“Nosotros lo utilizábamos de zaguero, Martín Cáceres tenía un destaque por su velocidad y tenía muy buen juego aéreo a pesar de no ser un hombre con mucha talla. Pero cuando yo hice el informe final de aquel Mundial Sub 20 (Canadá 2007) lo proyecté como lateral”, le comentó el entrenador Gustavo Ferrín a ESPN.com.uy.
El actual director deportivo del Liverpool Fútbol Club argumentó por qué esa proyección: “Él dentro de todas las virtudes muy valiosas que tenía siempre se me ocurrió que la velocidad era su punto más alto. Pero un jugador que aquí es sumamente veloz en el fútbol de alto nivel puede seguir siendo veloz, pero no superar en forma constante a sus rivales. Él acá podía perder una pelota, lo podían pasar y él recuperarse y volver a quitar el balón. En las ligas de alto nivel eso no le iba a ser tan fácil”.
Por eso cuando Cáceres concluía en lo inmediato, también lo hacía a largo plazo: “Creí entonces que podía destacar en el fútbol de alto nivel más hacia los laterales, y cuando sea un jugador ya más maduro poder hacerlo también en altísimo nivel como lo ha hecho de zaguero porque es un jugador que en cualquier posición, en línea de cuatro o tres, puede jugar perfectamente”.
En aquella Selección Sub 20 que contaba con Edinson Cavani en ataque, Cáceres se desempeñó como central a la izquierda del zaguero Gary Kagelmacher. En ese primer semestre jugó la Libertadores con Defensor como lateral izquierdo y luego volvió a la zaga para disputar el Mundial juvenil de Canadá en junio.
“Él tiene una condición genética, que le favorece y que es muy requerida en el fútbol de alto nivel. Por algo cada vez hay incorporados a nivel de selecciones como Alemania, Francia o Inglaterra jugadores afro descendientes. Hace 40 años atrás no era algo tan habitual ver a este tipo de jugadores en esas selecciones. La velocidad es una característica que resalta en el fútbol y justamente los africanos tienen esas condiciones genéticas que Martín Cáceres también las reúne” aseguró Ferrín.
Si bien en su primera temporada en Europa fue zaguero (en Recreativo Huelva, un equipo que se defendía muy cerca de su área), cuando y donde se afianzó fue en las temporadas 2010-11 y 2011–12 siendo lateral del Sevilla.
En cuando al aspecto psíquico, Ferrín lo describió como un jugador ‘intuitivo, que tiene dentro del campo su carácter, un jugador que emocionalmente siempre está dispuesto, uno lo ve con esa gran posibilidad, de triunfar en un duelo, eso es sumamente importante’.
Fue uno de los pocos uruguayos que llegaron al FC Barcelona, aunque para buscar más continuidad decidió irse. “No quiso continuar en Barcelona porque no jugaba, pero por su carácter y su bondad por el juego decidió ir a jugar a otros equipos. Eso es muy valioso, porque lo más cómodo era quedarse en el Barcelona” remarcó el entrenador uruguayo.
En enero de 2019 Juventus debía pensar en alguien para cubrir las ausencias por lesión de Bonucci, Chiellini y Barzagli. Ante esto el técnico Allegri pensó en el regreso del zaguero uruguayo, aspecto que no sorprendió a Ferrín: “No fue sorpresa. Cuando él tiene ganas juega donde quiere y lo ha demostrado, cuando él se pone y está con todas las ganas es un jugador codiciado y respetado en Europa”.
