Tyler Herro, la excusa perfecta para creer que los cuentos de hadas sí existen

ESPN

Tyler Herro a sus 20 años de edad y en su primera temporada en la NBA se ha convertido en pieza clave para el Heat

En una buena historia de Disney no puede faltar la princesa, el villano, un fiel amigo, el castillo y un príncipe. En este cuento, no es casualidad que nuestro “Hero” se apellida Herro.

Como muchas historias, todo empezó con un sueño frustrado del padre, Chris Herro, quien siempre soñó en llegar a la NBA, incluso llegó a recibir diferentes ofertas para jugar en grandes universidades como la de Florida, pero una lesión en el ligamento cruzado lo hizo olvidarse de su sueño. Así, en cuanto su hijo Tyler Herro tuvo la posibilidad de agarrar el balón, no dudó en promover el deporte que tanto amaba, para que pudiera llegar a donde él no había podido.

Esto lo llevó a presionar a Tyler de sobremanera, dejándolo horas frente la canasta hasta que llegara a cierto número de puntos, no importando si se tenía que quedar hasta altas horas de la noche intentándolo. Incluso, su padre ha llegado a aceptar en más de una ocasión que fue duro con él, pero cree que es una de las razones por lo que hoy es tan fuerte mentalmente.

En realidad no hubo necesidad de una lámpara mágica y un mago para que Tyler pudiera salir adelante, pero lo que no podía faltar era un fiel compañero. A sus 20 años, Herro tuvo que sacrificar fiestas, amigos, reuniones, todo lo que haría alguien de su edad, aunque él sabía lo que tenía que hacer para lograr su sueño, y quien siempre estuvo a su lado fue su mejor amigo, un balón naranja. Pero siendo sinceros, a nadie le caerían mal tres deseos, y si en estos momentos nos dejaran pedirlos hay uno que nos podría cambiar la vida en muchos sentidos: contar con la confianza que tiene nuestro protagonista. Es fácil decirlo, pero es muy difícil llevarlo a cabo, porque aunque otras personas vean cosas especiales en ti, si tú no las crees, el camino será todavía más complicado.

Y así, Tyler soportó las críticas y presión de su padre desde muy joven (más), cosa que le ayudó a sobrepasar uno de los momentos más difíciles. Cuando decidió irse a la universidad de Kentucky, en lugar de Wisconsin, pasó de ser el héroe de su ciudad natal, al enemigo público número uno en Milwaukee, recibiendo amenazas de muerte por correo o mientras caminaba por la calle. Al final, la decisión de volverse un “Wildcat” la tomó porque él sentía que era lo mejor para su carrera, por su puesto que los vecinos no lo tomaron nada bien, y no dudaron en lanzarle huevos a su casa o cubetas llenas de pintura roja. Sin embargo, esto solo tuvo la reacción contraria de lo que esperaban, provocando un aumento en la confianza de Tyler, un aliciente para callar bocas y desde ahí tomó la decisión de darle amor a sus “haters” y responder en la cancha, cosa que ha repetido en múltiples ocasiones en su carrera. Recalcando el por qué a todos nos gustaría tener la seguridad que demuestra día a día Tyler Herro, quién a sus 20 años de edad y en su primera temporada en la NBA se ha convertido en pieza clave para el Heat de Miami.

Ahora, Tyler tuvo el escenario perfecto, escogió el castillo donde los sueños se hacen realidad, para demostrarle a la gente que no creía que podría sobrevivir en la preparatoria en Milwuakee, ni en la NCAA en Kentucky y mucho menos llegar a la NBA de lo que está hecho. El escolta no solo ayudó a regresar a su equipo a las Finales por primera vez desde 2014, sino que también ha roto todo tipo de récords que ostentaban algunos de los nombres más importantes en el básquetbol profesional. Tyler Herro superó a Magic Johnson como el jugador más joven en iniciar un partido de las Finales con apenas 20 años y 256 días, después de que se confirmara la lesión de Goran Dragic. Magic lo hizo en la serie final en 1980 con ocho días más de edad. Pero lo que sin duda destacó a este novato en los playoffs fue el juego 4 contra Boston, donde sumó 37 puntos viniendo desde la banca para darle el 3-1 al Heat sobre unos favoritos Celtics , rompiendo un récord que llevaba vigente desde 1981.

Si algo nos quedó claro en nuestra infancia, es que no todo puede ser color de rosa. En cada cuento de hadas siempre habrá altibajos, y la caída de Tyler fue en el juego 1 ante los Lakers, empatando a Kobe Bryant con el peor +/- en la historia de las Finales de la NBA con el -35. Eso no lo detuvo, al contrario, esa confianza que lo ha caracterizado desde muy chico sigue en pie y más intacta que nunca, y en el Juego 2 empezó de titular terminando con 17 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias en 43 minutos.

Todavía no sabemos en qué acabará este cuento, todo parece indicar que la zapatilla de cristal llamada Larry O'Brien le quedará mucho mejor a una princesa proveniente de Los Ángeles, pero en nuestro corazón el Heat siempre será la cenicienta. Y nuestro héroe podrá despertar de su sueño cuando salga de la burbuja para darse cuenta que esto realmente sucedió, y el hecho de destacar cuando estás jugando contra jugadores como Lebron James, Anthony Davis, o compañeros como Jimmy Butler, es algo de admirarse. No fue gratis, pero así, de mano del Heat, con el trabajo de su padre, siempre acompañado de un balón, y en Disney…Tyler Herro nos da la excusa perfecta para creer que los cuentos de hadas si existen.