Lucila Venegas, árbitra de Liga MX y PND: "estaba olvidada, como muñeca fea, pero renací"

Lucila Venegas habló con ESPN sobre su experiencia en el arbitraje como mujer y el Premio Nacional del Deporte que recibió

Lucila Venegas, árbitra de Liga MX y Premio Nacional del Deporte, escapó, en una moto, la primera vez que pitó un juego en su vida. Nunca se rindió y siempre volvió, de la misma forma que lo hizo cuando en la Federación Mexicana de Futbol le negó hacer el examen para ser silbante profesional por su estatura o en la ocasión que le dijeron que era más fácil llegar a unos Juegos Olímpicos porque pitaba en la categoría femenil.

“Me sentía como la muñeca fea, olvidada”, asegura que la silbante que tiene experiencia en Juegos Olímpicos, Copa del Mundo y ha sido dos veces condecorada por la Concacaf como la mejor de la zona, “pero ya renací”, asegura.

Ahora, la Premio Nacional del Deporte, en la categoría de árbitro, se entrevista con ESPN Digital y cuenta cómo es el mundo del arbitraje para una mujer.

ESPN: Se espera que el Presidente Andrés Manuel López Obrador les entregue el Premio, ¿tienes pensado lo que vas a decir en ese momento?

LUCILA VENEGAS (LV): Considero que es una puerta para poder aportar o sacar provecho para las mujeres que están haciendo carrera en el futbol femenil.

ESPN: ¿Le harías alguna petición al Presidente de la República Mexicana?

LV: Me gustaría que se pusiera en los ojos de nosotras. Hay oportunidades para las mujeres, pero las condiciones de trabajo no son iguales, no es nada nuevo. Sólo quisiera que las oportunidades fueran parejas, decírselo no sólo al Presidente de la República sino también al de la Femexfut. Una petición de que más mujeres puedan acceder, permanecer y retirarse, porque hay oportunidades, pero las condiciones siguen siendo diferentes.

ESPN: Desde afuera parecen invisibles, ¿cuáles son esas diferencias en el arbitraje para las mujeres?

LV: Tal vez los hombres digan cuál es la diferencia, si es lo mismo para todos. Hay dos diferencias grandes, una es la física, porque la mujer debe de entrenar doble para estar al nivel de los compañeros. La otra tiene que ver con los méritos, porque también las mujeres deben de hacer el doble de las cosas bien para ganarse la credibilidad de los jugadores, de los encargados, del público. Yo necesité el doble de tiempo que mis compañeros para ascender de tercera a la siguiente división. Las mujeres seguimos luchando por ganar un lugar.

ESPN: En lo personal, ¿qué dificultades has tenido en el arbitraje?

LV: Desde el inicio. Cuando iba a hacer el curso de árbitros profesionales por allá de 2001, no me querían admitir porque decían que no medía más de 1.70 metros. Les dije que en México la medida promedio de una mujer era 1.58 y yo mido 1.61. Soy mexicana, me gustaría medir 1.80, pero la genética del país, la raza, no tiene esos estándares. Isabel Tovar tuvo que intervenir por mí, me dijo: “no me vayas a fallar”. Después, me decían que mi estatura no me iba a ayudar para ser central y mucha gente confunde la presencia con la personalidad, la estatura no es una habilidad. No mido 1.70, pero tengo otras habilidades físicas y mentales.

ESPN: Se sabe que los futbolistas llegan a discriminar a las árbitras, ¿entre árbitros también pasa eso?

LV: Te podría decir cosas específicas, muchas veces te hacen comentarios que no son bien intencionados. Una vez un muchacho que iba empezando, y yo con siete años en el arbitraje, me dijo: ‘A Juegos Olímpicos, arbitrando mujeres, es fácil ir’. Me quedé callada y le dije, ‘cuando vayas a unos JO, tú me dices cómo fue la experiencia’. En realidad no hay respeto, porque si eso se lo hacen a César Ramos, no la cuentan, porque esa trayectoria sí la respetan. Creen que lo que hagan las mujeres no tiene valía y es el mismo trabajo.

ESPN: ¿Te felicitaron tus compañeros árbitros por ganar el Premio Nacional del Deporte?

