Gol 10,000 en el Estadio Azteca, de Milton Caraglio, trascendió hasta Europa

Milton Caraglio consiguió ante Querétaro el gol 10,000 en la historia del Azteca EFE

MÉXICO -- El gol 10,000 en la historia del Estadio Azteca, que consiguió Milton Caraglio hace un año jugando con Cruz Azul ante Querétaro, no sólo fue “una bendición para el alma” del delantero argentino, sino que, además, trascendió hasta Europa.

“El jugador, lo hemos hablado, se siente un bendecido, más allá que en México ha hecho un montón de goles en un equipo tan importante como el Cruz Azul y marcar el gol 10,000 se vio en todo el mundo porque yo en ese momento estaba en Europa y me enteré antes que el jugador por medios europeos, es una caricia al alma”.

Así se expresó Cristian Le Bihan, representante de Milton Caraglio, quien ha vivido muchas cosas con el jugador cruzazulino, dado su amistad de muchos años.

“El jugador me ha dicho que (ese gol en el Azteca) es una bendición impensada... él, cuando joven, tuvo muchos contratiempos en su carrera por lesiones, y llegar a una adultez, ya tiene 29 años, y llegar al gol 10,000 en el Estadio Azteca, es una bendición”.

Sobre la importancia que reviste este tanto para el goleador argentino, abundó: “En primera instancia, para el jugador representa haber quedado en la historia de un estadio grande, un estadio místico a nivel mundial”.

“Yo he tenido la oportunidad de viajar por lugares del mundo y hablar del Azteca es hablar del futbol de México”, añadió.

“Entonces marcar el gol 10,000 en ese estadio te centra en la historia de futbol, en la historia del Estadio Azteca, lo cual para el jugador es una bendición que le dio el cielo”.

Acerca de si este gol pudo haber propiciado un bono, o premio económico para Caraglio, fue claro al responder: “Nada, solamente es una cuestión que te toca el ego, te toca el espíritu; es una bendición, pero nada más. Al jugador no lo afecta para arriba, ni para abajo, en absoluto”.

Acerca de cómo lo festejaron, explicó: “Yo en ese momento estaba en Europa, como te decía, pero cuando nos vimos, obviamente festejamos. Como dicen ustedes, nos tomamos unas ‘chelitas’ y comimos un asado, porque Milton es un buen cocinero".

"Lo primero que hablamos es el recorrido que tuvimos. Lo conozco desde los 16 años, ya es un hombre de 29 (reiteró), con una familia formada, con una carrera muy bien hecha”.