Mauricio Lemos: cómo le afectó la derrota de Peñarol en el clásico, y la lesión que no ha podido superar

Mauricio Lemos, defensa de Peñarol, habló del fuerte impacto que tuvo la derrota en el clásico ante Nacional, y se refirió a la lesión que arrastra desde hace algunas semanas.

En entrevista con el programa “La mañana del fútbol” (El Espectador Deportes), Lemos fue consultado por el clásico que el Carbonero perdió como local en el estadio Campeón del Siglo por la cuarta fecha del Torneo Clausura, y reconoció que “fue duro para todos”. De todas maneras, rescató que el equipo pudo reponerse rápidamente y retomar la línea que venían mostrando en el torneo.

También dijo que el impacto fue tan grande por cómo se dio el partido y por cómo llegó cada equipo a dicho duelo. “Ellos encontraron un gol en una pelota parada, fue bastante nuestra culpa que nos hayan metido ese gol, y después nos quedamos sin reacción para poder revertir la situación. Creo que el partido no estaba difícil, pero no supimos reaccionar y eso nos jugó una muy mala pasada”, dijo.

Yo estuve mal por varios días, afectado por ese partido. Teníamos muchas ganas e ilusión de llevarnos los tres puntos y creo que no era un partido tan difícil como para no lograrlos. Pero es fútbol, es difícil. Nacional venía en una racha muy mala y con un gol se llevó los tres puntos, hay que convivir con eso, intentar olvidarse de ese partido y fue lo que nos pasó, que al siguiente partido pudimos revertir esa situación. A seguir trabajando con la cabeza en alto y buscar el objetivo final que es terminar el año festejando”, agregó.

El momento de Lemos en Peñarol

El defensa de 30 años, que llegó a Peñarol en febrero, dijo que se sentía “muy feliz por estar cumpliendo un sueño” de jugar en el aurinegro. Si bien venía con poco rodaje de su etapa en Vasco da Gama, las lesiones que tuvo el equipo en el primer semestre le hicieron acelerar su llegada al primer equipo. “La intención era volver de forma progresiva, ir teniendo minutos de a poco. No se dio por la circunstancia de las lesiones que tuvimos. Como cuando llegué a Peñarol dije que iba a estar cuando me necesitaran y que intentaría estar de la forma que pudiera. Estuve ganando minutos jugando, que es más difícil porque uno nunca logra estar al 100% porque no tiene tanto tiempo para prepararse bien físicamente”, explicó.

Lemos contó que arrastra una lesión que no ha podido superar. “Antes del clásico tuve un esguince bastante grande. Pasé prácticamente toda la semana previa al partido sin entrenar. Eso se fue arrastrando, no tuve una buena recuperación y cada tanto tuve algún golpe en el mismo tobillo y no terminé de recuperarme. Son cosas con las que los jugadores convivimos y estamos acostumbrados, pero nos da rabia no poder estar al 100% cuando queremos. Lo normal sería parar, y acá en Peñarol no podemos parar. Yo también quiero jugar y en todos los partidos que pueda, voy a estar disponible. Como le dije a Diego Aguirre: cuando me necesite voy a estar, aunque sea en una pata”, comentó.

El futbolista agregó que esta lesión hace que tenga problemas también en su vida cotidiana. “Quizás el tobillo no está recuperado del todo y llega un punto en que se empieza a sentir otra parte del cuerpo, pero a nivel muscular estoy bien, solo me incomoda el tobillo. Gracias a Dios está mejorando, pero hay mañanas en las que no puedo ni caminar, prácticamente. Pero después el cuerpo entra en calor y se olvida de todo”, expresó.

¿Hay Lemos para rato en Peñarol?

El zaguero dijo que tiene contrato con Peñarol hasta diciembre y que su intención es “seguir varios años en el club”, aunque sabe que eso no depende de él. “Todavía no conversé con nadie del club. Entiendo que es un año muy difícil para el club porque hay muchas cosas extra deportivas y tampoco quiero estar arriba de nada”, dijo, en relación a las elecciones que celebrará la institución antes de fin de año.

La sorpresa de Lemos por las lesiones en Peñarol

El Carbonero tuvo un año muy difícil a nivel sanitario con muchas lesiones en muchos futbolistas. Sobre eso, Lemos dijo que no tenía idea a qué se debían y que le sorprendía “muchísimo” que el número de lesiones hubiera sido tan alto.

“Trabajamos de forma excelente con el profe, está todo controlado y no creo que sea por ese lado. Me ha tocado estar en clubes en los que entrenábamos poco para cuidarnos de las lesiones y te terminabas lesionando igual. En Vasco tenía a Fernando Diniz, que era un loco del entrenamiento, nos tenía dos horas en la cancha todos los días hasta antes del partido y ninguno se lastimaba. Es una mezcla de lo psicológico y los cuidados personales. Yo termino los partidos y los entrenamientos y me gusta recuperar, sentirme bien en casa, descansado. Pero son cosas que uno no controla y es difícil de creer que haya tantas”, comentó.