La historia de República Checa en los Mundiales

República Checa tiene una larga tradición en los Mundiales. EFE

Aunque su actualidad parecería indicar algo distinto, el fútbol de República Checa tuvo presencia habitual en los Mundiales prácticamente desde su creación. En ese entonces y hasta los años 90 del siglo XX, el país era parte integrante de Checoslovaquia, uno de los animadores desde su debut en Italia 1934, la segunda Copa del Mundo.

Coincidencia o no, la división del país en 1993 entre República Checa y Eslovaquia marcó un quiebre muy nítido con el recorrido glorioso de esa primera parte de la historia de la competición. Ninguno de los dos seleccionados alcanzó por separado algo cercano a lo que se había conseguido hasta 1990, tanto que las clasificaciones a los Mundiales se volvieron esporádicas para ambos.

Así le fue a República Checa en la historia de las Copas del Mundo.

  • ITALIA 1934

El debut de Checoslovaquia, además de mostrarlo como una potencia futbolística de la época, estuvo enmarcado en las tensiones políticas que vivía el mundo en tiempos en que se avecinaba la Segunda Guerra Mundial. La clasificación, por ejemplo, los checos la consiguieron sin necesidad de jugar la revancha de su serie. Después de vencer 2-1 en el partido de ida a Polonia en Varsovia, el gobierno polaco prohibió el viaje de sus futbolistas para el segundo partido debido a un conflicto fronterizo entre los dos países.

Ya en la Copa del Mundo, los checos completaron una gran campaña. Vencieron 2-1 en el debut a Rumania, uno de los pocos seleccionados que tenía la experiencia de haber jugado el primer torneo. En cuartos, superaron por 3-2 a Suiza y ya en semifinales se impusieron a Alemania por 3-1 para llegar al encuentro decisivo nada menos que contra el local.

Italia tenía una presión extra: según diversas crónicas de la época, Benito Mussolini, dictador del país por aquel entonces, había amenazado al plantel con imprevisibles consecuencias si no se consagraba campeón. El título estuvo al alcance en ese encuentro para Checoslovaquia, que contó con una gran actuación de su arquero y capitán, Frantisek Planicka, y llegó a ponerse en ventaja con un gol de Antonin Puc a los 26 minutos del segundo tiempo. Pero a 9 del final, Raimundo Orsi, uno de los cuatro argentinos que jugaba para Italia, marcó la igualdad. Y en el tiempo suplementario, Angelo Schiavio marcó el 2-1 definitivo que terminó con la ilusión checa.

  • FRANCIA 1938

El seleccionado checo no pudo ratificar cuatro años después todo lo bueno que había hecho en el Mundial de Italia aunque seguían en el equipo, entre otros, el capitán Planicka y los delanteros Oldrich Nejedly, goleador de Italia 1934 con cinco tantos, y Puc, autor del gol checo en la final.

Se metió en el torneo tras superar en las Eliminatorias a Bulgaria y debutó con una esforzada victoria que se consumó recién en tiempo suplementario, por 3-0 contra Países Bajos. En cuartos de final, chocó contra un Brasil que empezaba a transformarse en potencia y tenía a Leonidas, enorme delantero y luego goleador del Mundial. Con goles justamente de La Perla Negra y Nejedly, empataron 1-1 en el primer choque, que por su inusitada violencia quedó en el recuerdo como La Batalla de Burdeos. Hubo que jugar un nuevo partido dos días después, y ahí se impusieron los sudamericanos por 2-1 y decretaron la eliminación de Checoslovaquia.

  • SUIZA 1954

Después de haber desistido de participar en las Eliminatorias para Brasil 1950 por el contexto desfavorable que afrontaba en la posguerra, Checoslovaquia regresó para la quinta Copa del Mundo, ya como parte del bloque de Europa del Este alineado políticamente con la Unión Soviética. En las Eliminatorias superó con claridad a Rumania y Bulgaria, y consiguió el cupo para jugar su tercer Mundial.

En términos de resultados, la actuación fue lamentable y no estuvo a la altura de los muy buenos antecedentes del seleccionado. Perdió 2-0 en su debut ante Uruguay, vigente campeón del mundo, y en su segunda y última presentación fue vapuleado por 5-0 ante Austria. Así, se despidió del torneo sin goles a favor y con siete en contra.

  • SUECIA 1958

El seleccionado de Checoslovaquia consiguió otra vez salir airoso en las Eliminatorias y se clasificó al Mundial al quedarse con el primer puesto en un grupo en el que compitió contra Gales y Alemania Democrática. Era así su cuarta Copa del Mundo en cuatro intentos de participar, ya que sus ausencias en 1930 y 1950 se debieron a que renunció al torneo.

