Vámonos con calma

ESPN

Si el día a día que vivimos hoy es incierto y casi imposible de pronosticar, el deporte, el futbol en este caso, no tiene por qué ser distinto

MÉXICO -- El inicio del torneo en México no ha sido muy distinto a lo habitual. Un grupo de equipos, desde hace tiempo los mismos -Monterrey, Tigres, América y León- que parten como favoritos. Otro, también más o menos habitual y que comanda Cruz Azul, que junta a los aspirantes y donde quieren mantenerse también Chivas o Pumas; y uno más, bastante menos célebre, del que se quieren desmarcar Atlas, San Luis, Mazatlán o Querétaro.

Este es el arranque con el que solemos comenzar y con el que podemos coincidir la mayoría. Pero, a las 'sorpresas' que siempre tiene el campeonato mexicano -varias provocadas por su sistema de competencia- ahora hay que sumar también la inestabilidad propia de una temporada atípica y que hace que sea bastante más difícil de pronosticar lo que se pueda esperar en los próximos meses.

Basta con mirar a las ligas europeas para encontrar algunos buenos ejemplos de que los elogios a un equipo pueden cambiarse por críticas dos partidos después; o que los cuestionamientos hacia un técnico se transforman en alabanzas que provocan su siguiente resultado.

En España, por empezar con alguna, Zinedine Zidane llegó a estar más fuera que dentro del Real Madrid. Los blancos parecían que tocaban fondo y coqueteaban con su primera eliminación en la historia de la Champions en una fase de grupos. Tres o cuatro partidos después, el Madrid avanzaba líder de su sector y se ponía primero en la Liga.

Más reciente, apenas la semana pasada, el Barcelona llegaba a la semifinal de la Supercopa en España ante la Real Sociedad con tres victorias al hilo y ocho juegos sin perder. La ausencia de Messi en aquel encuentro desnudó al conjunto de Koeman, que volvió a depender de las manos de Ter Stegen y de la personalidad de un canterano como Riqui Puig para salir adelante. Aunque sucumbió 120 minutos después ante el Athletic,

En la misma liga española el líder Atlético tuvo que sudar la gota gorda para clasificarse a octavos de la Champions y no pudo evitar el ridículo de quedar eliminado en Copa por el Cornellá.

Historia parecida a la ocurrida en Alemania, donde fue el desconocido Holstein Kiel el equipo capaz de eliminar de la Pokal al 'invencible' Bayern Múnich. Los de Flick, que hasta que perdieron también en Bundesliga frente al Monchengladbach acumulaban ocho juegos en los que se veían obligados a remontar el marcador, parecen más vulnerables con cada partido.

Vulnerabilidad de la que no escapa el Liverpool, que ya recibió siete goles en un partido esta temporada y que suma tres juegos de liga al hilo sin hacer gol. O el Manchester City, que registró con Guardiola el peor inicio de Liga Premier desde llegó Pep por más que ahora, con sus fechas pendientes por jugar, parezca el gran candidato.

También en Inglaterra se dio casi por segura la salida de Solskjaer del Manchester United pero, si hoy le gana al Fulham, seguirá líder del torneo. Las cosas que tiene el futbol sería la trillada explicación.

Una, eso sí, que sirve para entender lo que le pasa al Inter de Milán. El equipo de Conte hizo el ridículo en Europa y se quedó fuera de todas las competiciones. Pero en el Calcio le respira en la nuca al Milan y le acaba de pegar un paseo a la Juventus.

Con cuatro atípicas derrotas en la Ligue 1 el PSG decidió correr a Tuchel. Tres partidos después de su llegada, Pochettino ganó el primer título con el club.

El repaso podría seguir casi por cualquier liga y con equipos de todos los niveles. Si el día a día que vivimos hoy es incierto y casi imposible de pronosticar, el deporte, el futbol en este caso, no tiene por qué ser distinto. Por eso, y vistos ya varios ejemplos, en este arranque de torneo en México, mejor vámonos con calma.