El ranking del Mundial 2026: los candidatos, los que pueden dar la sorpresa y los que sólo van a participar a la Copa del Mundo

Ya se realizó el sorteo del Mundial 2026 y, con los grupos y los primeros enfrentamientos ya definidos, podemos empezar a palpitar la Copa del Mundo. Para combatir la ansiedad, ESPN.com su puso a ordenar a las selecciones de acuerdo a sus opciones y objetivos en el mayor torneo de fútbol del planeta.

El Mundial 2026 que se nos viene será el más grande de la historia, con 48 selecciones y un formato que abre el juego como nunca antes. Entre campeones consolidados, equipos en plena renovación y proyectos que llegan con ilusión más que con certezas, la Copa del Mundo promete un mapa competitivo mucho más diverso que en ediciones anteriores. Y, como siempre, entender ese panorama es clave para anticipar qué puede pasar.

Para ordenar ese escenario, en la redacción de ESPN.com organizamos a todas las selecciones según su nivel y su probabilidad real de competir por algo importante. No es una predicción definitiva, sino una lectura del presente: cómo llega cada equipo, qué tan sólida es su idea de juego, qué historia llevan detrás, y qué margen tiene para sorprender o decepcionar en una Copa del Mundo que será larga, exigente y, probablemente, no tan predecible como nos gustaría.

Este ranking organiza a las selecciones en seis categorías: los candidatos, en condiciones de luchar por el título; las amenazas, capaces de sorprender a los favoritos y meterse en la discusión por la Copa; los moletos, rivales duros, intensos y peligrosos para cualquiera; los competidores, selecciones fiables que pueden avanzar si el contexto acompaña; los ilusionados, proyectos en crecimiento con expectativas más emocionales que futbolísticas; y los participantes, están más para sumar experiencia en un Mundial ampliado que para dar pelea. A partir de este orden, comencemos con nuestra análisis.

Los candidatos a ganar el Mundial 2026

El primero de esta lista es el último campeón que viaja por la defensa del título. Es cierto, hace más de 60 años que un seleccionado no repite el título y aquel bicampeonato de Brasil pertenece a otro mundo. Sin embargo, Argentina está en condiciones de romper esa larga racha de campeones alternados. Lionel Messi tendrá 39 años, pero junto a él hay un equipo sólido, consciente de sus virtudes y defectos, con personalidad y argumentos futbolísticos. La Albiceleste sabe bien jugar este tipo de torneos y además lo acompaña el peso de su historia.

España es otro de los grandes favoritos. Campeón de Europa, tal vez sea el mejor seleccionado de la actualidad. Luis de la Fuente formó un equipo con identidad, en el que el funcionamiento colectivo es tan bueno que se hace notar incluso por encima de las grandes individualidades de la Roja. Lamine Yamal tendrá su bautismo mundialista antes de los 20 años e intentará hacer lo mismo que Kylian Mbappé en 2018. Pero el juvenil de Barcelona no es el único crack en el que se apoya el sueño español. Porque a España le sobran virtudes para ir por la segunda estrella.

La Albiceleste y la Roja solo se enfrentarán en la final sin ambos ganan sus grupos, pero si fallan en la primera fase, podrían incluso verse las caras en 16avos de final, un escenario que ninguno de los dos quiere, desde luego.

Campeón en 2018 y subcampeón en 2022, Francia se ha convertido en candidato natural en cualquier torneo. Didier Deschamps cumplirá 10 años como seleccionador, una década en la que se acostumbró a dar pelea siempre. Su equipo no brilla como sí lo hacen Argentina y España, pero tiene un convencimiento y un brillo individual que no se discute. Con futbolistas de primer nivel en todas las líneas, Mbappé liderará a una selección que también sabe a la perfección jugar este tipo de campeonatos.

Las amenazas en la Copa del Mundo

Favoritos de siempre que por detalles no forman parte de ese primer grupo de "super candidatos". Tres campeones del mundo y uno que se ha metido entre las potencias en las últimas dos décadas. Inglaterra es el de mejor actualidad, con un proyecto futbolístico que le permitió volver a los primeros planos pero que todavía no le dio un título. Con un entrenador de primer nivel como Thomas Tuchel y figuras como Jude Bellingham, Bukayo Saka, Harry Kane, Declan Rice y Cole Palmer, puede aspirar a su segundo título.

También aparecen aquí los dos gigantes de la historia de los Mundiales, que están de capa caída pero que algún día renacerán. Brasil y Alemania han sido irregulares en la última década y llegan sin grandes estridencias. La Verdeamarela fue a buscar a Carlo Ancelotti para que lidere a un equipo que ha jugado por debajo de sus expectativas y del talento de sus figuras. En tanto, Alemania no superó la primera fase de las últimas dos Copas pero con Julian Nagelsmann confía en volver a competir.

