Inter Miami y Al Ahly dieron inicio al tan esperado Mundial de Clubes, el nuevo torneo ideado por FIFA que hizo su estreno en Estados Unidos en una noche que realmente tuvo de todo: emoción, figuras, un show espectacular y un partido que, a pesar de que acabó sin goles, fue electrizante hasta el final.
Las dudas estaban sembradas. ¿Qué tanta ilusión despertaba este nuevo Mundial en el hincha de fútbol? Bueno, si hacían faltas pruebas para argumentar en favor de FIFA, esta noche en el Hard Rock Stadium es evidencia suficiente de que la cosa está encaminada.
El movimiento de sábado inició ya desde temprano en las afueras del estadio, en un recorrido que a ESPN.com le permitió notar algo rápidamente: el masivo apoyo de los hinchas de Al Ahly.
Al ingresar al espacio correspondiente en la zona de prensa, el color fue adueñándose de las tribunas. Inter Miami, club creado hace pocos años, tuvo en cancha a Lionel Messi, factor clave para llenar los estadios, mientras que del otro lado aparecía el poderoso campeón africano, el favorito.
Pese a la expectativa baja que había en la previa sobre la venta de entradas, con FIFA interviniendo para rebajar su precio y dejarlas más a mano de los hinchas, el estadio terminó luciendo con aproximadamente 80% de su capacidad llena.
Los primeros momentos de intensidad en campo aparecieron con los movimientos precompetitivos de cada lado.
Primero fue turno de Al Ahly, que hizo delirar a sus fanáticos desde el primer momento que pisaron el césped. Si el estadio, como se mencionó, estaba a un 80%, probablemente más de la mitad pertenecía a los egipcios, que coparon cada sector del Hard Rock y se hicieron sentir.
Los hinchas de Inter, mezclado con algún argentino sueño con camiseta de River y Boca (los otros protagonistas de la noche), hicieron fuerza por las Garzas, que al final se llevaron un punto gracias a Ustari.
Con el ingreso de Inter a la cancha para calentar, las miradas se fueron instantáneamente hacia Messi, que no tardó en ser ovacionado por su gente.
Finalizados los movimientos de calentamiento, el siguiente paso aumentó más el calor dentro del estadio: FIFA preparó una deslumbrante apertura que combinó música, baile y fuegos artificiales.
Una vez finalizado el acto protocolar, inició un momento peculiar: a diferencia de la clásica entrada de ambos equipos juntos, cada uno de los 22 futbolistas fue presentado uno a uno, con su ovación correspondiente. Obviamente, como siempre, Leo Messi fue quien se llevó la catarata de aplausos más estruendosa en el Hard Rock.
Durante el juego, la pasión de Al Ahly salió a flote casi al instante, con redoblantes que le dieron color al partido y opacando al resto del estadio.
Los únicos que se les animaron, robándose los focos de atención durante varios momentos, fueron los hinchas de Boca esparcidos por las tribunas y que taparon al resto con sus 'Dale Boca' que ya a esta hora son virales.
El color estuvo presente en cada rincón de este inicio, que fue sin goles, pero con muchos pequeños detalles que llevan a creer que la pasión irá creciendo más y más a medida que los partidos avancen en el calendario.
¿Quién será el próximo equipo en jugar en el Hard Rock? Justamente Boca, que ya calentó la previa y espera colmar todo para hacer de Miami su nueva Bombonera.
