y pensaba: ‘Pobrecito mijo, cómo alucina; ya se siente con nivel para jugar con los de primera”.

De esta forma, le fue dando seguimiento a la carrera de su hijo, quien debutó ante Veracruz en 2007 de la mano del ‘Tolo’ Gallego: “Él hablaba muy bien de Antonio, decía que iba a ser un ‘crack”.

“La verdad, él es muy respetuoso, muy de palabra. Yo lo apoyé con la condición de que probara en el futbol uno o dos años, pensando que se iba a cansar, y que luego estudiara la preparatoria. Al final se quedó; siguió la prepa abierta y la terminó. Hizo la Licenciatura en Derecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León; ahora está por terminarla en línea”.

Dijo que el jugador de las Chivas, “es un gran hijo, a diario platicamos; en mi cumpleaños me da regalos, pero lo más importante es que es muy centrado y siempre está al pendiente de su familia”.

“Yo quería que estudiara, pero le gustó más el futbol”, concluyó el papá de Jesús Molina.