El fin de una era: A 30 años de la eliminación de Uruguay de Italia 90' ante los locales

El cabezazo de Aldo Serena se metía contra la derecha de Fernando Álvez y se confirmaba el final de la ilusión. Una enorme generación de futbolistas uruguayos, que en los últimos años había sido campeona de América y cuyos jugadores habían levantado Libertadores e Intercontinentales, se despedía de la Copa del Mundo y, de alguna manera, se terminaba una época.

El 25 de junio de 1990, Italia venció 2 a 0 a Uruguay en el Olímpico de Roma por los octavos de final. La Celeste, dirigida por el maestro Óscar Tabárez, había tenido un andar incierto en la fase de grupos, con un empate contra España, una derrota ante Bélgica y la victoria salvadora contra Corea del Sur en la última jornada. Al terminar como uno de los mejores terceros, debía enfrentar a uno de los que lideraron su grupo y el rival fue la selección local.

Uruguay formó con Fernando Álvez, José Pintos Saldanha, Nelson Gutiérrez, Hugo De León, Alfonso Domínguez, Santiago Ostolaza, José Perdomo, Ruben Pereira, Carlos Aguilera, Enzo Francescoli y Daniel Fonseca. Visto desde la actualidad, un cuadrazo lleno de talento y de nombres que ya son míticos. Pero ese día, la Celeste nunca le encontró la vuelta al partido. Llegó en escasas oportunidades y con poco peligro, y los italianos dominaron el encuentro. En la Azzurra había grandes nombres: Franco Baresi, Giuseppe Bergomi, Paolo Maldini y Roberto Baggio, entre otros.

A pesar del poderío local, Uruguay aguantó los ataques durante el primer tiempo, adoptando una postura defensiva que requirió de las destacadas intervenciones de Álvez en varias ocasiones. Pero en la segunda mitad, a los 65’, quien se terminaría coronando como goleador del torneo, “Totò” Schillaci, clavó un golazo de zurda de afuera del área para romper el cero. El segundo tanto llegó a cinco del final, obra de Serena de cabeza, luego de un tiro libre ejecutado rápido por Giuseppe Giannini.

Italia siguió en la copa hasta caer en semifinales por penales contra la Argentina de Maradona. Uruguay se volvió a casa y no volvería a disputar un partido en la Copa del Mundo hasta 2002 en Corea-Japón. Una generación que había estado marcada por haberse aburrido de levantar copas, se despidió temprano del Mundial y con su salida se terminó una época de la Celeste y del fútbol uruguayo.