Del "no tenía talento" al "es el mejor de todos": la sorpresiva declaración del histórico entrenador de Vilas

Situado entre los mejores tenistas de la historia, el argentino Guillermo Vilas construyó una carrera digna de admirar en el circuito masculino, ganándose los elogios de sus propios colegas al presentarle batalla en los principales escenarios y regresando al ojo público en las últimas horas a raíz de las sorpresivas declaraciones de su histórico entrenador, el rumano Ion Tiriac.

Retirado definitivamente del Tour en noviembre de 1992, el zurdo marplatense, de 73 años, se convirtió en un verdadero hueso duro de roer durante las décadas del '70 y '80, principalmente gracias a la decisiva contribución del nacido en Brasov, de 86 y especialista en dobles al levantar 22 títulos, destacándose Roland Garros 1970 con su legendario compatriota Ilie Nastase.

"Estuve once años con Vilas. Para mí Vilas es el jugador más grande de todos los tiempos porque no tenía talento: el talento era cero, cero", aseveró aquel que también condujo los destinos del mencionado Nastase, del alemán Boris Becker, del croata Goran Ivanisevic, del francés Henry Leconte y del ruso Marat Safin, ya sea como coach o mánager, en el pódcast de Feliciano López en el Madrid Open.

En la misma línea, el tres veces subcampeón de Copa Davis no dudó en destacar el alma competitiva del dueño de 62 títulos en el máximo nivel, cuatro de Grand Slam, para reducir distancias respecto a sus rivales de la época: "Se entrenaba ocho horas por día. Cada día le dedicaba ocho horas al entrenamiento. Yo me saco el sombrero. Es un tipo sensacional, sensacional. Es un tipo macanudo desde todos los puntos de vista".

"Tenía la potencia de trabajo, la voluntad y el corazón. Y también la cabeza. A un tipo como Vilas se lo puede comparar con Muster, otro trabajador", concluyó Tiriac, valorando los principales atributos del ex número 2 del ranking mundial ATP.