Los 10 mejores partidos en la historia de las Copas del Mundo (punto, no más debate)

play
Los 10 mejores partidos en la historia de la Copa del Mundo (1:14)

Brasil con glorias y llantos, Alemania con milagros y poderosas actuaciones, y Argentina con genios y fracasos, encabezan la lista de juegos memorables. (1:14)

Elegir los 10 mejores partidos de todas las Copas Mundiales de Futbol es como pedirle a un niño que entre a la dulcería más grande y que sólo tome una decena.

Han sido 21 ediciones, 900 juegos en 90 años de historia desde 1930. No pueden faltar Brasil con glorias y llantos. Alemania con milagros y poderosas actuaciones. Argentina con genios y fracasos.

Los grandes maestros del futbol y algunas sorpresas estruendosas, pero todas batallas memorables dignas de poner en un marco y colgar en el Museo de Louvre.

La lista dará pie al debate: ¿Cuál sobró? ¿Cuál faltó? Empecemos

10) España 3-3 Portugal

Rusia 2018

Duelo de países vecinos, pero ante todo España con amigos y enemigos contra Cristiano Ronaldo. El juego más esperado de la Fase de Grupos fue un duelo de fajadores, a cada “golpe” hubo una respuesta del rival.

CR7 abrió el marcador 4’, Costa respondió. De nuevo, Cristiano al 44 y el brasileño naturalizado español volvió a emparejar. Cuando parecía que con un tanto de Nacho ‘La Roja’ se llevaba la gloria, un tiro libre del ‘Bicho’ portugués estableció el hat-trick y los cartones finales. Juegazo

9) Portugal 5-3 Corea del Norte

Inglaterra 1966

Cuando Cristiano Ronaldo todavía no nacía, una ‘Pantera’ nacida en Mozambique era la fuerza que amenazaba al genio del futbol (Pelé). Su nombre: Eusebio y fue precisamente en Inglaterra donde brilló a nivel de selección.

Una prueba de esa naturaleza incontrolable de Eusebio fue ese día en el Goodison Park, cuando caían los lusos 0-3, tras 25 minutos, ante unos norcoreanos poseídos por el Dios del Futbol, que habían derrotado y eliminado a Italia.

Pero el astro del Benfica anotó cuatro goles en 22 minutos en esos Cuartos de Final para acabar con el sueño de los asiáticos que hoy serían héroes nacionales en la tierra de Kim Jong-Un.

8) Brasil 1-2 Uruguay

Brasil 1950

El momento más brillante de la vasta historia del futbol charrúa. Los once hombres que hicieron llorar a un país en su propio patio, en el Maracaná. En el juego final donde Brasil necesitaba solamente un empate para coronarse por primera vez en su historia.

Mundialmente conocido como el Maracanazo convirtió en leyendas a Obdulio Varela, Roque Máspoli, Miguez, Ghiggia, Schiaffino, Andrade, Gambetta, y en fantasmas Moarcir Barbosa, Ademir, Chico, Friaca.

Dicen que si caminas en Río de Janeiro cerca del estadio y cierras los ojos aún se 'escucha el silencio' que causó el tanto de Alcides Ghiggia al minuto 79.

7) Francia 4-3 Argentina

Rusia 2018

El día que Argentina conoció a Mbappé y de paso recordó a Griezmann. Otro día en que Lionel Messi se retiró entre llanto de un Mundial, pero un día en que los sudamericanos plantaron cara al equipo, que a la postre fue el campeón mundial.

Mbappé provocó el penal que convirtió Griezmann, luego Di María se mandó un golazo de tiro de larga distancia. El sueño argentino tomaba cuerpo con un disparo de Messi que Mercado desvió "sin querer queriendo".

Hasta ahí parecía que Argentina lo lograba, pero un momento de inspiración divina de Pavard empató el juego: la manera en que rasuró de externa derecha causa pesadillas los albicelestes.

Lo que siguió fue Mbappé con un doblete de potencia. Messi lo intentó todo, lo hizo todo, pero un genio solo es uno en el campo.

6) Italia 3-2 Brasil

España 1982

La tragedia brasileña revivió 32 años después, ahora no en casa pero sí con el peso de ver eliminada a una de las selecciones más brillantes que se hayan visto en la historia: Zico, Falcao, Sócrates, Eder, Junior, Toninho Cerezo.

El formato de competencia tuvo dos fases de grupos, la Inicial y una Final con cuatro grupos de tres equipos, y sólo el ganador avanzaba a Semifinales. El Grupo 2 era Brasil, Argentina con Maradona e Italia: tremendo.

A la verdeamarehla le bastaba con empate frente a Italia, pero no contaban con la noche mágica de Paolo Rossi en Sarriá.

