El experimentado portero busca equipo para mantenerse en la carrera por un lugar en la Selección Mexicana.
HOUSTON – Guillermo Ochoa es el líder silencioso de la Selección Mexicana. El portero de 39 años no jugó ninguno de los partidos de la Copa Oro 2025, sin embargo se ostenta como la cabeza del equipo que dirige Javier Aguirre. Ante la posibilidad de jugar su sexta Copa del Mundo, el arquero lanza: “voy a luchar por el Mundial”, y aclara “no quiero que me regalen nada”.
“Sería fantástico, en lo personal estar en este Mundial. Voy a luchar, trabajar, no estoy pidiendo que me regalen nada. Estoy trabajando en el máximo nivel, peleó por un lugar día a día con mi equipo. La gente que me sigue sabe cómo me he entregado y sabe que lo voy a hacer si me dan la oportunidad”, aseguró Guillermo Ochoa, arquero de la Selección Mexicana.
A Guillermo Ochoa ya le avisó Javier Aguirre que se tiene que ganar su puesto en la Selección Mexicana. En la Copa Oro, el arquero no disputó ni un minuto y se convirtió en el principal consejero de porteros como Luis Ángel Malagón y Raúl Rangel. El jugador de 39 años tiene el objetivo sumar su sexto Mundial, en la edición 2026, que se celebra en México, en conjunto con Estados Unidos y Canadá.
“Es fantástico tener un Mundial en tu país. Conozco anécdotas e historias, pero sería diferente a los otros Mundiales en los que me ha tocado estar. Sería la cereza en el pastel cerrar mi carrera de esta manera. Compartirlo en mi país y mi afición, jugar ese Mundial y hacer historia, sería fantástico. Estamos a un año, el camino puede parecer corto o largo, lo que me queda es disfrutar del día a día y los momentos de la Selección. Es lo mejor que puedo hacer. La Selección ha sido mi casa y esperamos hacerlo de buena manera, junto a la afición y los compañeros, darles una alegría en el próximo Mundial”, agregó el arquero de la Selección Mexicana.
Ochoa, en la actualidad, busca equipo para mantenerse en la carrera por un lugar en la Selección Mexicana, y está dispuesto a aceptar ofertas hasta de México.