Aunque estuvo lejos de ser el mejor Mundial de Checoslovaquia, su actuación alcanzó para dejar una marca en el fútbol argentino, y no justamente positiva. Los checos cayeron 1-0 en el debut contra Irlanda del Norte y luego empataron 2-2 contra el campeón vigente, Alemania Federal. En el último partido del grupo les tocó Argentina, en un duelo clave por la clasificación. El histórico 6-1 a favor de los europeos es hasta el día de hoy la peor derrota que sufrió la Selección en Copas del Mundo.

Así y todo, a Checoslovaquia no le alcanzó para clasificarse a cuartos de final, ya que quedó igualada en puntos contra Irlanda del Norte y debió jugar un desempate para ver quién se quedaba con el segundo lugar. Fue victoria otra vez para los británicos, que al imponerse 2-1 en tiempo suplementario se metieron entre los ocho mejores del torneo y dejaron a los checos afuera.

  • CHILE 1962

Cuatro años después, Checoslovaquia extendió su andar perfecto en las Eliminatorias al conseguir su quinta clasificación en igual número de intentos, además de sumar la tercera participación consecutiva en Mundiales. Esta vez, luego de igualar en puntos en el grupo contra Escocia, precisó de un desempate. Se jugó en Bélgica y allí se impuso por 4-2 en tiempo suplementario. Fue el preludio de una de sus mejores actuaciones en las Copas del Mundo.

Debutó con todo: venció 1-0 a una España que tenía la base del Real Madrid que había sido pentacampeón de Europa entre 1956 y 1960, con cracks como el nacionalizado Ferenc Puskas y Paco Gento aunque sin Alfredo Di Stéfano, que integró la nómina mundialista pero por una lesión no pudo jugar. En el segundo partido tocaba otro compromiso de gran dificultad: el campeón vigente, Brasil. Fue 0-0 en un encuentro intenso en el que Pelé sufrió una lesión que lo marginó por el resto del torneo. Quedaba todavía el cierre del grupo, ante el ya eliminado México. Checoslovaquia sufrió ahí una sorprendente caída por 3-1, aunque la victoria de los brasileños por 2-1 ante España en la víspera les había asegurado su lugar en los cuartos de final.

En la fase de eliminación directa, los checos mostraron su mejor versión. Vencieron por 1-0 a una Hungría que todavía gozaba de prestigio por el subcampeonato de 1954, y en la semifinal superaron por 3-1 a Yugoslavia, para meterse así por segunda vez en el partido por el título.

Tocó en la final enfrentarse otra vez con Brasil, que sin Pelé se valía de Garrincha para tener el fútbol que lo hacía el mejor equipo del mundo. Aunque los checos llegaron a ponerse en ventaja con un gol de Josef Masopust, la verdeamarela lo dio vuelta con tantos de Amarildo -reemplazante de Pelé-, Zito y Vavá para imponerse 3-1 y conseguir el bicampeonato mundial, hazaña que nunca se repitió desde entonces y que antes sólo había logrado Italia en 1934 y 1938. En cuanto a los checos, nunca volverían a llegar tan lejos.

  • MÉXICO 1970

Checoslovaquia regresó a los Mundiales en 1970 después de haber perdido el rendimiento perfecto en Eliminatorias al no clasificarse para Inglaterra 1966, cuando le había tocado enfrentarse en su grupo nada menos que al Portugal de Eusebio, que lo venció 1-0 en Bratislava. Luego de conseguir el cupo al superar por 4-1 a Hungría en un desempate jugado en Francia, fue poco lo que los checos pudieron hacer en la primera Copa del Mundo jugada en tierras aztecas.

Les tocó debutar contra Brasil, que luego sería campeón. Como en la final de 1962, los checos comenzaron en ventaja. Y como ese día, la verdeamarela lo dio vuelta, para golear esta vez por 4-1. Una nueva caída, 2-1 ante Rumania en la segunda presentación, sentenció la suerte del seleccionado. Ya sin chances de clasificarse, sumó otra derrota en el tercer partido, 1-0 frente a Inglaterra, el monarca vigente en aquel entonces. Así, se despidió del torneo por primera y única vez sin sumar un solo punto.

