Las conclusiones del primer Camp Celeste en Estados Unidos

Entre el 14 y 19 de julio en Anaheim, California, se vivió con éxito el primer Camp Celeste en Estados Unidos (el segundo del proyecto, luego de la experiencia en España en 2022). Prensa AUF

Jorge Giordano, director de Selecciones Nacionales de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), valoró el Campamento Celeste que se llevó a cabo en Los Ángeles, señaló en qué otras ciudades debería replicarse y afirmó que, como ‘la situación en Estados Unidos está un poco difícil para los inmigrantes, mucha gente decidió no arriesgar y no llevar a los chicos’, a pesar de haberlos anotado.

Entre el 14 y 19 de julio en Anaheim, California, se vivió con éxito el primer Camp Celeste en Estados Unidos (el segundo del proyecto, luego de la experiencia en España en 2022), donde la AUF desarrolló jornadas de observación a hijos de uruguayos con potencial para formar parte de las Selecciones Uruguayas.

Muchos uruguayos tuvieron que salir del país (en 2002, principalmente, por la crisis económica) y sus hijos están en edades seleccionables para selecciones uruguayas. Me parece justo que todos tengan la posibilidad y que sea la cancha la que decida quién integra la selección”, destacó en Derechos Exclusivos (Radio Uruguay 1050 AM) Giordano, quien encabezó el cuerpo técnico de la AUF que trabajó en Estados Unidos.

El entrenador agregó: “En Europa, es más fácil porque los jugadores están en los clubes; en Estados Unidos, se complejiza porque muchos están en universidades o academias, por lo que hay que tratar de utilizar el ingenio y era importante reunir una cantidad de chicos con un rango de edades en el que puedan ser elegibles para las selecciones uruguayas. Tuvimos 75 chicos y pudimos sacar conclusiones importantes”.

Incluso a este Camp Celeste llegaron niños y jóvenes de España, Canadá, Chile, México, El Salvador y Puerto Rico. Las actividades se realizaron en las instalaciones de Rancho Charter School, donde los jóvenes, nacidos entre 2006 y 2011.

Giordano comentó: “Había casi 103 chicos anotados, y la situación en Estados Unidos está un poco difícil para los inmigrantes y mucha gente decidió no arriesgar y no llevar a los chicos, algo que es perfectamente entendible”.

De las cosas más reconfortantes del campamento fue el compromiso, la cultura, la disciplina de los chicos y el agradecimiento de los padres. Porque esto también tiene un fondo social, como que de alguna manera es reencontrarse con el país”, dijo el director de las selecciones nacionales.

En el Camp, que fue gratuito, se trabajó en doble horario, con grupos divididos por edades. Se realizaron once entrenamientos, más un partido contra un equipo ‘que vino de afuera del Campamento’.

“Trajimos nuestras conclusiones e ideas, y nos gustaría que alguno de esos chicos viniera a Uruguay y poder verlos con los que están seleccionados acá, para ver realmente si las posibilidades son buenas. Lo que más me cuesta es identificar en qué nivel estaría, con los chicos de la Selección uruguaya, algún jugador que haya rendido en este campamento”, señaló Giordano.

Y agregó: “Hay tres futbolistas que a mí me gustaría que los viera Ignacio González (entrenador de la Sub 16); y estamos con una idea de generar una semana con una cantidad más importante de esos chicos para que compitan dos veces con las selecciones de acá. (...) Imperiosamente tenemos que completar el ciclo y que la cancha sea la que decida”.

“Las familias valoraron la iniciativa y la posibilidad”

A su vez, Giordano subrayó la buena receptividad que tuvo esta propuesta: “Las familias valoraron la iniciativa y la posibilidad, habiendo un sentimiento de gratitud en todo momento, a lo que respondíamos con profesionalidad y siendo muy claros. Si bien el campamento tenía un aspecto social, porque se conocieron hijos de uruguayos, nosotros estamos buscando futbolistas que puedan estar en las selecciones juveniles y eso lo decide la cancha. Lo entendían perfectamente y ya viviendo esa experiencia les era suficiente, pero realmente hay jugadores que tienen muy buenas cualidades”.

“Creo que la oportunidad hay que darla, y más si son chicos y todos están jugando en algún equipo o universidad. (...) Mucha gente hizo mucho esfuerzo porque su hijo estuviera en el Campamento, algo que también hay que valorar. Los padres se asombraban del doble horario y la rigurosidad de los entrenamientos, y esa es una manera de respetar su esfuerzo”, remarcó.

Giordano contó que las familias destacaron que los niños y jóvenes no estaban acostumbrados a la intensidad de los entrenamientos, por lo que, ‘para seguir dando igualdad de condiciones, la idea es brindarles un plan físico elaborado con Esteban Gesto y así tengan posibilidades más cercanas de competir a los que les toque venir a trabajar a Uruguay’.

Luego destacó que la idea es continuar con esta iniciativa: “Tenemos un programa estudiando dónde están las colonias fuertes de uruguayos en Estados Unidos. Deberíamos estar en algún momento en Houston, en New Jersey y en Miami, y tendríamos que volver a repetir el campamento en Madrid, que es el punto donde los que están en Europa llegan con más facilidad”.

Por último, Giordano apuntó: “Este campamento fue posible por la colaboración y pasión que le puso Álvaro Izquierdo, ex futbolista de Peñarol, en todo lo que fueron las coordinaciones, organización… Él tomó esto con mucha pasión y le queremos agradecer públicamente todo lo que hizo para que esto saliera de la manera en que salió”.