Contragolpe: David Benavidez recibe la bendición de Julio César Chávez

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Benavidez lució impresionante ante Ramírez (1:41)

El nuevo campeón tuvo una noche de consagración al imponerse por nocaut al Zurdo. (1:41)

Chávez bendijo a Benavidez, Munguía resurgió y el duelo Inoue-Nakatani no fue nada grandioso. Sigue el pulso del boxeo en Contragolpe de ESPN


LAS VEGAS-. Julio César Chávez se acercó al ring, se posicionó en una esquina y esperó que David Benavidez llegara tras el brutal KO al ‘Zurdo’ Ramírez. Se dieron la mano, intercambiaron palabras y llegó el abrazo. El símbolo de bendición del ídolo más grande del boxeo mexicano. No hay corona del Cinco de Mayo sin la aprobación de la leyenda azteca.

“Me dijo que finalmente lo convencí”, comentó después Benavidez, aunque en el video de la transmisión se escucha también a Chávez decir: “Ahora soy Team Benavidez”, mientras se ríe y lo abraza nuevamente.

Chávez había sido duro con ‘El Monstruo Mexicano’ durante la semana de la pelea. Acostumbra a decir lo que piensa sin mucha diplomacia y de forma directa porque es Chávez, el gran ídolo y se le escucha. "Benavidez, con todo respeto, es Mexicoamericano. Habla español, efectivamente, pero en México no es conocido, en México no lo conoce nadie, con todo respeto... Yo lo considero norteamericano”, dijo a la prensa en Las Vegas después que se presentara el documental Guerra Civil, la historia de los combates contra Oscar De La Hoya.

Sin embargo, el abrazo es un borrón y cuenta nueva. Si Benavidez convenció a Chávez y tiene su aprobación, posiblemente podría ser el inicio para que más mexicanos se sientan más cercanos al ‘Monstruo’ y, quién sabe, tal vez se convierta en el hombre que logre romper ese muro entre la fanaticada mexicana y mexicoamericana. Tarde o temprano alguien lo tendrá que hacer ¿podrá ser Benavidez?

El Cinco de Mayo hace estrellas

Durante el análisis de Bernardo Osuna para ESPN Digital soltó una frase que podría cumplirse en un corto plazo con Benavidez. “El Cinco de Mayo hace estrellas”. Y sí, el combate contra Ramírez dejó la sensación de que ha nacido una estrella. El examen será en su siguiente pelea y cómo el público lo apoya, porque más allá de lo espectacular de la pelea, durante la semana de actividades previo al combate hubo muy poco público y un ambiente frío en comparación a otros combates del Cinco de Mayo. Es más, la noche de la pelea, la T-Mobile Arena no abrió todas las áreas. La grada superior llamada Upper Concourse estuvo cerrada y cubierta con una manta negra para que no dejara la sensación que hubo poca afición, algo similar sucedió en el pesaje oficial, el cual redujeron la capacidad del MGM Grand Arena para que no estuviera vacío.

La resurrección de Jaime Munguía

Es increíble cómo un peleador puede mostrar dos caras totalmente opuestas de un rival a otro. Jaime Munguía fue noqueado por Bruno Surace y en la revancha, aunque ganó, la fanaticada desconocía a ese Munguía. No obstante, la noche del Cinco de Mayo despertó al viejo Munguía en su última oportunidad de resucitar su carrera contra Armando Reséndiz. Fue más boxeador, más arriesgado y quien más conectó. Tambaleó en varias ocasiones a Reséndiz y ahora disfruta de su segundo título mundial. Y todo eso sucedió gracias al gran trabajo de Eddy Reynoso, el hombre que encontró la fórmula para que Munguía despertara.

No cumplieron las expectativas

Ni Naoya Inoue fue un ‘Monstruo’ ni Nakatani una sorpresa. Dos peleadores tan excepcionales se enredaron en el terreno especulativo. A Nakatani le dio vértigo estar frente a 55 mil personas porque se congeló, tiraba muy pocos golpes y tomaba nulos riesgos, mientras Inoue se dio cuenta que sin arriesgar mucho, sumaba puntos para asegurar el triunfo. No fue sino hasta el séptimo asalto cuando Nakatani despertó, mostrando que sí podía castigar y ser peligroso ante Inoue, pero luego llegó el cabezazo en el décimo e Inoue lo supo sortear en la recta final. No fue una mala pelea, pero tampoco será recordada. Sencillamente no cumplieron las expectativas.