Muslera emuló a Siboldi y evitó un papelón histórico

Muslera evitó, al menos, siete goles más de Brasil Getty Images

Fue un martirio. El tiempo no pasaba. El equipo deambulaba en la cancha. Brasil jugaba para la tribuna. Y la humillación estaba a la vuelta de la esquina. Es que los brasileños, a diferencia de los argentinos, no te perdonan. Si te pueden pisar la cabeza, futbolísticamente hablando, te la pisan sin piedad. Y de no mediar la actuación del golero Fernando Muslera, la noche hubiese sido mucho peor en Manaos.

El golero de Uruguay evitó un papelón histórico. Lo reconoció el propio entrenador del seleccionado, Oscar Tabárez, cuando dijo en la conferencia: “Que pudo ser mayor el marcador es cierto, nuestro arquero fue una de las figuras del partido”.

Fernando Muslera salvó siete goles que sencillamente pudieron haber elevado a una decena las cifras en el marcador.

El uno celeste evitó dos goles claros en el primer tiempo, primero sacando un remate bajo de Neymar y luego otro contra el palo de Rafinha. En el complemento arrancó con una doble tapada, otra ante Jesús, y tres definiciones donde le ahogó el grito de gol a Gabigol.

La actuación de Muslera hizo recordar a la que tuvo Robert Siboldi en 1993 evitando el papelón de Uruguay en Maracaná en las Eliminatorias clasificatorias para el Mundial de Estados Unidos 94.

Aquel 19 de setiembre del 93, Brasil ganó 2-0 a Uruguay con dos goles de Romário. Pero el resultado quedó corto con lo que fue el trámite del partido. El técnico Ildo Maneiro paró al equipo con cinco defensa pero jamás dieron pie. Y lo que fue peor, el partido quedó en la memoria de los uruguayos porque el conjunto celeste no pasó la mitad de la cancha.

Aquel equipo celeste jugó con Robert Siboldi; Ricardo Canals (68’ Adrián Paz); Gustavo Méndez, José Herrera, Fernando Kanapkis y José Batista; Diego Dorta, Álvaro Gutiérrez y Enzo Francescoli (68’ José Luis Zalazar); Daniel Fonseca y Ruben Sosa.

Brasil: Taffarel; Jorginho, Ricardo Rocha, Ricardo Gomes y Branco; Dunga, Mauro Silva y Raí; Zinho, Bebeto y Romário.

De no mediar la actuación de Siboldi el equipo celeste pudo haber recibido una derrota histórica, como pasó este jueves con Fernando Muslera que salvó a Uruguay de un papelón.