Los vacunó tres veces y, aunque, Brasil respondió con tantos de Sócrate y Falcao, el tercero lo mató al 74'.

5) Alemania 3-2 Hungría

Suiza 1954

El milagro de Berna, el nacimiento de la leyenda alemana y de los zapatos adidas. No se había visto un equipo como el húngaro. Ya nadie preguntaba si ganarían, sino por cuántos goles, pero apareció una lluvia torrencial que jugó a favor de los germanos y sus tachones especiales preparador por Adi Dassler.

Todavía, en seco, el gran Puskas y Czibor pusieron a Hungría arriba en 8 minutos, pero la voltereta se fraguó en los pies de Morlock y Rahn dos veces.

4) Alemania 3-3 (5-4 penales) Francia

España 1982

Se usa el término "batalla" para describir cualquier partido, pero este sí lo fue. Y sí no lo creen que le pregunten al francés Battiston, quien intentó anotarle a Harald Schumacher y salió en camilla con algunas piezas dentales menos y una nariz fracturada. Lo insólito es que el arquero alemán no fue expulsado.

Este fue un clásico instantáneo. Futbol de ida y vuelta. Leyendas vivientes como Michel Platini, Giresse, Tigana, Karl Heinz Rummenigge, Breitner, Stielike.

Littbarkski anotó el primero y Platini empató de penal. Se fueron a tiempos extras. Francia atacó con goles de Tresor y Giresse, pero cometieron el error de creer que Alemania estaba acabada. Entró Rummenigge de cambio puso el 2-3 y Fischer con una tijera, el 3-3 que provocó lo penales. Ahí Hrubesh fue el héroe y Bossis el villano.

3) Brasil 1-0 Inglaterra

México 1970

En 1970 no había una siembra de grupos muy inteligente o no había opción, pero el campeón reinante, Inglaterra tuvo que enfrentarse a Brasil en la fase de grupos.

De un lado Bobby Charlton, Bobby Moore, Geoff Hurts, Gordon Banks. Del otro Pelé, Jairzinho, Gerson, Tostao, Rivellino, Carlos Alberto.

Un auténtico recital de balompié de conservatorio interpretado por virtuosos. Una postal resume el partido: Jairzinho desborda centra con precisión a la cabeza de Pelé, quien remata con potencia y colocación a un lugar en el espacio donde el ser humano no había estado jamás, pero Gordon Banks llegó para la atajada más grande que se haya visto en la historia.

El propio Jairzinho resolvió el juego en un remate que fue precedido por un inaudito baile de Tostao en el área, que centró a Pelé. O’Rei congeló el balón y asistió como quien pasa da la palabra.

2) Argentina 2-1 Inglaterra

México 1986

Ese 22 de junio, Diego Armando Maradona se vistió de mito. El partido significaba mucho más que unos Cuartos de Final, era para los argentinos una especie de revancha por la afrenta militar en Las Malvinas. A Diego lo empezaron a coser a patadas entre Butcher, Fenwick y Hoddle, o el que lo encontrara. El balón no se quería despegar de Maradona, nadie lo trataba como él. Inglaterra asumió la "comodidad" de no tenerlo, con la consiga de que el 10 no lo llevara a su red, pero el plan falló al minuto 51. 'La mano de Dios', la viveza (trampa dirán los británicos) más grande de la historia, el salto de Diego sobre Shilton puso el 1-0.

Tres minutos, Maradona por fin concretó lo que había intentado todo el partido: desde medio campo se transformó en un cuchillo caliente y todo el XI inglés que había sido de concreto, en una mantequilla: el mejor gol de la historia, punto.

Quizás la actuación individual más portentosa de todos los tiempos.

1) Italia 4-3 Alemania

México 1970

La semifinal del 70 tiene el apodo del o 'El partido del Siglo'. Ese apelativo bien podría extenderse a 'El mejor partido jamás jugado'.

Despliegue de clase y velocidad. Para ser un partido de hace cinco décadas, el ritmo no dejó descansar el sistema nervioso de los asistentes en el Estadio Azteca. Roberto Boninsegna anotó al minuto 8, Italia sentía que estaba en la final, pero Schnellinger llevó el juego al alargue al rematar solo, al minuto 90 en el área azurra.

En tiempos extras, Beckenbauer sufrió la dislocación del hombro derecho, pero se negó a salir, no había más cambios y siguió con un cabestrillo y el dolor.

Gerd Muller marcó el 2-1; Burgnich respondió, 2-2; Riva adelantó 3-2; pero de nuevo Mueller, 3-3. Al minuto 111, Gianni Rivera puso el definitivo 4-3. El Azteca era un manicomio, los dos merecían ganar, nadie perder, pero Italia fue a la Final.