El premio del Balón de Oro queda manchado por falta de respeto al juego femenino

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Alexia Putellas, la Balón de Oro que rompe hitos en el deporte español (1:20)

La catalana lidera a un Barcelona femenino que aspira a seguir haciendo historia a nivel doméstico e internacional. Además, es la máxima referente de La Roja. (1:20)

La adición del Balón de Oro Femenino en 2018 fue un punto álgido para el futbol femenino. Pudo haber llegado mucho antes ya que la versión masculina ha estado en pie desde la década de los 1960, cuando fue creada por la revista France Football, pero fue al fin un reconocimiento de que las mejores jugadoras del mundo merecían ser celebradas a un lado de sus colegas masculinos.

Las percibidas condiciones de igualdad también le dieron a las mujeres un enorme estímulo de visibilidad. Tener a estas jugadoras paradas a un lado de Lionel Messi, Neymar, Cristiano Ronaldo y otros nombres top del juego masculino les presenta a un nuevo cohorte de gente, junto con el tipo de oportunidades de carrera y comerciales que nunca han abundado.

La ganadora del lunes, la mediocampista del Barcelona Femení y de España, Alexia Putellas, fue consagrada después de una temporada dominante que vio al club español ganar el doblete doméstico de liga y copa y entonces ganar su primera Champions League. También fue el primer galardón de Balón de Oro para un internacional de España (hombre o mujer) desde 1960, pero desde que se introdujo el premio, el mismo ha estado dañado por controversias, varias de las cuales fueron la culpa de los organizadores.

Primero, tuvieron que disculparse con Ada Hegerberg -- la ganadora del primer Balón de Oro Femenino -- cuando el DJ francés Martin Solveig le pidió que bailara twerking en el escenario después de recibir su trofeo. Luego está el hecho de que la lista larga de mujeres es de apenas 20 jugadoras mientras que la de los hombres es de 30. Si de veras los vieran como premios equivalentes, esta cifra sería la misma. También hubo rumores de que era un voto de popularidad cuando Megan Rapinoe lo ganó en 2019 pero, considerando el sistema de votación en pie, este es difícil de probar.

La lista inicial la recopila el equipo de France Football antes de que se le entregue a un panel de periodistas, a quienes se les pide que voten basado en tres categorías: las actuaciones individuales y colectivas (honores) durante el año, la clase de la jugadora (talento y 'fair play') y su carrera deportiva. Mientras que Rapinoe ganó la Copa del Mundo Femenina y el Botín de Oro en 2019, hubo críticas que el Balón de Oro que ganó no estuvo basado en estadísticas, ya que tres de sus goles con la selección llegaron de penales y hubo dudas sobre su marca con el club. En 2019, ella jugó solo seis veces con su club, acumulando 422 minutos de más de 2,000 posibles. Ella tampoco contribuyó a ningunos goles.

Sin embargo, quizás la falta más atroz de los organizadores del premio viene al haber programado los premios este año en medio de una ventana clasificatoria para la Copa Mundial Femenina, lo cual significa que muchas de las 20 mujeres nominadas no pudieron asistir.
De las 20 jugadoras nominadas, solo seis asistieron a la ceremonia con Barcelona habiendo confirmado el viernes que sus cinco nominadas estarían presentes gracias a sus temporada en la que ganaron el triplete. Ashley Lawrence de Canadá, quien juega con el Paris Saint-Germain, también asistió. El conjunto español emitió un comunicado el viernes diciendo que se asegurarían de que sus jugadoras pudiesen asistir como agradecimiento por su temporada de triplete. Lieke Martens es una de esas jugadoras del Barça y debería haber estado jugando en un amistoso contra Japón, que iniciaba a la misma hora que la ceremonia del lunes.

Aunque era un partido amistoso y no de clasificación, lo cual probablemente influyó en sus decisiones, es injusto que tuvieron que elegir entre jugar con su selección y asistir a la ceremonia, especialmente en un año que ve a equipos como los Países Bajos preparándose para la Eurocopa Femenina en Inglaterra el próximo verano, así como los siguientes clasificatorios mundialistas para 2023 en abril. ESPN trató de contactar a varias jugadoras para pedirles comentario, pero no recibió respuestas antes de la ceremonia del lunes.

El resto de las nominadas no estuvieron disponibles, en su mayoría. Christiane Endler del Paris Saint-Germain estaba en Brasil mientras capitaneaba a Chile, mientras que las ganadoras de la medalla de oro olímpico, Christine Sinclair y Jessie Fleming de Canadá, estaban en México. Sam Kerr de Australia, ganadora del Botín de Oro en varios continentes, estaba de regreso en casa jugando contra los Estados Unidos. Estos son apenas algunos ejemplos, con todas las nominadas basadas en Europa también programadas a disputar partidos por todo el continente el martes.

La ceremonia del Balón de Oro es tal vez uno de los eventos más ostentosos en el calendario de futbol, pero no es la preparación ideal prepartido para lo que son partidos clasificatorios importantes rumbo a la Copa Mundial 2023. Al tener la ceremonia durante una de las semanas más cruciales en el futbol femenino, los organizadores están, una vez más mostrando indiferencia hacia el juego femenino. Esto se supone que sea el premio máximo del deporte, pero a muchas nominadas no se les da la oportunidad de asistir. ¿Qué dice eso sobre la consideración que se le da al premio?

Entonces estaba el tema de la entrega del premio como tal. Kylian Mbappé del PSG fue seleccionado a entregar el premio al ganador, y hubiese sido una movida astuta de los organizadores tomar una de las superestrellas deportivas del mundo y hacer que él brillase parte del foco de atención sobre el juego femenino. Ellos le pudieron preguntar sobre sus compañeros de equipo, que ganaron la liga de mujeres por primera vez la pasada temporada o incluso tener una discusión sobre la Euro femenina el próximo verano, en la cual Francia estará compitiendo. En vez el tiempo previo al premio femenino lo pasaron preguntándole a Mbappé sobre su propia nominación para el premio masculino y su posible participación en los Juegos Olímpicos de París 2024. En un momento cuando todos los ojos debieron estar puestos en las mejores jugadoras del mundo, una vez más quedaron en las sombras.

Al lanzar el Balón de Oro Femenino 62 años después del premio masculino, esperarías que los organizadores ya tendrían muchos años de experiencia programando. Hay pocas excusas para ser de costumbres y tradiciones arraigadas cuando este trofeo solamente se ha otorgado tres veces.

También es desafortunado para la ceremonia misma. Nombres como Hegerberg y Kerr son globalmente reconocidos y seguidos por millones. Una generación nueva, más joven estaría sintonizando para ver cuál de sus jugadoras favoritas ganó el premio. Es una oportunidad perdida de todos los ángulos.

La importancia de que este premio se haya creado en 2018 no se puede subestimar, y aunque ha resaltado las grandes jugadoras del juego femenino, también ha resaltado las barreras que aún existen.