Ibrahim Maza, el talento alemán que tomó una decisión de vida y disfrutará Argelia en el Mundial 2026

De Argel a Berlín, Mediterráneo mediante, hay 2.752 kilómetros. Con esa distancia, que puede parecer mucha pero es apenas algo más de la mitad de la que existe entre Ushuaia y La Quiaca, Argelia y Alemania construyeron con el paso de los años un vínculo cercano, que mucho tiene que ver con la inmigración que llegó al país europeo desde el africano. Ese lazo también está relacionado, desde ya, con historias que se cruzan a partir del fútbol. Y no solamente por partidos que quedaron grabados en la historia entre sus seleccionados, que los hubo, sino también por los hijos de ese lazo migratorio, que tienen su última expresión notable en Ibrahim Maza. Un muchacho que nació y se crio en Alemania, pero optó por jugar para Argelia y enfrentará a Argentina en la fase de grupos del Mundial 2026.

Maza es hoy un pilar del mediocampo del Bayer Leverkusen en la Bundesliga, y Barcelona es sólo uno de los grandes de Europa que lo tienen apuntado como posible incorporación. Nacido en Berlín el 24 de noviembre de 2005, no tuvo problemas en reconocer que su decisión de representar a Argelia se basó en lo que consideraba mejor para su futuro deportivo, a diferencia de otros futbolistas que abundan en relatos sobre un sentimiento que los acerca a las raíces de su familia. “Jugar por Argelia me da una chance mayor de estar en la Copa del Mundo y competir en el más alto nivel. En Alemania, con Jamal Musiala y Florian Wirtz en mi posición, era casi imposible para mí ser titular”, admitió en una entrevista con Sky Sport Germany en noviembre de 2025, como para alejar cualquier veta demagógica.

Aunque había representado a su país natal en las categorías juveniles, Maza finalmente tomó otro camino. Habrá que ver en el futuro quién termina lamentando más la decisión. Si los alemanes, que vienen de dos Mundiales en los que quedaron eliminados en la fase de grupos y no contarán con él en su búsqueda urgente de una redención, o el jugador, que se inclinó hacia un seleccionado que, en el universo del fútbol, al menos por ahora ocupa un lugar periférico.

Ibrahim Maza y Argelia, una gestión en el momento justo

Desde muy joven quedó en el centro de las miradas. Tenía apenas 17 años cuando debutó el 30 de abril de 2023 en Hertha Berlín en una caída ante Bayern Munich. Menos de un mes después, el 27 de mayo, marcó el empate transitorio en una victoria 2-1 frente a Wolfsburgo y se convirtió en el jugador más joven de la historia del club en anotar un gol en primera división.

A finales de 2024, cuando su talento ya cautivaba a todos los que lo habían podido ver en el mediocampo de Hertha, el entrenador Vladimir Petkovic decidió que no necesitaba esperar algo más para llevarlo al seleccionado mayor de Argelia. El muchacho había jugado para la Sub-20 de Alemania ese mismo año, pero también tenía la nacionalidad argelina por su padre. Y el DT -que por su parte es bosnio, por su país natal, y suizo, por el de adopción- supo cómo tentarlo: lo incluyó en la nómina de seleccionados para una serie contra Togo por las Eliminatorias para la Copa Africana de Naciones. Debutó el 10 de octubre al ingresar en el final de una victoria 5-1.

“Estoy seguro de que Maza será una de las futuras estrellas de esta selección”, aseguró Petkovic al momento de su convocatoria. Lo consideró “un jugador con habilidades excepcionales y que puede aportar el toque extra a cualquier partido”, y luego respaldó esas declaraciones en los hechos, al incluirlo como parte del elenco estable del seleccionado, con el que participó en la reciente Copa de África.

De Maza a Messi

Hoy parece claro que la carrera de Maza todavía no encontró su techo. En junio de 2025 pasó a Bayer Leverkusen por 12 millones de euros y firmó un contrato que selló el vínculo hasta 2030, por un pedido de Xabi Alonso antes de partir a su aventura fallida en Real Madrid. “Es un jugador con cualidades diferentes, bueno entre líneas y con gran potencial. Tiene muchas cosas que desarrollar, pero tiene buena personalidad: es joven y a la vez es maduro”, aseguró el entrenador español, uno de los convencidos en sus condiciones.

El Mundial de este año será una oportunidad para confirmar que no son descabelladas las expectativas puestas en él. Será parte de una Argelia que conoce lo que es animárseles a los gigantes. Y el seleccionado que mejor lo sabe es justamente Alemania, el país natal de Ibrahim, que antes de ser subcampeón en España 1982 cayó 2-1 en el debut contra los argelinos, que ese día jugaban su primer partido en la gran cita. Y que en Brasil 2014, donde luego se coronó campeón, estuvo al borde de sucumbir en octavos también ante Argelia, a la que recién venció en tiempo suplementario por 2-1.

Es bien seguro que el cuerpo técnico y los jugadores de Argentina ya tomaron nota de que el rival del debut no es a priori un equipo sencillo. Que entre otros talentosos cuenta con un crack experimentado en los grandes roces como Riyad Mahrez, o con Rayan Ait-Nouri, un lateral que logró cautivar con sus condiciones nada menos que a Pep Guardiola, que lo llevó a Manchester City. Que desde el banco de suplentes estará la mirada avezada de un viejo zorro como Vladimir Petkovic. Y que habrá un chico de 20 años, con todo el futuro por delante, al que muchos ven con las condiciones necesarias para ser figura en el Mundial. Habrá que esperar entonces para ver si ese 16 de junio brilla Messi o brilla Maza.