Zlatan Ibrahimovic tiene por hijo a una 'joya mexicana'

Zlatan se ve reflejado en algunos aspectos con Efraín Álvarez, ambos jugadores dejaron su hogar muy jóvenes y su talento los define dentro de la cancha

Efraín Álvarez recibió un paquete desde Milán, Italia, hace unos meses, era la playera de Zlatan Ibrahimovic, el delantero sueco que lo arropó en su paso por LA Galaxy y se convirtió en el “segundo padre” del mexicoamericano que ahora está concentrado con la Selección Mexicana, confiesa su papá de sangre, Crescencio Álvarez.

“Zlatan es muy buena persona. Estoy agradecido con ese hombre, porque para nosotros él fue como el segundo papá de Efra, porque le enseñó mucho, porque también él fue un chico que se fue joven de su casa, se hizo profesional, aprendió bastante. Es una persona muy profesional, estoy agradecido con él. No sé qué tenga mi muchacho, pero todavía tienen comunicación, pese a que ahora él está en Milán y habla con él seguido por el teléfono, hace como unos cinco o seis meses le mando su camisa autografiada, cuando se fue de Galaxy le regaló sus zapatos firmados”, comentó Crescencio Álvarez, papá de Efra, a ESPN Digital.

Zlatan Ibrahimovic, ahora en el Calcio, coincidió con Efra Álvarez en el Galaxy de Los Ángeles. El sueco se alejó de la élite y entre 2018-2019 jugó 58 partidos con la MLS; suficientes para convertirse en el ídolo del campeonato norteamericano y hacer amistad con el jugador que se pelean México y Estados Unidos.

“Mi hijo feliz de la vida, porque un chico de esa edad, jugando con un monstruo como Zlatan, qué puede hacer, imaginate lo que fue para él. Ahorita está Jona, Chicharito, Alesandrini, Pavón, tantos jugadores de alto calibre, por encima de mi hijo, que él esté ahí, es una cosa que nadie se espera”, agrega Crescencio Álvarez, papá del mediocampista.

El delantero sueco, en su paso por Los Ángeles, aseguró que “Efra Álvarez es el mayor talento de la MLS”, cuando el joven apenas tenía 17 años. Ahora, en la casa del subcampeón del mundo Sub-17 con el Tricolor asegura que el irreverente sueco que juega en el Milán “es como su segundo padre”.