Neymar llegó a Paris Saint-Germain mediante una transferencia récord, pero ahora es una superestrella que ningún club parece querer

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Debería haber una larga fila de clubes haciendo cola para fichar a Neymar de Paris Saint-Germain este verano, pero a pesar de ser uno de los futbolistas más reconocidos del mundo -y con un increíble historial goleador que justifica dicho reconocimiento- el delantero brasileño se ha convertido en la superestrella que nadie parece querer.

Las realidades financieras y los cambios en las filosofías de fútbol han conspirado para que el fichaje del jugador de 30 años tenga poco o ningún sentido para todos los clubes que podrían permitírselo.

Debido a los términos del contrato de tres años que Neymar firmó en el Parque de los Príncipes hace 12 meses, el 1 de julio se activará una prórroga automática de 12 meses, por lo que parece que estará comprometido con los campeones de Francia hasta los treinta y pico.

Pero se ha convertido en un secreto a voces en el fútbol que Neymar -todavía el jugador más caro del mundo tras su fichaje de 222 millones de euros (264 millones de dólares) procedente de Barcelona en 2017- está disponible para un préstamo o una transferencia permanente durante esta ventana de pases. Las fuentes de ESPN dicen que PSG estaría encantado de deshacerse de su salario de 700.000 euros semanales (730.000 dólares) debido a la carga financiera de mantener a Kylian Mbappé -quien firmó un nuevo contrato por tres años el mes pasado cuando todo indicaba que pasaría a Real Madrid como agente libre- y a Lionel Messi en el club.

A pesar de la enorme riqueza de los propietarios qataríes de PSG, sigue siendo necesario que el club proyecte la imagen de estar manejado como un negocio viable, por lo que la reducción de la masa salarial es una necesidad. Pero las condiciones físicas de Neymar estas últimas temporadas y su difícil relación con los últimos dos entrenadores del equipo, Thomas Tuchel y Mauricio Pochettino, también son factores que influyen en la voluntad de PSG de escuchar ofertas por el jugador.

Según fuentes de ESPN, Pochettino se sintió muy frustrado por lo que percibía como un trato blando hacia Neymar por parte de la dirigencia del club cuando el ex entrenador de Tottenham Hotspur quiso imponer una disciplina más firme e introducir reglas más estrictas sobre la conducta fuera del campo de juego. Tuchel, por su parte, tuvo dificultades para sacar lo mejor del jugador al haber adoptado un enfoque directo y sincero para motivarlo.

La contribución de Neymar en la cancha durante los últimos tres años también ha sido decepcionante. Jugó apenas 55 partidos de la Ligue 1 en tres temporadas, en los que convirtió 35 goles. Aunque ayudó a PSG a llegar a la final de la Champions League en 2020, donde el equipo de Tuchel perdió 1-0 ante Bayern Munich en Lisboa, Neymar nunca ha sido el talismán de Champions para el que fue fichado cuando llegó de Barcelona hace cinco años.

Está claro por qué PSG está dispuesto a entregarlo, sobre todo ahora que Mbappé y Messi están arriba de él en términos de jerarquías de estrellas. Pero, aunque es fácil argumentar las razones por las que PSG puede prosperar sin Neymar -ayuda cuando tienes a Mbappé y a Messi en el plantel- la ausencia de un destino evidente para el brasileño es un reflejo de la situación actual del fútbol y de cómo se ha convertido en un símbolo de una época diferente.

Con 30 años, Neymar sigue siendo lo suficientemente joven como para al menos jugar cuatro años más en el nivel más alto y su record de goles es increíble, a pesar de todos los problemas que ha tenido con las lesiones. Desde que se trasladó a Europa en 2013, cuando se sumó a Barcelona proveniente de Santos, Neymar ha anotado 205 goles en 330 apariciones con Barça y PSG, con el adicional de 136 asistencias. Ha marcado 74 goles en 119 partidos con Brasil – sólo Pele, con 77, ha marcado más goles para el escuadrón cinco veces campeón del mundo.

La mala suerte de Neymar es que su record empalidece cuando se lo compara con los de Messi y Cristiano Ronaldo, los dos grandes jugadores de la era moderna que siempre lo han eclipsado, por lo que quizá no esté recibiendo el reconocimiento que sus talentos merecen. Pero lo cierto es que Messi y Cristiano también han sido más consistentes, han tenido un mejor estado físico y han estado mucho menos afectados por las distracciones fuera de la cancha que Neymar, y su reputación se ha visto manchada como resultado. Mientras que Messi y Cristiano Ronaldo tienen reconocimiento mundial, Neymar es visto como un jugador habilidoso al que le gustan las fiestas y muchas veces termina exasperando a sus fans, entrenadores y compañeros por la manera en la que encara el juego.

Aún hay un ganador de partidos en Neymar, sin embargo, lo que hace que sea aún más sorprendente que PSG no pueda encontrar un club que se lo quiera sacar de las manos. Pero con el juego moderno exigiendo que todos los jugadores trabajen más duro que nunca, tanto con la posesión como cuando no tienen la pelota, la incapacidad de Neymar, o la negativa, de contribuir en la defensa lo convierte en un lujo que los principales equipos no necesitan.

Manchester City podía hacerse cargo del salario de Neymar, pero él no iba a reunir los requerimientos de Pep Guardiola. Manchester United podría ver un enorme valor comercial en el fichaje de Neymar, pero, aunque hubiese sido atractivo para el club en los últimos años, la determinación en volver a enfocarse en el fútbol bajo el mando del nuevo entrenador, Erik ten Hag, significa que Neymar es el jugador equivocado en el momento equivocado. Es una historia similar con Liverpool y Bayern Munich -- Neymar simplemente no encajaría – mientras que los principales clubes italianos como AC Milan, Inter Milan y Juventus no podrían pagarlo.

Barcelona ha estado continuamente vinculado con una movida para llevarlo de regreso al Camp Nou – donde ayudó al club a ganar su quinta Champions League en 2014-15 – pero la situación financiera hace que una movida de este calibre sea inconcebible. En cuanto a Real Madrid, al no haber podido sumar a Mbappé, sería una humillación ayudar a que PSG pague el nuevo contrato del delantero francés al llevarse a Neymar. Chelsea, bajo el mando de nuevos propietarios tras la venta de Roman Abramovich a un grupo liderado por el copropietario de Los Angeles Dodgers, Todd Boehly, es el club que en este momento está siendo vinculado con Neymar, pero el equipo tiene otras prioridades y podría ser una noticia interesante que Tuchel, ahora entrenador de Chelsea, decida volver a trabajar con Neymar.

De modo que PSG y Neymar quizá terminen atascados en una relación que no funciona para ninguna de las partes. Él es un jugador demasiado bueno para que su carrera se vaya desvaneciendo hacia un final insatisfactorio, pero si eres un jugador tan caro y no encajas en el juego moderno, es difícil ver una salida beneficiosa para Neymar y PSG.