Tú te sublimas, tú te bloqueas; tú eliges, tú decides

Todos hemos estado pendientes del Leganés de Javier Aguirre y con los acercamientos de la cámara vimos sus gesticulaciones, gestos de “ALERTA MÁXIMA”. La CAPACIDAD DE ESTAR PRESENTE en el futbol, de vivir el momento segundo a segundo, de vivir el presente de este maravilloso deporte, vuelve tremendamente difícil que uno mantenga sus emociones en equilibrio.

Cuándo estás en casa con la familia llega un momento en que la plática con los hijos y la mujer no es la misma, uno tiene en la parte interior del estómago una tremenda inquietud, y es que su equipo está peleando el descenso. Uno puede ir al cine, y durante la película el entrenador está viendo balones, centros, posibilidades, movimientos de jugadores, formas de entrenamiento… termina la película y no se da cuenta de que trató.

A partir de ese momento el técnico está más pendiente de sus jugadores, si comen bien, si duermen, y lo más importante, de su entrenamiento invisible. La comunicación con el preparador físico es determinante, buscar lugares de trabajo y dosificar las cargas físicas implementando movimientos tácticos para armar una estrategia variante con un trabajo determinado.

La alimentación de los jugadores es fundamental, no se pueden enfermar, y por supuesto, la comunicación con el técnico debe ser TOTAL. El futbolista entra en un estado de reflexión permanente: ¿cómo me entreno mejor y cómo me cuido para rendir más?, ¿contra qué equipos jugamos?, ¿qué rival me toca y cómo le puedo ganar y dominar? Preguntas normales de cualquiera que pelea por no descender: ¿Qué pasará si ganamos? ¿Qué pasará si perdemos? Si perdemos, ¿dónde vamos a jugar, dónde vamos a competir?, ¿el equipo va a tener otra difusión al estar en primera división?, ¿yo me quedaré en el club?, ¿con qué economía me quedaría? Esto dará conciencia de que los viajes serán diferentes, ahora ya no hay fiesta, si antes trasnochabas ahora debes dormir más temprano. En ese momento, el jugador entra en “ESTADO DE ALERTA”.

De todas esas emociones surge algo importante, la sustancia AZUL. Esta sustancia vive en el cerebro, está en todo el ser humano y es capaz de hacer surgir al genio que todos tenemos. Toda la situación te conecta con esta sustancia, las capacidades físico, técnicas y tácticas mejoran en un mil por ciento. Ahora el defensa sí alcanza al rival, el arquero llega a las pelotas que NO llegaba, ahora las saca con los ojos, los volantes utilizan el alma para seguir corriendo y la gente de adelante remata lo que viene. Provoca una armonía en el equipo muy interesante, es aquí cuando los milagros se dan.

El cerebro se bloquea, un ejemplo, simplemente el campeón Liverpool que fue goleado la semana pasada. El cerebro se sublima cuando crees que todo es posible, nuestro Hugo Sánchez conquistó cinco pichichis porque su estado de concentración y alerta máxima estaba en mil por ciento, su remates eran geniales y te preguntabas cómo le hizo. Es cuando te das cuenta que si te exiges más logras situaciones que ni tú mismo lo creías. Este es el gran espíritu de competencia que en estos momentos se vive en LaLiga española.

En el futbol mexicano esto ya no existe. Califican 12, no hay descenso, no hay segunda división, no hay torneos internacionales, ya no existe la competencia.

Tú te sublimas, tú te bloqueas; tú eliges, tú decides.

Posdata: el Leganés se puede salvar.

Esto es, Desde la Cancha, para ESPN.