Luca Zidane cierra el círculo entre Francia y Argelia en el Mundial 2026

Todavía no había jugado un minuto, pero en el aeropuerto lo esperaron miles de hinchas eufóricos para darle la bienvenida a casa. Luca Zidane, arquero de Granada en la Segunda División de España, llegó a Argel en octubre de 2025 no solamente para hacerse dueño del arco de uno de los seleccionados más prestigiosos de África y del mundo árabe. Con su viaje y la decisión de jugar para la patria de su familia, terminó de concretar un regreso a las raíces y de darle así un cierre feliz a un ciclo. Al mismo tiempo fue un paso que, aunque todavía se ignore si será titular el 16 de junio de este año, lo pondrá en el camino de Argentina, rival de Argelia en su debut en el el Mundial.

Luca Zidane nació en la ciudad francesa de Aix-en-Provence el 13 de mayo de 1998. Apenas una semana después, a su padre, Zinedine Zidane, por entonces jugador de Juventus, le tocó caer 1-0 en Amsterdam en la final de la Champions. Enfrente estaba Real Madrid, esa Casa Blanca que pocos años más tarde se transformaría en su segundo hogar. Pero la revancha esperaba a la vuelta de la esquina, como para que se cumpliera el dicho de que los hijos vienen con un pan bajo el brazo. En el caso de Luca, la ofrenda fue más suculenta: antes de que cumpliera dos meses, el 12 de julio, Zizou marcó un doblete para vencer 3-0 a Brasil en una final inolvidable y que Francia se llevara su primer Mundial, con él como indiscutible figura.

Hay una historia que precede a Luca e incluso a Zinedine, y que tiene que ver con el vínculo de los Zidane con Argelia. Como tantos africanos a lo largo de la historia, Smail y Malika, los padres de Zizou, decidieron dejar su tierra en medio de un conflicto armado. Alguna vez Smail contó que la sensación que le llegaba cada vez que recordaba su infancia, bajo dominio francés, era de “hambre y frío”. Mientras en su país natal la lucha por la independencia se cobraba la vida de entre 500 mil y un millón de argelinos -cifra que varía según las fuentes-, Marsella, una de las ciudades francesas más cercanas a Argelia, fue el primer refugio de la pareja en los años 60. Allí nacieron sus cinco hijos. Entre ellos el menor, Zinedine.

“Mi padre y mi madre siempre han sido nuestros guías. Y cuando uno se convierte en padre y tiene una vida profesional y una vida emocional buena creo que han hecho su trabajo bien. Yo trato de aplicar a mis hijos lo que mis padres hicieron”, expresaría Zizou entre lágrimas en 2017, tras contemplar un video en el que Smail hablaba de su carrera profesional.

Luca Zidane y una infancia distinta en Francia

Zinedine Zidane contó también alguna vez que con su esposa, Veronique Fernandez, intentaron evitar que sus cuatro hijos se convirtieran en “unos pequeños idiotas” por las posibilidades económicas que les tocaron. En su biografía, escrita en 2020 por el periodista Frederic Hermel, comentó: “No quiero que la abundancia, todo lo que represento, todo lo que pasa a mi alrededor, los lleve por mal camino. Quiero que sean buena gente”. Así, explicó que entre otras cosas intentaban que sus regalos de Navidad estuvieran dentro de un presupuesto razonable, dentro de un estilo de vida en el que evitaban la ostentación.

De todos modos, fue inevitable que la carrera de Luca quedara asociada a la de un padre, ídolo en Francia, además de gran figura de Juventus y Real Madrid y después tuvo resultados casi igual de exitosos como entrenador, cuando entre otros logros, como DT del Merengue se quedó con tres Champions consecutivas, entre 2016 y 2018. En la última de esas temporadas se dio justamente el debut de Luca Zidane en la Casa Blanca, donde había ingresado desde las categorías infantiles. Fue en un 2-2 contra Villarreal por la última fecha de la Liga, que ya tenía como ganador asegurado al Barcelona de Lionel Messi.

"Cuando juego soy Luca, no Zidane", afirmó el chico después de aquel partido que inauguró su carrera en primera división. Era inevitable, de todos modos, que hubiera un ojo especial sobre él y se generaran expectativas, como siempre que está de por medio un apellido pesado. Nunca pudo afianzarse en el enorme arco de Real Madrid, y en 2019 partió a préstamo a Racing de Santander, en la Segunda División. Fue el comienzo de un viaje que siguió, también en Segunda, en Rayo Vallecano y Eibar, antes de recalar en 2024 en Granada.

Jugar el Mundial para Argelia: el llamado de las raíces

Desde Francia no quisieron dejar la oportunidad de empezar a acercar a Luca Zidane al seleccionado, y por eso le llegó bien pronto una convocatoria en 2014, para integrar la Sub-16. Un año más tarde, le tocó vivir una de sus grandes emociones como futbolista, cuando se coronó campeón del Europeo Sub-17 y fue el arquero menos vencido del torneo.

Está claro que, al margen de la alegría que se puede dar en las categorías juveniles, llegar a la selección absoluta es una historia bien distinta. Por lo que representa, pero también por el nivel de dificultad. Así pasó el tiempo y, al ver que la chance de ocupar en el equipo de mayores el arco de Francia -o de España, su otra nacionalidad- se volvía una utopía, Luca no dudó en atender otra posibilidad que venía de sus raíces.

Confirmado el interés del técnico suizo de Argelia, Vladimir Petkovic, para llevarlo a los últimos partidos por las Eliminatorias, el 19 de septiembre de 2025 la FIFA aprobó el cambio de nacionalidad deportiva, y la convocatoria de Luca Zidane llegó de inmediato. “Desde chico hubo una cultura argelina en mi familia. Argelia me hace pensar en mi abuelo. Hablé con él antes de venir y estaba muy emocionado”, explicó.

Los primeros pasos permiten ilusionarse. Debutó como titular en la última fecha de Eliminatorias, con la clasificación ya consumada, en una victoria como local ante Uganda por 2-1. También cumplió satisfactoriamente en la Copa de África, más allá de la eliminación en cuartos de final contra Nigeria. Todo, bajo la atenta mirada desde la tribuna de papá Zinedine Zidane. El mismo que, con cualquier camiseta, siempre tuvo claro de dónde venía. Como los abuelos Smail y Malika. Y como Luca.