La Generación 2000 del fútbol uruguayo: calidad y potencial que entusiasma

En la última Copa del Mundo Sub-20 2019, la selección uruguaya mostró a grandes jugadores; algunos ya consolidados en el presente y otros muy buenos proyectos de futbolistas para el futuro cercano. A continuación, repasaremos y analizaremos el futuro de algunos de esos cracks en potencia y de otros jugadores de esa generación de nacidos en el 2000.

BRIAN RODRÍGUEZ

Uno de los mayores exponentes de esa generación es el actual jugador de Los Angeles FC. El volante ofensivo tuvo un crecimiento brutal en los últimos dos años, convirtiéndose en figura de Peñarol, siendo parte de un millonario traspaso a la MLS y luego haciendo una entrada fulgurante en la selección mayor.

En los últimos meses de la pasada temporada de la MLS, Rodríguez logró encontrar su lugar en el equipo angelino y esta campaña prometía ser la de demostración como titular para el futbolista, pero la suspensión del fútbol demoró esta situación. Con tres goles en sus primeros seis juegos con Uruguay, el volante aparece como una opción certera para ser titular cuando regresen las Eliminatorias, y si logra asentarse, su llegada a Europa estará a la vuelta de la esquina.

JUAN MANUEL SANABRIA

El volante del Atlético Madrid fue figura de las inferiores de Nacional, el colchonero notó sus cualidades y se lo llevó a la capital española. Sanabria también tuvo destacadas actuaciones siempre que le tocó defender a la selección a nivel juvenil y, de a poco, parece meterse en la consideración de Diego Simeone.

Establecido como un fijo en el Atlético B, que disputa la tercera categoría en España, Sanabria asoma sus cualidades, aunque todavía sea difícil meterse en el primer equipo del Aleti, plagado de estrellas. Quizás alguna posible salida (como la de Thomas Partey) le haga un lugar al uruguayo en el plantel principal, o de lo contrario, una salida en cesión a un mercado donde pueda sumar minutos en Europa podría ser beneficiosa para mostrar su juego en el Viejo Continente.

THOMÁS CHACÓN

Los danubianos sabían que tenían un diamante en bruto en Thomás Chacón. Tanto es así, que el mediapunta duró muy poco en Primera División y fue adquirido por Minnesota United de la MLS. En el equipo del norte de Estados Unidos, el jugador nacido en Palmitas ya disputó dos partidos oficiales, pero le ha costado afianzarse como titular.

Si consigue hacerlo, la MLS conocerá a un mediapunta o extremo con una gran velocidad en conducción, buen remate y habilidad con el balón. Es de esperarse que si no logra más minutos, Chacón busque un nuevo destino, probablemente, a través de una cesión y allí no le faltarán candidatos. Lo cierto es que en cuanto encuentre su lugar, habrá un jugador con un potencial muy particular, con características de las que no abundan en el fútbol uruguayo.

SANTIAGO RODRÍGUEZ

Como uno de los mejores jugadores jóvenes del Campeonato Uruguayo, Santiago Rodríguez solo tiene espacio para crecer. Habilidoso, valiente y con esa picardía sudamericana que tanto cotiza en otros mercados, el volante de Nacional vio cómo una lesión frenaba su impulso a mediados del 2019, cuando ya se había convertido en un nombre importante en el primer equipo tricolor.

De todas formas, Rodríguez se repuso y hoy es uno de los volantes ofensivos mejor valorados del bolso, y ha tenido equipos sondeando el interés de Nacional por soltar sus habilidades. Queda por verse qué rol le asigna Gustavo Munúa en el Nacional 2020, pero si alcanza su explosión definitiva en la cancha, el bolso tendrá a un serio proyecto de crack para disfrutar antes que emigre.

MAXIMILIANO ARAÚJO

Uno de los nombres que sorprendió al público masivo en el Sudamericano Sub 20 fue el del exlateral de Wanderers, que desde hace unos meses juega para Puebla de México. Araújo es tenaz en la marca y explosivo en la ofensiva, con una pierna zurda muy peligrosa para centrar o tirar al arco. Estas características -seguramente, aprendidas en su pasado de extremo zurdo- hacen de Araújo un jugador a observar en el futuro cercano.

Ya habiendo podido debutar en su equipo mexicano, el lateral lo tendrá complicado para llegar a la selección mayor debido a la gran competencia en el carril izquierdo con nombres como Matías Viña, Marcelo Saracchi, Diego Laxalt, Lucas Olaza o Federico Ricca. Sin embargo, nada indica que este futbolista no tenga la capacidad de crecer hasta llegar al nivel requerido para llegar a la Celeste si se asienta en el fútbol azteca.

FRANCO ISRAEL

En el arco, Uruguay también cuenta con un proyecto alentador en la generación 2000. Franco Israel brilló en la Copa Libertadores Sub-20 que obtuvo Nacional y nada menos que la Juventus decidió incorporarlo. Es un fijo en el arco del equipo Primavera de la Vecchia Signora, que está peleando los primeros puestos en esa categoría.

En una posición en la que en la selección mayor todos los jugadores superan los 30 años, Israel asoma como una carta a la que prestarle una certera atención en el futuro cercano. Con sus 1,90 metros, será interesante ver el progreso del coloniense y si consigue tener minutos como cedido en algún equipo para acelerar su adaptación al fútbol europeo.

EDGAR ELIZALDE

Un aspecto particular de esta generación es la cantidad de jugadores que ya juegan en el exterior. El caso de Elizalde se peculiar aún tomando en cuenta este dato, porque ni siquiera llegó a debutar en Primera División siendo que jugaba en Wanderers, y no contaba con la gran vidriera de los equipos grandes del país.

El zaguero y lateral de Casupá juega en el Pescara de la Serie B italiana y tras brillar en el equipo primavera ya ha tenido minutos en el primer equipo. Su llegada tan joven al fútbol italiano hace que su trayecto recuerde al de Lucas Torreira, que luego se asentó en la primera del Sampdoria. Si Elizalde puede repetir ese camino, Uruguay tendrá un proyecto importante de defensa, criado en Uruguay y con su formación finalizada en la tierra que popularizó el catenaccio.