En medio de la polémica que se generó por la supuesta mayor relación de compresión de las unidades de potencia de las Flechas de Plata, la entidad quiere cambiar la forma de control, pero después de la mitad de la temporada. Falta la votación.
Si hay un tema urticante en el paddock de Fórmula 1 es el de la relación de compresión del motor de combustión que compone la unidad de potencia de Mercedes-Benz, constructor que provee a su escudería integral, McLaren, Alpine y Williams. Según la denuncia de los otros fabricantes de la parrilla (Audi, Ferrari, Honda y Red Bull Ford Powertrains), los ingenieros de la marca alemana habrían encontrado la manera de alcanzar 18.1 de compresión, superando el 16.1 reglamentario, cuando está en alto régimen y en temperatura elevada, gracias a elementos que se expanden naturalmente con el calor. El gris en el reglamento está porque la Federación Internacional del Automóvil, como fiscalizador, realiza las mediciones de control en temperatura ambiente y con al auto detenido. El pedido por carta de los rivales de las Flechas fue poner un sensor y realizar mediciones en movimiento y con la unidad de potencia caliente.
Finalmente, la Comisión de F1 se reunió en Baréin y la FIA presentó una propuesta. “En las últimas semanas y meses, la FIA y los fabricantes de unidades de potenica han desarrollado conjuntamente una metodología para cuantificar la variación de la relación de compresión entre las condiciones ambientales y las de funcionamiento. Tras la validación de este enfoque, se ha presentado una propuesta según la cual, a partir del 1 de agosto de 2026, el cumplimiento del límite de relación de compresión deberá demostrarse no solo en condiciones ambientales, sino también a una temperatura de funcionamiento representativa de 130° C”, comunicó oficialmente la entidad presidida por Mohammed Ben Sulayem. Y agregó: “La votación se ha presentado a los fabricantes de unidades de potencia y se espera que su resultado se conozca en los próximos 10 días y se comunicará oportunamente. Como ocurre con todos los cambios regulatorios en la Fórmula 1, cualquier modificación está sujeta a la aprobación final del Consejo Mundial del Deporte Motor de la FIA”.
El 1º de marzo es la fecha señalada por la Federación para la homologación de las unidades de potencia. La propuesta que espera la votación de los constructores es, sin dudas, una medida que en Mercedes esperaban con ansias. De ser aprobado, la modificación en la forma de medición llegará después del GP de Hungría, 13ª fecha de la temporada. A la salida de la reunión, Canal+ le preguntó a Frédéric Vasseur, director de Ferrari, si tras el encuentro habían llegado a un consenso o solución antes del primer GP del año y su respuesta fue tajante: “Mmmm, no estoy seguro”. Parece que la historia continuará.
