La ofensiva de MLB luce enferma en primeras semanas de la temporada

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Es una gran idea hacer una burbuja para la postemporada de MLB (1:52)

Memo Celis cree que ya no hay tiempo para implementar una burbuja durante la temporada, pero sí cree necesario que haya una para los playoffs. (1:52)

Cuando la mayoría de clubes de las Grandes Ligas ha jugado alrededor de la sexta parte del recortado calendario de una temporada en medio de la pandemia del coronavirus, la ofensiva general del béisbol pareciera estar batallando contra algún tipo de enfermedad.

Entrando a la jornada del miércoles, los toleteros del mejor béisbol del mundo se combinan para batear .232 con 7.70 hits y 8.93 ponches por juego.

Hasta este año, el peor promedio de bateo colectivo de las ligas mayores fue el .237 de 1968, cuando el ridiculo dominio del pitcheo forzó a que se bajara 10 pulgadas al montÍculo y se cerrara un poco la zona de strike. La actual media de imparables es la más baja de la historia, por debajo del 7.75 de 1908, y el cociente de ponches es el más alto de todos los tiempos.

A pesar de que para esta temporada se aprobó el uso del bateador designado de manera universal, cuatro equipos batean por debajo de .200 (Cleveland Indians .183, Texas Rangers .192, Arizona Diamondbacks .194 y Pittsburgh Pirates .194) y los bateadores de Arizona solamente han pegado dos cuadrangulares en sus primeros 392 viajes al plato.

Ocho jugadores, incluyendo a los jardineros Aaron Judge y Nick Castellanos, que tienen seis cada uno, han bateado más cuadrangulares que el cuadro completo de Arizona, en tanto que 36 tienen al menos dos vuelacercas.

El dominicano Nelson Cruz, quien cumplió 40 años el mes pasado, batea .395 con tres jonrones y encabeza ambas ligas con 15 carreras producidas. Entre los clubes que han jugado al menos ocho encuentros, Toronto Blue Jays tiene 25 impulsadas y Arizona tiene 26.

Exceptuando a los Miami Marlins, St. Louis Cardinals y Philadelphia Phillies, cuyos calendarios fueron afectados fuertemente como consecuencia de un par de brotes del COVID-19 (dentro de Marlins y Cardinals), los equipos de Grandes Ligas rondan los 10 encuentros celebrados, lo que en una temporada tradicional de 162 partidos se consideraría "una muestra extremadamente pequeña".

Mientras Cleveland, Kansas City Royals, Seattle Mariners, Atlanta Braves, New York Mets, Los Angeles Dodgers, San Diego Padres y San Francisco Giants han jugado 12 encuentros -- lo que equivale al 20% de sus calendarios -- Marlins y Phillies han celebrado cuatro choques cada uno y los Cardinals llevan cinco.

El porcentaje general de carreras limpias de 4.13 que tienen los pitchers hasta el momento es el más bajo de Grandes Ligas en cinco años (3.96 en 2015) y la media de jonrones por juego ha bajado de 1.39 el año pasado a 1.20 en el 2020.

Los pitchers de los Dodgers encabezan MLB con efectividad de 2.13 (26 carreras limpias en 110.0 innings), los de Cleveland se combinan para efectividad de 2.40 y 130 ponches en 105.0 entradas, mientras que los de Cincinnati Reds han abanicado 12.4 bateadores por cada nueve entradas.

Los equipos que han lucido relativamente inmune a la anemia ofensiva de los primeros días de la temporada son los Chicago White Sox (.284 con 16 jonrones, 20 dobles y 5.36 carreras anotadas en 11 juegos, New York Yankees (20 jonrones, 5.67 carreras por juego y .825 de OPS), Houston Astros (líder de MLB con 6.00 carreras por encuentro), Dodgers (22 dobles, 20 jonrones y 5.25 carreras por juego), San Diego (5.50 carreras) y Minnesota (5.27 carreras).