Clásica soledad

El próximo sábado en el estadio Azteca estaremos frente al primer Clásico Nacional sin público, América y Chivas tendrán un partido en soledad por la pandemia de COVID-19

La soledad es algo así

Como buscar y no tener

Con quién estar. (Alberto Cortez)

MÉXICO -- El clásico solitario, el primero de la historia en liga que se vivirá de esa forma el próximo sábado en el Estadio Azteca.

Acaba de darse uno, pero fue en cancha neutral. Ciudad Universitaria vivió el pasado 16 de julio un triunfo de Chivas 4-2 sobre América, pero amistoso, ese no es igual, ese no vale.

Un duelo que vivió su primera edición a principios de la década de los años cuarenta, y que con el paso del tiempo se ha vuelto el enfrentamiento más esperado; el que más despierta la pasión, el llanto, la alegría, el grito, el desborde de la afición de los dos equipos más grandes de México y que tendrá su edición más silenciosa, triste y con tribuna vacía, cosas de la vida, en mes patrio.

Este fin de semana se jugó “Le Classique”, el duelo más atractivo de cada temporada en la Ligue 1, el máximo circuito francés vivió apenas en la fecha tres su clásico y ya tuvo afición en la tribuna, no pudo asistir mucha gente, pero ya tuvo ese toque especial de un público alentador en la grada, ese toque diferenciador del deporte, afición y atleta deben ir de la mano siempre. Ese partido PSG vs. Marsella fue caliente, hirviente, se desbordó en el campo, como una reacción agresiva de la cancha hacia el fanático, como una explosión de espera que tuvo una reacción agresiva, al grado de terminar con cinco expulsados, incluido Neymar.

Este tipo de partidos necesitan el ingrediente básico: tribuna llena. Tristemente eso no se dará el sábado, algo nunca vivido en un Clásico de Clásicos en torneo oficial. Todos estaremos pegados a la pantalla, o con la “oreja parada” escuchando la radio para intentar no perder detalle del juego, pero no es lo mismo. Como dijera Ander Herrera del PSG después de perder la final de la Champions League ante el Bayern: “El futbol sin aficionados es nada, el futbol es para los fans, y sin ellos no somos nada” y más aun siendo una final o un Clásico.

El juego tiene poco menos de una semana para calentarse, los dos equipos llegan sin jugar bien, pero están en posición de clasificación, cinco puntos de diferencia entre uno y otro. Llegan sorteando los “Fuera Piojo”, las lesiones americanistas, el COVID-19, las “fiestas” e indisciplinas Chivas, la reciente incorporación del Rey Midas en el banco tapatío. Quizá la derrota no signifique algún cambio de rumbo para ninguno de los dos, pero en no se pueden permitir caer en el enfrentamiento más esperado.

Esta semana no aparecerán esos familiares y amigos que en la antesala de estos eventos nos ven “cara de taquilla” y levantan la mano con el cariño de casi nunca para pedir boletos. No habrá la famosa reventa, no habrán las largas colas afuera del estadio a la espera de comprar las entradas, no veremos los colores amarillo y azul, rojo y blanco que brillan durante horas cada que se ven las caras.

América vs. Guadalajara, sábado a las nueve de la noche, lo vamos a ver, lo vamos a escuchar, disfrutaremos de las narraciones, de los comentarios. Durante la semana hablaremos todos los días del tema en las mesas de análisis y polémica. Argumentaremos, gritaremos, daremos nuestro favorito; pero a la hora del juego… silencio en la tribuna. Y quienes nos relatarán el juego, sacarán la emoción desde el fondo de su corazón y su alma para emocionarnos en el clásico más solitario de la historia.

Aun con cubrebocas, el grito de apoyo para cualquiera de los dos más grandes del balompié mexicano se escuchará de puerta a puerta, de vecino a vecino. Porque así es el futbol, así es la esperanza del triunfo, aunque sea en solitario.

Y sigo andando sin tener

Ningún lugar donde dejar

Las hojas secas de mi fe…

Mi soledad.