Sebastián Sosa recuerda su primer encuentro con Neymar

Sebastián Sosa jugó su primera final de la Copa Libertadores en 2011 con Peñarol. El hoy arquero de Morelia se enfrentó en dicha ocasión ante el Santos de Brasil, el cual ya comandaba Neymar; sin embargo, el meta charrúa reveló que nunca imaginó que el brasileño se consagrara como una de las principales estrellas mundiales.

“Honestamente no. Veíamos cosas muy deliciosas como los firuletes, pero nos parecía intrascendente. No era tan positivo para los resultados de su equipo, aunque se veía que era un jugador distinto. Indudablemente tenía sus cosas y por más que el primer partido le pusimos una marca personal, en el segundo juego apenas tuvo una y me la mandó a guardar”, dijo en entrevista para ESPN Digital.

A sus 22 años estaba en el Estadio Pacaembú de Brasil para la final de vuelta y recordó cómo idearon el plan para anular las fintas y regates del brasileño, al cual no dejaron hacer nada en el juego de ida y el cual terminó empatado sin goles.

“Hablamos de meterle una patada de arranque. Que sienta la presión y sienta lo que estaba jugando. En la final de vuelta en Brasil, a los 10 minutos de empezar el partido, Neymar le mete una patada en la rodilla a su marcador y era roja de aquí a Uruguay, pero nuestro defensa salió lesionado. Al final, Neymar tenía que salir lesionado y fue al revés (risas)”, dijo Sosa con mucho humor.

El uruguayo, de 33 años, llegó a México en 2015 y, antes de eso, estuvo con Peñarol, Boca Juniors y Vélez Sarsfield. En su paso por el futbol sudamericano, sobre todo con los xeneizes y los carboneros, confesó que hay una presión sin igual, sobre todo de las barras, las cuales exigen cada día resultados y, aunque nunca tuvo miedo de eso, las recuerda como cosas del futbol.

“Asustarme no, pero sí pasan cosas. Peñarol y Boca son equipos similares porque son equipos grandes. Me pasó que la barra iba a pedir plata para los viajes o que iban a reclamar. Vivías momentos a la salida de los entrenamientos donde había que lidiar con eso. A mí no me pasó nada, no pasaba que nos dijeran que pusiéramos hue***. Son cosas que son parte del folklore del futbol sudamericano y hay que estar bien plantados para saber resolverlas”, recordó.

Finalmente, Sosa anhela con que México pueda ser parte en el futuro de la Copa Libertadores, pues es un torneo que, al igual que la UEFA Champions League, es de los más bonitos del mundo.

“En mi opinión, es una lástima que México no esté en la Copa Libertadores. Es muy diferente a la Concachampions y eleva el nivel del futbol mexicano. Junto con la Champions, es uno de los torneos más lindos de ver. La presión que se vive es muy intensa y ojalá que dentro de poco se revierta y regresemos a ese plano”.