Los equipos brasileños copan los octavos: ¿pueden pelear el título?

Botafogo ya demostró de lo que es capaz al derrotar al flamante campeón europeo, PSG. Getty Images

SEATTLE (Enviado especial) -- El Mundial de Clubes de los equipos brasileños ya es un éxito. Los cuatro superaron la primera ronda y lograron trasladar a la escena más importante el dominio que ejercen desde hace más de un lustro en la CONMEBOL Libertadores. Además, sus triunfos se hacen todavía más brillantes frente al opaco rendimiento de River Plate y Boca Juniors, los dos otros representantes de Sudamérica.

Brasil ha ganado todas las Libertadores desde 2019. No hay antecedentes de una hegemonía semejante. Seis ediciones consecutivas con campeones del mismo país, que además tuvo a 10 de los 12 finalistas. Semejantes datos no configuran una casualidad, sino una época. Hoy, el Brasileirao es por lejos el campeonato más competitivo del continente. Y ahora también sabemos que es uno de los mejores del mundo.

Palmeiras, Botafogo, Flamengo y Fluminense no solo lograron clasificar a octavos de final, sino que todos han competido a lo grande contra rivales europeos. Solo Botafogo perdió un partido, frente a Atlético Madrid, pero después de dar el golpe más grande del torneo al vencer al campeón de la Champions League, PSG. Otra gran sorpresa de la ronda inicial fue la contundente victoria 3-1 de Flamengo sobre Chelsea. Además, Palmeiras estuvo cerca de ganarle a Porto y Fluminense empató contra Borussia Dortmund.

Las diferencias de presupuesto entre europeos y brasileños no se vieron en la primera fase del Mundial. Los cinco partidos en los que se enfrentaron fueron parejos e incluso se puede decir que se vio una pequeña superioridad en favor de los sudamericanos, sobre todo a partir de la intensidad y la fortaleza física. El ejemplo más claro de esto es el duelo que el campeón de América le ganó a PSG. "Nadie nos ha defendido mejor que Botafogo en la temporada", dijo Luis Enrique tras la derrota.

Pasada la "sorpresa" de la fase inicial, ahora llegó el momento de los duelos de eliminación directa. De los "mata-mata", como en Brasil se dice. Tan buena fue la actuación hasta el momento, que tendrán un choque paulista-carioca, entre Palmeiras y Botafogo. Es decir que ya tienen asegurado un representante entre los ocho mejores del mundo. Los otros dos deberán medirse contra dos de los grandes favoritos. ¿Podrán ganarles?

La respuesta más concreta es: claro que pueden. Flamengo y Fluminense están en condiciones de darle pelea a Bayern Munich e Inter respectivamente. Brasil ya dejó bien claro que sus equipos no se achican y que salen a competir. Y en 90 (o 120 minutos) siempre hay lugar para la ilusión sin que importe demasiado quién tiene más o menos jerarquía.

Bayern es el representante de la UEFA que mejor se ha preparado para este campeonato. Lo tomó como desafío importante, no solo como un compromiso de cierre de la temporada, y lo demostró en la primera ronda, más allá de la derrota ante Benfica que le costó el primer puesto. El campeón de la Bundesliga llega en buena forma física y sus figuras están descansadas. Es, desde luego, candidato a superar esta instancia, pero enfrentará al sudamericano más "europeo", tanto por la calidad de su plantel como por el estilo.

Filipe Luis hizo buena parte de su carrera en Europa y en su primera experiencia como entrenador busca trasladar ese aprendizaje. Dirige a un grupo de futbolistas en el que se destacan varios con pasado en las grandes ligas. Frente a Chelsea jugó como cualquier rival de la Premier League: intensidad, precisión y contundencia. Además de fortaleza mental para dar vuelta el resultado.

Fluminense, por su parte, chocará con un Inter que mostró su mejor faceta contra River en el último partido de su grupo. El subcampeón de la Champions League había dejado dudas ante Monterrey y Urawa pero reaccionó y le ganó con total autoridad al conjunto argentino. El segundo tiempo de ese partido fue uno de los momentos en los que más se vio la diferencia técnica entre ambos continentes. La precisión con la pelota, la certeza en los pases y la velocidad mental fueron muy superiores a las de River y por eso al final no hubo equivalencias.

El conjunto carioca se la bancó contra Borussia Dortmund en su primer partido y luego sacó los resultados necesarios contra Ulsan y Mamelodi. Ahora, su exigencia será total. Necesita hacer un partido muy intenso, presionar en todos los sectores y anular a Lautaro Martínez, quien brilló al salir de su zona y crear a las espaldas del mediocampista central. Si Inter continúa su evolución, será muy duro para Flu, pero tiene una oportunidad.

En definitiva, los representantes de Brasil ya han respondido a la grandeza de su país, algo que no pudieron hacer los argentinos. A partir de ahora no tienen nada que perder y el techo es el partido del 13 de julio en New Jersey. Tienen argumentos para soñar con estar ahí.