Las anécdotas de Chelís: Contratación y salida del Correcaminos

Después de mi salida de Tecos en el Apertura 2011 y en el cual solo estuve cuatro juegos, tema para otra anécdota, me llegó un ofrecimiento para empezar el Apertura 2012 en la división de ascenso con el Correcaminos.

Después del ascenso con el Puebla y lo vivido 3 años, yo no quería o no entendía el tener que bajar de categoría a dirigir. En las primeras platicas me hice el remolón y pedí una cantidad fuera de todo contexto a lo que era la división.

Los directivos me hicieron una oferta que en verdad no podía decir que no: era un gran contrato en lo económico y en el apoyo que me darían para poder llevar mi trabajo. Yo no conocía Ciudad Victoria. Sí había estado muchas veces, tres veranos para ser exacto, en Tampico, lugar que le guardo mucho aprecio, pero de Victoria nada. De cualquier forma, acepté la propuesta y llegué una tarde. Me recibieron muy bien y al otro día fue la presentación. Se creó mucha expectativa con mi llegada. Después me llevaron a saludar al Gobernador y solo me dio un consejo que lo seguí al pie de la letra: "No estar en el lugar ni en la hora no apropiada". Sí era una ciudad con problemas, pero sus palabras fueron claras.

Había buenos jugadores en el plantel, pero tuve la posibilidad de hacerlo más fuerte con la llegada de Roberto Nurse, Felipe Ayala, 'Samba' Rosas, Eder [Pacheco], Nico Olivera. El equipo tenía características muy ofensivas y nuestro juego también lo era. El estadio tenía siempre más de 10,000 aficionados por juego y en verdad se divertían mucho con ese equipo.

La Liga había cambiado mucho de la que dejé en el 2007. Ahora todos los equipos le tiraban al ascenso y en el pasado había mucho que eran filiales de Primera División y entonces la posibilidad del ascenso se reducía a cuatro o cinco.

Teníamos unas instalaciones muy buenas, pero sin gimnasio. Les pedí que hicieran uno en las mismas instalaciones y en cosa de un mes lo construyeron. Los sueldos eran puntuales y los viajes y atenciones igual que en primera división. De la ciudad como tal y de la afición, nunca tuve una queja. Se vivía muy bien, siempre recordando el consejo del Sr. Gobernador.

Los equipos rivales y sus técnicos se aprendieron muy rápido nuestro juego. Partidos de 20 llegadas y solo metíamos uno o dos goles y los rivales en tres o cuatro descuidos nos empataban o nos ganaban. Terminamos el torneo de liga, en verdad que mal, ganamos cinco juegos, empatamos tres y perdimos seis. No nos dio para Liguilla. El problema fue que en todas partes salíamos con el mismo plan. Con solo tres empates de visitante, en vez de seis derrotas, hubiéramos alcanzado la Liguilla. Nuestro éxito fue la Copa, en la cual llegamos a la Final después de eliminar al América y a Xolos en nuestro campo. La final se jugó contra Dorados en nuestro campo y el marcador lo teníamos 2-0 sin muchos problemas. Al final, con gol en tiempo extra en un tiro de esquina en el cual el portero rival nos hizo el empate, se tuvo que definir el campeonato en penales, que también con gol del portero perdimos. Fue el día que, como homenaje a la afición, me puse la Cuera Tamaulipeca, de la cual me siento muy honrado.

Terminó el torneo y yo creo que me salvó la Final de Copa para que no me dieran las gracias. Después de las vacaciones nos reunimos para la pretemporada. Al final de la primera semana, hicimos una comida y en ese momento me llegó una llamada del Puebla invitándome a ser su técnico una vez más. Al otro día de la comida, el sábado en el entrenamiento, el directivo, Sr. Humberto Filizola, tenía su oficina en las instalaciones. Fui con él y le platiqué de la invitación que me habían hecho un día anterior. Con toda la pena de mi parte, le di las gracias, fui con el grupo y lo hice de igual forma: lo único que tenía era una llamada del dueño del Puebla en la cual me tenía que reportar el lunes. Fui a mi casa, hice la maleta, le avisé a mi cuerpo técnico y así me reporté el lunes con el dueño del Puebla. En ese momento me cerré la puerta de una gran institución como el Correcaminos.

"Toda la vida, cuando se me acerca un papá, le digo lo mismo: tú hijo puede destacar si en primer lugar se aleja de tí." José Luis Sánchez Solá

Al llegar a Puebla, me empezaron a dar largas porque había alguien muy importante que no quería mi regreso. Nunca supe quién era ese alguien. Así pasó toda la semana, esperando el visto bueno de la persona más poderoso que el dueño y que no quería mi regreso. Después de la incertidumbre de la semana, el domingo me citaron en la oficina del Puebla y me dijeron que era imposible mi regreso. Yo argumenté que ya no podía regresar al Correcaminos porque había dado las gracias. El dueño del Puebla así lo entendió y como él fue el que propició todo esto, me indemnizó con un dinero grande, como grande había sido lo acontecido.

A las dos semanas me entrevisté con el Sr. Jorge Vergara (que en paz descanse) y me contrató para el equipo Chivas USA.

De eso que hice, en verdad me arrepiento. Creo fue la institución que mejor trato me dio y que al final pienso que, por mi inmadurez, peor le pagué.