¿A qué equipo le van los árbitros icónicos del futbol mexicano?

Tras lo acontecido en España, ESPN investigó cuál era el equipo predilecto de los árbitros en México ESPN

MÉXICO -- Hace unos días se publicó una reveladora información del exárbitro español, Eduardo Iturralde, quien aseguró que la mayoría de los silbantes son aficionados al Real Madrid en un 90 por ciento y un 10 por ciento son seguidores del Barcelona, aunque aclaró que eso no impedía que la imparcialidad en el campo de juego es lo que prevalece en cada uno de sus compañeros.

En México, se desconoce cuáles son los árbitros que tiene una simpatía por los clubes de Primera División u otra categoría, sin embargo, ESPN Digital se dio a la tarea de investigar de los excolegiados icónicos en la historia reciente de nuestro futbol a quién le iban y si al final eso influía en sus decisiones a la hora de haber pitado en un partido de su equipo, lo cual en su mayoría negaron tajantemente.

“Todos los silbantes, cuando fuimos niños, teníamos un equipo al que le íbamos. Es real, por algo fuimos árbitros. Sin embargo, para muchos y en pláticas que hemos sostenido entre nosotros eso se olvida a la hora de agarrar un silbato. Ahí no hay distinción de colores. Hicimos un trabajo profesional”, asegura uno de los agremiados, quien aseveró que entre ellos mismos se conocían sus filiaciones futbolísticas, pero se las callaban para que no se prestara a malas interpretaciones.

En medio de acusaciones de favoritismo al Real Madrid, otro exárbitro comentó a este sitio que “dudo mucho que los arbitros vayan con la instrucción de que determinados equipos ganen sus partidos o jugadores que no puedan expulsar o amonestar pero la opinión pública es que ayudan al Real Madrid, es notable que a algunos árbitros les pesan los partidos, playeras y jugadores, que no tienen la capacidad para dirigir, hay jugadores y equipos que respetan demasiado y son intocables, pero es por la falta de preparación y personalidad, los errores cometidos en partidos anteriores pesan y los llevan a cometer aún más”.

Dicho informante establece que duda mucho que alguna liga en el mundo esté interesada en que algún equipo sea Campeón, que la Comisión de Árbitros de instrucciones para que algún equipo sea favorecido o determinados jugadores no sean expulsados, esto pasa por la mala capacitación de árbitros, la falta de personalidad --incluyendo a los que operan el VAR--, pero esto no es exclusivo del futbol español, es un mal mundial que la propia FIFA se ha encargado de expandir.

En México prevalece mucho la idea que América, uno de los equipos grandes del balompié nacional es uno de los que, en los años 80, era beneficiado por el gremio arbitral sin que esto se haya llegado a comprobar. Lo que es un hecho es que detrás del representante de la Ley hubo un seguidor de un equipo en la niñez o juventud con el cual se identificaba el juez central.

“Yo desde niño le fui a Pumas, pero no soy una persona que haya llevado mi filiación en las decisiones que tuve cuando los dirigí”, confiesa un experimentado árbitro que asegura incluso que después de que de niño soñaba a ser Hugo Sánchez, posteriormente cambio esa idolatría y se convirtió en silbante debido a que vio a Arturo Brizio Carter, actual presidente de la Comisión de Árbitros, pues lo considera el mejor colegiado en la historia del balompié mexicano.

De esta manera y en pláticas con varios silbantes se pudo saber a quienes le iban los jueces más destacados del balompié mexicano. A continuación la lista:

En el caso del Dr. Edgardo Codesal, aseguran quienes trataron con él que no tiene ninguna filiación a un equipo del futbol mexicano, pero que sin duda un conjunto con el que no tenía empatía era con Cruz Azul, debido a que en su momento fue uno de los que rechazó su llegada al balompié mexicano desde un principio.

Como se puede apreciar en dicha lista, aparecen 14 silbantes de renombre quienes durante generaciones fueron partícipes de las decisiones dentro de un campo de juego. Por obvias razones se omite ofrecer la lista de los colegiados actuales en virtud de que se puede prestar a consignas o decisiones no tomadas con el Reglamento en mano sino por su inclinación a ciertos equipos.