Cabo Verde llegó como debutante y terminó siendo el único que pudo detener a España, nuevo campeón mundial
España se coronó campeona del mundo por segunda ocasión en su historia y, por más increíble que parezca, Cabo Verde, una selección debutante, fue la única capaz de resistir su poder ofensivo durante todo el torneo.
Durante el primer partido del Grupo H, el conjunto africano mantuvo su portería sin goles y sumó un punto histórico en un encuentro que dejó al arquero Vozinha como protagonista y nueva figura mundialista.
La proeza de Cabo Verde se hizo cada vez más grande con el paso de la competencia. España dejó en el camino a Portugal, Bélgica y Francia antes de superar a Argentina en la final, pero nunca encontró la manera de romper la resistencia del equipo que ocupaba el puesto 67 del ranking mundial.
La Roja había llegado a aquel partido como enorme favorita, con una cuota de -1000 en DraftKings Sportsbook. Dentro del campo también dominó prácticamente todos los apartados estadísticos, pero no pudo reflejarlo en el marcador.
España realizó 27 disparos, siete de ellos a portería, e igualó el récord de más remates sin marcar en un partido de la Copa del Mundo desde 1966. También completó 734 pases, frente a apenas 205 de Cabo Verde, y estableció marcas mundialistas de toques, pases y pases completados en el tercio ofensivo.
La diferencia fue todavía más notable en campo rival: España completó 593 pases en la mitad ofensiva, mientras Cabo Verde apenas consiguió 22. Sin embargo, la posesión y el dominio territorial chocaron una y otra vez contra una defensa ordenada y la actuación de Vozinha.
El veterano guardameta realizó siete atajadas, la segunda mayor cantidad conseguida por un portero de 40 años o más en un partido mundialista desde 1966. Su actuación permitió que Cabo Verde se convirtiera en el primer debutante que evitaba la derrota en su estreno desde el empate de Islandia contra Argentina en 2018.
También fue la primera selección africana en lograrlo desde que Senegal derrotó a Francia en el partido inaugural del Mundial de 2002.
España volvió a quedarse sin marcar en su debut mundialista por segunda ocasión. La anterior había sido en 2010, cuando perdió 1-0 frente a Suiza y terminó levantando el trofeo.
16 años después, la historia tuvo una coincidencia inesperada. España volvió a comenzar sin goles y terminó como campeona. Pero Cabo Verde quedó para siempre como el único rival que consiguió detenerla.
