Luis Robles, portero del Inter Miami, expone sus influencias militares en el campo de fútbol

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La mejor motivación es la familia (1:38)

Luis Robles tuvo una gran actuación en 2018 salvando 6 posibles goles, pero el show se lo robó su hermano Ángel, un Mayor del Ejército de Estados Unidos, quien lo visitó en el estadio a su regreso de Afganistán. (1:38)

Luis Robles creció con un padre militar cuya rutina diaria no dejaba de asombrarlo.

"Podías contar con que saliera a trabajar y regresara a la misma hora", dijo el arquero del Inter Miami en entrevista con ESPN. "Todos los días salía a las 7 de la mañana y regresaba a las 4 de la tarde, a esa hora exacto. Era de no creerse".

Durante un periodo impresionante que duró seis años, Robles les entregó a los fans de la MLS la misma consistencia, jugando en 183 partidos completos de forma consecutiva con su ex equipo, los New York Red Bulls. La racha no solamente es un testamento a la durabilidad y el talento del portero, sino que también es un ejemplo de los valores militares que aprendió de joven y que hoy aplica en su vida diaria.

El padre de Luis, Al Robles, alcanzó el rango de teniente coronel antes de retirarse de las fuerzas armadas estadounidenses. Nacido en Puerto Rico, Al fue reclutado por el ejército durante la guerra de Corea, y también participó en la guerra de Vietnam. Posteriormente, trabajó en Alemania durante los últimos años de la Guerra Fría, y Luis pasó algunos años de su niñez en ese país.

"Recuerdo la caída del Muro de Berlín", dijo Robles. "Recuerdo ir a la piscina, ir al parque, y a los campos de fútbol".

Cuando fue momento de regresar a los Estados Unidos, Robles recuerda que su padre prometió regalar un caballito a él y a su hermano Ángel a cambio de que ellos aceptaran dejar Alemania para mudarse a Arizona. Los niños asintieron, pero la mascota nunca llegó.

Ya instalados en Estados Unidos, la familia Robles se deleitaba en ver películas de corte militar, así como deportivas. "The Pride of the Yankees" ("El orgullo de los Yankees"), un clásico de 1942, enamoró a Luis y de cierta forma, presagió su futuro. En la cinta, Gary Cooper interpreta el papel de Lou Gehrig, el legendario pelotero del equipo neoyorquino quien dejó huella en Grandes Ligas, entre otras cosas, gracias a un impresionante récord de juegos consecutivos.

Robles fue identificado como un prospecto a corta edad. Recibió varias ofertas de becas para universidades en los Estados Unidos, lo cual motivó al joven arquero de buscar su sueño para jugar a nivel profesional. Eventualmente, escogió a la Universidad de Portland, reconocida por su producción de seleccionados estadounidenses como Kasey Keller, Steve Cherundolo y Heath Pearce.

Pese a esto, Robles recuerda sentir la presión de su padre para que se continuara la tradición de la familia.

"Todas estas escuelas me estaban mandando cartas y ofreciendo becas, y mi papá me decía que visitara a la Academia de la Fuerza Aérea, la Militar o la Naval", recordó.

Aunque Al no logró empujar a Luis a una vida dentro de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, otro de sus hijos sí lo hizo. Ángel Robles se graduó de la Academia Militar de los Estados Unidos en 2005, y fue soldado en las guerras de Irak y Afganistán. Ángel obtuvo el rango de mayor, y ha recibido varias medallas por su servicio en combate.

Al igual que Luis, Ángel tiene una estrecha relación con el deporte, ya que ha trabajado como entrenador asistente de rugby masculino para su alma mater. De jóvenes, los hermanos Robles jugaban fútbol juntos, y solían cruzar la frontera mexicana desde Arizona para jugar en las ciudades sonorenses de Nogales y Hermosillo contra rivales locales.

Pero fue Luis quien se convirtió en futbolista profesional. A pesar de ser seleccionado en el draft de MLS en 2007, Robles optó por regresar a Alemania, fichando con el FC Kaiserslautern de la segunda división alemana. El equipo tiene su sede en la ciudad del mismo nombre, no muy lejos de donde vivió Luis de niño.

"Entré a la panadería que frecuentábamos, e inmediatamente me reconocieron los dueños", dijo Robles. "Habían pasado 15 años, pero supieron al instante".

Fueron cinco años de carrera en Alemania para Robles, y en ese lapso logró ganarse su primer llamado a la selección de Estados Unidos, así como el ascenso a la Bundesliga con Kaiserslautern. Pero tras ser dejado en libertad por su segundo club alemán, el Karlsruher, el portero decidió volver a Estados Unidos junto con su esposa, Cara.

Luis llegó a Nueva York con los Red Bulls para la temporada 2012, comenzando el periodo más memorable de su carrera. Además de romper el récord de MLS de más partidos consecutivos jugados, Robles formó parte fundamental de un club que ganó el Supporter's Shield (entregado al superlíder de la temporada regular) tres veces y terminó subcampeón de la U.S. Open Cup en 2017.

Además, fue nombrado capitán del equipo previo a la temporada 2018 por el técnico Jesse Marsch – hoy entrenador del Red Bull Salzburgo en Austria – un honor que, al decir de Robles, fusiona los principios y valores militares de su familia con su vida como deportista.

"Para Luis, ser capitán es un rol natural", dijo Marsch en una rueda de prensa, poco tiempo después de hacer el anuncio. "Tiene cualidades de líder, piensa muy detenidamente sobre cómo hace las cosas y cómo trata a la gente. Desde un punto de vista de trabajo, no hay mejor ejemplo: es el primero en salir a entrenar y el último en terminar", completó.

Quizás, el mejor momento para Robles con Red Bulls (firmó con Inter Miami previo a comenzar esta temporada) no fue durante un partido, sino después de él. Tras servir ocho meses en Afganistán, Ángel voló a Nueva York en 2018, y el equipo organizó una reunión para sorprender a Luis. Sentado entre la porra local en el Red Bull Arena, Ángel bajó a la cancha después de la victoria de 3-0 que logró su hermano ante FC Dallas.

"Toda la experiencia fue increíble pero muy surreal para mí, ya que dejé la zona de combate hace apenas unos días y ahora estoy rodeado de tanta gente", dijo Ángel tras el momento.

El reencuentro de los hermanos otorgó a la familia Robles un momento de cohesión perfecta entre los dos ámbitos que mejor la definen: la vida deportiva, y la vida militar.

"No me uní a las fuerzas militares como soldado, pero la idea de servicio ha influenciado a mi carrera", dijo Robles. "La manera en la que lidero sobre la cancha, como actúo de compañero y como vivo mi vida en la comunidad, es muy influenciada por esta idea del servicio".