Germán Arangio, mediocampista argentino de Toros Neza en los años 90, se quedó a vivir en México buena parte de su vida y aunque sigue inmerso en el futbol, en los últimos años su existencia ha dado un giro de 180 grados tanto para él como para su familia, de tal manera que hoy se encuentra más cerca de las canchas de tenis, que de las de futbol.
Arangio está casado con Sol, con la que procreó dos hijas: Chiara, de siete años, y Gala, quien actualmente tiene 14 y está en vías de convertirse en tenista profesional.
"Me fui unos meses a vivir a Italia, a mi hija Gala la invitaron a entrenar por allá y vivimos un tiempo en Roma antes de todo este lío de la pandemia. Gracias a Dios regresamos porque estaba jugando unos torneos en Cancún, y ya nos quedamos acá”, explicó vía telefónica a ESPN Digital desde la Riviera Maya.
“Gala estaba jugando en Cancún torneos y, la verdad, está en un muy buen nivel; le gusta mucho su profesión, entrena muy duro. El tenis es un deporte muy exigente, muy duro, muy complejo, mucho más que el futbol”.
“Junto con mi mujer, la apoyamos al cien por ciento y nos vamos empapando de este nuevo deporte, aunque mi idea siempre es estar ligado al futbol, que es lo que me apasiona y lo que necesito”.
Expresó que su hija Gala ostenta tres nacionalidades: argentina, italiana y mexicana: “Nació en Argentina, pero cuando tenía tres años nos regresamos a México. Ella nació en 2005, es mexicana naturalizada e iItaliana porque mis bisabuelos eran italianos y todos en la familia sacamos la ciudadanía italiana... a los 18 años eligirá con qué bandera jugar; hoy lo hace como italiana”.
Finalmente, afirmó que Gala Arangio “apunta a lo más alto, quiere ser profesional. Obviamente, hay varios torneos profesionales a lo largo del año, como el Grand Slam, los Abiertos de 1000, 500, 250... entonces, mi hija apunta a lo más alto y entrena para eso. la verdad, es súper profesional y quiere estar lo más arriba posible”.
¿Cómo se dio el arribo a Toros Neza?
Arangio, quien llegó a México en 1996 para incorporarse a Toros Neza, recordó en entrevista con ESPN Digital que “en julio o agosto ya cumplo 24 años de haber venido a México por primera vez... estaba con un representante muy conocido, italiano: Settimo Aloisio, y el vicepresidente de Toros era Carlos García, argentino. Tenía relación con Aloisio y justo en Toros estaban esperando un volante por izquierda zurdo; ahí aparecí yo, que vine como parte del pago por (Martín) Vilallonga para el equipo donde yo jugaba en Argentina: Racing”.
“Llegué con el dueño Juan Antonio Hernández, me instalé en un hotel de la Avenida Tlalpan, y ya después en un departamento en la Colonia Del Valle... obviamente, llevo mucho más tiempo de mi vida en México que en mi propio país. Por elección, por elección familiar, por elección de mi mujer decidimos quedarnos acá. Nacieron mis hijas, que son mexicanas también, así que llevo toda una vida en México”.
Asimismo, se sinceró al manifestar que su arribo a los bureles no fue porque hubiera existido un seguimiento previo de su juego, ya que “en esa época no había un vicepresidente, no había ni un área de inteligencia, ni nada por el estilo. En esa época no se acostumbraba nada, ni a tener un kinesiólogo; era el doctor el que hacía todo”.
“El vicepresidente Carlos García tenía contactos con Aloisio y también, por ahí vino el ‘Turco’ MOhamed, vino Vilallonga, antes vino Trapasso y otros. Esa persona, junto con mi amigo Félix Martínez, se encargaban de las contrataciones. Además, Juan Antonio Hernández era un visionario, un señor tocado por la varita, que le fue bastante bien al principio; después sucedieron algunas cosas y terminó vendiéndolo”.
Pero antes de que eso pasara, Germán Arangio tuvo una segunda etapa en Neza. Después jugó en Atlante y Zacatepec. Tuvo también experiencias en otros países y volvió al balompié azteca; su último equipo en México fueron los Albinegros de Orizaba, de la Liga de Ascenso MX.
