Aníbal y Ryota, los 'mexicanos' que ayudaron al Tri olímpico a ganar el bronce en Tokio 2020

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El especialista de SportsCenter nombró a los cuatro ganadores de la medalla de bronce en futbol varonil que están listos para el futbol de élite. (3:03)

Te presentamos la historia de los auxiliares de Jaime Lozano, que fueron claves para la obtención del bronce en Tokio 2020

La Selección Mexicana Olímpica que dirige Jaime lozano cuenta con dos colaboradores que no nacieron en México, pero que fueron claros partícipes en la obtención de la medalla de bronce en Tokio 2020; desde su trinchera pusieron su granito de arena en el exitoso proceso del Tricolor como parte del cuerpo técnico.

Uno es el preparador físico español Aníbal González Anca, orgullo de Llanes, ciudad de Asturias, y otro es el japonés Ryota Nishimura, auxiliar de Jaime Lozano y quien está casado con una ciudadana mexicana. Ambos se distinguieron en el festejo, al término del partido por el tercer lugar ante Japón, aunque la efusividad de Ryota robó cámara, al hacerlo cada vez que el equipo anotaba.

Ryoya se hizo amigo de Jaime Lozano, cuando ambos coincidieron en la Escuela Nacional para Directores Técnicos (ENDIT). Trabajó en clubes como Santos y Tampico Madero y llegó al Querétaro invitado por Jimmy.

Aníbal González Anca, nacido en La Pereda hace 32 años, cumple ya dos años y medio laborando con el Tri y sin dudarlo, señala al periódico español El Comercio que “aceptar el trabajo en México fue la mejor decisión que pude tomar en mi vida, porque desde ahí se abrieron muchas puertas y gracias a ello ahora puedo disfrutar de unos Juegos Olímpico”.

Dijo Aníbal González que “por encima de cualquier medalla material, lo más bonito e importante es la familia que se ha formado dentro y fuera del campo” y agrega que es precisamente esa conexión que existe en el grupo lo que no olvidará nunca y permanecerá en él toda la vida.

Antes de ir a México, Aníbal González trabajó en Japón, en el Tokushima Vortis, dirigido por el ovetense Ricardo Rodríguez, y de aquello recordó en El Comercio que “la experiencia fue muy buena, pero la Selección es otra dimensión, pues representas a millones de personas. Soy joven todavía, pero ya conozco bastantes lugares y países. Eso te da muchas tablas. Aprendes mucho tanto en lo profesional como en lo personal”.

Tiene claro que no es fácil integrar un equipo nacional, ya que “hay mucha gente detrás, mucho trabajo, mucha unión y, sobre todo, mucho compromiso por llevar a México al éxito” y comentó que “la afición quería el oro. Ya se consiguió una vez (Londres 2012) y esta generación es muy buena. Teníamos opciones reales de poder ser campeones”, aseguró

Por otro lado, indicó que México es su país de adopción, al que quiere con locura; pero habla también de sus raíces y su condición de llanisco. Cuenta que en su concejo ya fue recibido por las autoridades que le brindaron un reconocimiento por su trayectoria internacional y por llevar el nombre de Asturias y Llanes por todo el mundo. “Siempre que puedo vuelvo a casa. En todos los sitios me identifican como el asturiano”, añade el medallista de bronce con México el Tokio 2020.