Puerta dijo que mintió en el juicio por su caso de doping

play
Nadal y el recuerdo de su primer Grand Slam ante Puerta (2:35)

Rafa y esa dura final que disputó ante el argentino en Roland Garros 2005. (2:35)

Impactante. Sin dudas, su declaración hizo ruido. Mariano Puerta​ vivió su momento de gloria en 2005, cuando llegó a la final de Roland Garros, pero rápidamente se vio inmerso en un doping positivo por una sustancia prohibida. Ahora, a 15 años de aquella situación límite en su carrera profesional, reveló que mintió en el juicio ante el TAS para evitar una pena mayor.

En una nota del diario La Nación, el extenista argentino, que se ubicó N°9 del mundo, vivió un caso especial en el mundo de la ATP. En ese Abierto de Francia, Puerta sorprendió a todos al trepar hasta la final, en la que perdió con el español Rafael Nadal, muy joven en ese momento, para ganar el de Manacor el primero del récord de 12 títulos en dicho certamen de Grand Slam.

El argentino pasó de la gloria al ocaso cuando meses después dio positivo. A Puerta le dieron ocho años de suspensión y más tarde se la redujeron a dos. Lo intimaron a devolver 887.000 dólares en premios y se vio en la mira. Ahora, a 15 años de aquella final, de esa sanción, admitió que "fue mentira" la explicación que dio ante los tribunales por los que pasó su caso.

“La explicación que usamos como estrategia fue mentira. Pero no saqué ventaja deportiva. No quiero que me vean más como un tramposo”, le dijo Puerta desde Miami, donde reside. Y admitió que aquella decisión fue "irresponsable" de su parte y que fue una estrategia de sus representantes legales, entre ellos Eduardo Moliné O’Connor, vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia y dirigente de la Asociación Argentina de Tenis​, miembro de la Federación Internacional de Tenis y del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), entre 1998 y 2006.

¿Cuál había sido la explicación pública de Puerta sobre el doping? Había dicho que poco antes de la final en París tomó un vaso contaminado con sustancias prohibidas en el restaurante de los jugadores. ¿Cómo ocurrió, según había dicho hasta ahora? La actriz Sol Estevanez, su pareja, bebió agua con gotas de Effortil, medicamento para los dolores menstruales, que contenía etilefrina. Según Puerta, cuando ella se fue al baño, él regresó a la mesa ya cambiado para jugar y se sirvió agua en ese mismo vaso.

La etilefrina trata la presión arterial baja, pero también tiene como efecto ser un poderoso estimulante cardiorrespiratorio y por eso se incluye en la lista de sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje. Puerta no se quedó en ese relato que tira abajo su estrategia de 2005 sino que ensayó una nueva explicación y deja en evidencia a sus colaboradores de entonces.

"Antes de irme a un Challenger en Chile, le digo a Darío Lecman, su preparador físico, ex pesista olímpico: ‘Me olvidé de comprar o no encuentro el frasco de cafeína y ginseng’. Y él me dice que tenía un amigo que trabajaba en un laboratorio, que le podía decir que las hiciera, que se quedaba después de hora y nos salía menos plata. Le digo que sí y sigo normal. Antes del viaje a Chile agarro el frasco y empiezo el año. Era una pastilla que no siempre la usaba, dependía de cómo me sintiera. Si estaba bien y jugaba contra alguien que me daba un poco de tiempo, no la tomaba”, contó Puerta.

"Siempre tuve confianza ciega en mi equipo. Jamás podría haber pensado que haría algo que me hiciera mal, porque cualquier cosa que fuera mala para mí, sería mala para él. No voy a pensar que se podría dar un tiro en el pie. Fui todo el año a controles antidoping. Llego a Roland Garros con un ranking que no tenía desde hacía años. ¿Después de lo vivido voy a hacer algo adrede? ¡Imposible!", agregó.

Puerta dijo que se sintió aliviado cuando descubrieron que "siete pastillas de un frasco tenían restos de etilefrina". ¿Por qué no contó lo que sucedió? "Al que hizo las pastillas, nunca lo conocí, ninguno de la familia quiso saberlo", explicó. Y continuó: "Nosotros no podíamos hacer nada porque las pastillas se habían comprado, no sé cómo decirlo…, no fue en forma legal. No había factura. Mis abogados pensaron que no era conveniente desde el punto de vista estratégico"-

En tanto, Andrés Schneiter, el entrenador de Puerta en aquel Roland Garros, valoró que haya dicho que "lo del vaso era mentira" y sembró dudas sobre lo que ocurrió. "Cuando ganó la semifinal, Mariano invitó a Darío a París. Hubo cosas que se me escaparon, porque ellos estuvieron mucho tiempo solos y ya no te puedo decir. En ese momento no lo tuve más conmigo -contó-. Mariano tomaba una pastilla de cafeína con ginseng que la usábamos para activarnos media hora antes de los partidos. Se la hacía un laboratorio. Mariano había recibido cinco controles antes de Roland Garros. ¿Por qué dio positivo en la final? Esa es la parte que no me cierra por nada del mundo".

Así, pasados los años, Puerta decidió admitir que mintió en el juicio. Y por eso volvió a hacer ruido, ya lejos de una cancha.