LV: Son pocos los que se han pronunciado o mandaron una felicitación, los más cercanos me mandaron un mensajito o felicitación, que son los menos. Eso me motiva, porque en realidad no estoy pensando lo que diga la gente, el éxito molesta y molesta aunque te lo tomes de manera humilde, porque hay que ir con los pies pegados al piso y con la realidad enfrente, saber que esto no sólo es un premio sino una responsabilidad grande.

ESPN: Dice Arturo Brizio que hay posibilidades de ver una mujer en Primera División varonil, ¿eso está próximo?

LV: Es posible, pero si la instrucción se da de una manera adecuada. Las chicas deben tener una buena instrucción, hay muchas chicas que lo están haciendo bien. Espero que a ellas se les dé la oportunidad, muchas veces no se les da la oportunidad al mejor preparado. Es viable en dos años, no lo veo imposible, dos años es buen tiempo con una buena instrucción.

ESPN: ¿A ti te han dicho algo sobre pitar en Primera División?

LV: No, nada, no hemos hablado de ese tema. Lo único que hablamos el jueves pasado, por teléfono, fue para felicitarme, toda la directiva de la Comisión de Árbitros y el presidente de la Femexfut. Ahora sí sonó el nombre de Lucila Venegas, ahí estaba olvidada, como la muñeca fea, pero ya renací, aquí seguimos. Me da gusto que se tomen el tiempo para hablar, pero también me diera más gusto que pusieran los ojos en nosotras.

ESPN: ¿Cuánto tiempo llevabas sin hablar con Yon de Luisa o Arturo Brizio?

LV: Con Yon de Luisa creo que nunca había hablado, sólo en la entrega del gafete nos saludamos y listo. Con Arturo Brizio creo que también, al inicio de la temporada hablé con él para que me autorizara mi sistema de comunicación y creo que es todo. Pocas veces, tampoco es que tengamos que hablar todos los días, pero esto es importante para mí y para las que vienen detrás de mí.

ESPN: ¿En esa llamada con Yon de Luisa le pediste algo a favor de las mujeres en el futbol?

LV: No, fue una llamada rápida. Era un día que estaba asimilando lo que pasaba, no todos los días te enteras que ganas un PND, todavía lo platico y no lo creo, es mucha emoción y alegría. Todo pasó rápido. Espero que haya oportunidad más adelante.

ESPN: ¿Quién te nominó para el PND?

LV: La Asociación de Futbol Amateur del estado de Jalisco, me conocen desde mis inicios. Ellos hicieron la nominación, al final hubo un problema con la carta, después dijeron que tenía que ser una Federación, validaron, se tuvo que pedir un favor de otra nominación y validaron la candidatura.

ESPN: ¿El momento más difícil en el arbitraje?

LV: El momento más difícil que he pasado fue cuando me lesioné después de ir a mi primer Mundial y también cuando me castigaron por irme de vacaciones, después de pitar la final del Mundial Sub 17, por no pedir permiso. Como asumí que mis compañeros varones les daban una semana libre, pensé que era igual. Consideré que no era justo, pero acepté el castigo.

ESPN: ¿Y el momento más feliz?

LV: El día que entré al Maracaná en Brasil, para pitar la Semifinal. Un martes 11 de la mañana, llenísimo, un calor que te abrazaba, pero feliz porque mi familia estaba orgullosa de mí. Estaba en la competencia más grande a nivel mundial, porque los Juegos Olímpicos es la fiesta del deporte.

ESPN: ¿Por qué ser árbitra?

LV: En 1999, estudiaba la Carrera de Cultura Física y Deporte en Guadalajara. Entrenaba en el equipo de futbol y los fines de semana trabajaba en un tianguis vendiendo refacciones de Volkswagen. Entrenaba toda la semana para no jugar el domingo, iba a trabajar, pero de mala gana. Una amiga, Zoraida Sevilla, me dijo, “vamos a arbitrar”. De universitario nunca traes un peso en la bolsa y acepté, empezamos a pitar en una liga de colegios y me dijo que me presentara, que les dijera que ya había arbitrado. Me dieron un partido de niños de seis años, un desastre, di un gol que no era gol, anulé uno bueno. El entrenador me dijo que me subiera a la moto, porque si no no iba a salir de ahí, me llevó en su moto, me sacó de ahí, Esa fue la historia de los inicios de Lucila Venegas.