Cierra este grupo el último campeón de la Nations League. Portugal, liderado por última vez por Cristiano Ronaldo, llega en el momento justo. Con la experiencia necesaria y talento en todos los puestos. Será cuestión de ver si el seleccionado de un país que nunca jugó una final puede dar pelea contra los gigantes.

Los molestos del Mundial

Son esas selecciones que nadie celebra tener que enfrentar en este Mundial 2026. Equipos intensos, difíciles de descifrar y capaces de romper cualquier plan. Países Bajos y Croacia encabezan este lote por su competitividad eterna en torneos grandes. Le siguen Colombia y Ecuador, planteles talentosos, físicos, rápidos, basados en generaciones de buenos jugadores en crecimiento sostenido. Marruecos, la sorpresa de Qatar 2022, vuelve a presentarse como un rival incómodo. Japón sigue siendo una selección dinámica y muy bien trabajada tácticamente que ya mostró cómo complicar a potencias. Mientras que Noruega, con Haaland y Ødegaard como figuras, combina talento de élite con un proyecto irregular pero peligrosísimo. No son candidatos, pero pueden arruinarle el Mundial a cualquiera.

Los competidores

Entre los competidores están esas selecciones fiables, con bases sólidas y recorrido suficiente como para avanzar varias rondas en el Mundial 2026, siempre y cuando, claro, encuentran regularidad. Estados Unidos, México y Canadá, son proyectos consolidados que contarán con el impulso extra, o la presión, de jugar en casa. Bélgica encara un nuevo ciclo con menos estrellas pero con algo más de equilibrio. La Uruguay de Bielsa mezcla juventud con la jerarquía de siempre. Suiza y Austria siguen siendo ordenados tácticamente, casi nunca fáciles de superar. Senegal vive de su potencia física y talento individual, mientras que Corea del Sur mantiene un perfil disciplinado y demandante. No están para pelear el título, pero sí para incomodar a más de uno. Si están en unas buenas semanas, pueden aparecer en 4tos de final sin que sorprenda a nadie.

Los ilusionados

Los equipos ilusionados con estar en el Mundial 2026 llegan con expectativa, energía y un margen de crecimiento que los hace interesantes, aunque sin muchas herramientas para llegar lejos. Irán y Australia mantienen la solidez táctica y la seriedad que suelen mostrar en cada cita mundialista. Panamá está desarrollando una identidad clara en CONCACAF, mientras que Egipto y Argelia aportan historia y talento africano con figuras que brillan en Europa. Escocia y Paraguay aparecen como selecciones ásperas, con buen presente y mucha ilusión. Túnez, Costa de Marfil, Sudáfrica y Ghana confían en su físico, su velocidad y sus futbolistas acostumbrados a crecerse ante la dificultad. Arabia Saudita, que en el Qatar 2022 fue el único que le ganó a la campeona Argentina, siempre es competitiva en fases de grupos. Se trata de un lote que viaja a la Copa del Mundo más con optimismo que con garantías, pero saben que pueden llevarse alguna bonita sorpresa de recuerdo.

Los participantes en el Mundial

Estas selecciones representan el grupo que llega al Mundial 2026 con el objetivo de sumar experiencia y disfrutar de estar por un rato en el escenario más grande del fútbol. Para muchos, será el debut absoluto, para otros, apenas la segunda participación. Aprender es la tarea. Uzbekistán y Qatar crecieron en sus regiones, pero todavía está lejos del ritmo competitivo de las potencias. Haití y Curazao aportan frescura y aprovechan los cupos extras por que CONCACAF es la sede del torneo. Cabo Verde y Jordania, dos de los que se estrenan, viven el momento más importante en su historia futbolística. Nueva Zelanda, con algo más de experiencia, completa este listado confiando en el orden para cubrir sus limitaciones. Se trata de equipos capaces de dejar alguna buena actuación pero que deben, sobre todo, aprovechar el torneo para construir su futuro.

En un Mundial 2026 tan amplio y diverso, cada selección encontrará su propio techo. Algunas están listas para competir por la Copa más hermosa, otras para incomodar a cualquiera y varias para vivir la experiencia desde otro lugar. El verdadero atractivo estará en cómo estas categorías se rompen, cambian y sorprenden cuando la pelota empiece a rodar. Porque, al final, ningún ranking resiste intacto a una Copa del Mundo. Y eso es lo que queremos ver.