El argentino quedó último en la clasificación de Lusail, penúltima fecha del año de Fórmula 1 y se le viene un domingo complicado.
Las tandas pasaron en el GP de Qatar y la realidad de Franco Colapinto no se modificó: último. El piloto argentino no pudo salir del fondo en ningún momento del fin de semana de la penúltima fecha de Fórmula 1, desde el único entrenamiento libre, pasando por la qualy del sprint, el sprint y, finalmente, la clasificación para la carrera principal que cerró el segundo día de actividad en Lusail.
El A525 de Alpine tiene males endémicos y que no tendrán solución, se sabe desde hace rato. Los ingenieros trabajan en cada fin de semana para tratar de extirparle algo de rendimiento a un auto que es el más débil de la categoría. En Qatar mucho debieron trabajar para poner a los coches en una ventaja de performance que pudiera darles una chance a sus pilotos. Tanto es así, que se utilizó el sprint como base de pruebas para la clasificación. Y, finalmente, lograron encontrar un set up competitivo. Pero Colapinto falló en el momento clave y no lo pudo aprovechar.
Mientras Gasly logró no solo avanzar a Q2 si no también meterse en Q3 con un andar veloz y consistente, el argentino no pudo pasar de Q1 y cerró el clasificador. Franco falló en sus dos primeros intentos lanzados, demasiado hándicap para tratar de avanzar al siguiente segmento. En la primera vuelta, le argentino había conseguido un mejor tiempo que Gasly en los dos primeros sectores, pero se fue afuera en el tercer sector y la vuelta se perdió (le quitaron el tiempo por exceder los límites). Tras pasar por boxes, Colapinto fue por una segunda vuelta lanzada, que quedó en la nada al irse afuera otra vez, esta vez en el primer parcial.
Apretado por el tiempo que le quedaba para el final de la tanda, Colapinto finalmente logró cerrar un intento, pero fue lento. Giró en 1m21s137 y quedó 20º, a 446 milésimas de Gasly en la Q1. El bonaerense reconoció que fue todo culpa de él, porque el auto había mejorado para la clasificación. La muestra es que el francés se codeó en la pelea por la pole en Q3.
Mientras el francés celebraba por radio al enterarse que estaba entre los diez, el argentino ya estaba desde hacía rato mirando todo desde abajo. El objetivo del domingo será tratar de encontrar el ritmo que no tuvo en todo el fin de semana para cerrar el paso por Qatar con mejores sensaciones. Las chances de avanzar serán pocas, porque la pista de Lusail no entrega muchos lugares de sobrepaso y, para colmo, ni la estrategia podrá ayudarlo ante la imposición de Pirelli de que todos deberán girar 25 vueltas como máximo con cada juego de cubiertas.
