El clásico joven, rivalidad añeja

ESPN

Existen todos los ingredientes para hacer un enfrentamiento que sobresalga de los demás, disfrutemos una edición más del 'Clásico Joven'

Cruz Azul vs. América es uno de los partidos más importantes de nuestro futbol, no importa si es Clásico o no, si juegan en el Azteca o en el Azul, pero la rivalidad entre estos clubes es enorme, añeja y tradicional.

Desde la época de los 70, un Cruz Azul-América llenaba las tribunas del Estadio Azteca y años más tarde colmaba las del llamado Estadio Azul. Me tocó ir de niño como aficionado y tuve la fortuna de jugarlo varias veces ya como futbolista profesional, con partidos épicos e inolvidables, como aquel cuando con un hombre menos y con cabezazo de Diego Latorre eliminamos a las Águilas en semifinales, partido único e irrepetible.

Existe pasión, orgullo y todos los ingredientes para hacer un enfrentamiento que sobresale de los demás. Desde 1989 se han jugado tres finales, las cuales ha ganado América, se ha levantado con el triunfo; eso duele y mucho a cualquier cruzazulino que se digne de serlo y cada juego, aunque no sea una revancha, si lleva el sello, el distintivo de ganar a como dé lugar, no importa las formas, por favor, no sean inocentes algunos, aquí lo que importa es ganar y nada más.

Hoy, tanto Robert Dante Siboldi como Miguel Herrera han hecho un gran trabajo con sus respectivos equipos, el juego del fin de semana no es definitivo, ganar no le da el título a nadie y perder tampoco se lo quita, pero el gusto, la satisfacción de levantarse con la victoria no tiene precio. Jugar sin público en las tribunas es atípico, es un factor que juega en contra, pero también a eso se tienen que sobreponer los futbolistas y jugar el mejor partido posible.

Al final son afortunados de poder enfrentarse, son los escogidos para participar en un partido que miles de personas desearían jugar al menos una vez en su vida.

Así las cosas, dispongamonos a disfrutar una edición más del “Clásico Joven” y entendamos que jugar sin público tiene sus implicaciones y obviamente le resta emoción, sin embargo, estoy seguro que veremos el mejor partido de la jornada.

¡Que gane el mejor!