  • ESPAÑA 1982

Pasaron doce años para que los checos regresaran a los Mundiales. Había de todas maneras buenas expectativas en el equipo. Aunque no lograron clasificarse para Argentina 1978, los checos ostentaban todavía el prestigio de su título en la Eurocopa 1976, tal vez su logro más importante. Le ganaron en la final de aquel torneo a Alemania, por entonces el campeón del mundo, en una definición desde los doce pasos que quedó en la historia: el último remate, con el que Antonin Panenka venció a Sepp Maier, es el primer penal picado del que haya registro en la historia, al punto de que al día de hoy esa forma de ejecución suele mencionarse como “a lo Panenka”.

La actuación de los checos en el torneo volvió a resultar decepcionante, ya desde el debut. Su primer partido fue ante Kuwait, que en ese torneo completó su primera y hasta hoy única participación en Mundiales. Checoslovaquia apenas empató 1-1. Abrió la cuenta gracias a un penal inventado por el árbitro ghanés Benjamin Dwomoh -que no volvió a dirigir en ese Mundial- y convirtió Panenka con una muy buena ejecución, aunque sin picar la pelota. En el complemento, Al-Dakhil marcó con un remate lejano el 1-1 definitivo y sorprendente. La caída 2-0 ante Inglaterra en el segundo partido dejó a los checos al borde de una nueva eliminación. Necesitaban ganarle a Francia en el último encuentro del grupo pero apenas igualaron 1-1, otra vez con un penal de Panenka, al cabo autor de los únicos dos goles checos en el torneo. Así se decretó una nueva salida en fase de grupos.

  • ITALIA 1990

Checoslovaquia consiguió clasificarse nuevamente a un Mundial en 1990 después de ocho años de espera. Fue una presentación especial, en la que su fútbol volvió a mostrar en buena medida su esplendor de los mejores días.

Era un equipo contundente y con una solidez defensiva que respaldaba el buen arquero Jan Stejskal, al que después del torneo contrató Queens Park Rangers, en Inglaterra. Arriba la referencia era Tomas Skhuravy, delantero de muy buen porte y que pocos meses después llevaría sus goles a Genoa, de Italia.

En el debut se topó con un Estados Unidos que comenzaba a reconstruir su fútbol con miras al Mundial que organizaría en 1994, y que volvía a la gran cita después de 40 años. Sin contemplaciones, lo aplastó por 5 a 1, doblete de Skhuravy mediante.

El segundo partido era clave para asegurar la clasificación. El rival era Austria, con Toni Polster, uno de los delanteros de moda en esos años, y que había llegado al torneo con buenas aspiraciones. Los checos se impusieron con claridad por 1-0 y garantizaron un lugar en octavos de final, aunque la caída 2-0 en el cierre de la fase de grupos ante el local, Italia, los relegó al segundo lugar de la zona.

El primer choque de eliminación directa fue ante el sorprendente Costa Rica, que se había ganado el lugar al superar a Escocia y Suecia en su grupo. Checoslovaquia volvió a mostrar su eficacia y lo goleó 4-1, con un hat-trick de Skhuravy.

En cuartos de final llegó el final del camino. Aunque dieron pelea, los checos claudicaron ante la Alemania que luego sería campeona y que ese día se impuso por 1-0 con gol de Lothar Matthaus de penal. Fue el último partido de Checoslovaquia como tal en los Mundiales de fútbol. Una más que digna despedida.

  • ALEMANIA 2006

De la mano de figuras como el arquero Peter Cech (Chelsea), Tomas Rosicky (Borussia Dortmund), Pavel Nedved (Juventus), Milan Baros (Aston Villa) y Jan Koller (Borussia Dortmund), República Checa consiguió regresar a los Mundiales luego de 16 años y por primera vez luego de la separación de Eslovaquia.

El debut, contra Estados Unidos como en 1990, fue otra vez exitoso y con una goleada 3-0. Pero ahí se acabaron las buenas noticias. Una caída 2-0 ante Ghana en el segundo encuentro puso la clasificación cuesta arriba. En el cierre del grupo, los checos perdieron también 2-0 frente a Italia, que luego sería campeón. Quedaron así relegados al tercer puesto del grupo y por lo tanto eliminados del torneo.

  • RESUMEN

El consenso general cuenta los historiales de Checoslovaquia y de República Checa como una unidad. Así, se considera que el seleccionado checo ocupa el 20° lugar de la tabla histórica luego de haber disputado 9 Mundiales en los que jugó 33 partidos y consiguió 41 puntos, producto de 12 victorias, 5 empates y 16 caídas. Es uno de los apenas nueve equipos que jugaron al menos dos finales de Copas del Mundo.