Max Verstappen tiene su propia escudería donde compite en otras categorías del automovilismo cuando no está en un circuito de F1.
Max Verstappen estará rodando el Norschleife este fin de semana como parte de la sesión de clasificación para las 24 Horas del Nürburgring conduciendo un Mercedes AMG GT3 para su equipo Verstappen Racing, y la gente se pregunta ¿qué es Verstappen Racing?
Muchos lo ven como un capricho, pero la realidad es que la entidad funciona como una extensión natural de como Max Verstappen entiende que debe ser el deporte motor.
En 2022, mientras dominaba la F1, Verstappen lanza Verstappen.com Racing. No como “equipo de piloto famoso”, sino como plataforma. Arranca apoyando a su padre Jos en rally y a Thierry Vermeulen en GT, pero la idea ya era más grande: conectar sim racing, GT3 y desarrollo real bajo una misma estructura.
Ese mismo año se formaliza la unión con Red Bull. Branding compartido, identidad alineada. No solo patrocinio, sino integración. Verstappen empieza a construir algo propio, pero con respaldo de una de las maquinarias más potentes del deporte.
En 2023 llega el siguiente paso lógico: salir del laboratorio y competir en serio. GT World Challenge Europe, DTM, alianza con Emil Frey Racing.
Y aquí es donde empieza a notarse la diferencia: Verstappen no entra al GT para “probar”. Entra para construir.
El punto de inflexión llegó en 2025. Debut como estructura independiente en Endurance Cup con un Aston Martin GT3 operado por 2 Seas Motorsport. La alineación mezcla mundos: Vermeulen, Harry King y Chris Lulham, un producto directo del sim racing.
Verstappen usa la estructura para darle el chance a pilotos de Sim Racing con talento suficiente, de probar el deporte motor real sin tener que desprenderse de las cuantiosas sumas de dinero que hay que mover para poder competir a esos niveles. ¿El resultado? Victoria en la Gold Cup de Spa-Francorchamps.
Dos semanas después de perder el campeonato 2025 de F1 contra Lando Norris, Verstappen no se fue de vacaciones, arrancó para Estoril, Portugal para probar un Mercedes-AMG GT3.
Ese movimiento dice más que cualquier declaración.
El mismo piloto que rechazó Mercedes en F1 ahora trabaja con ellos en GT. En el deporte motor, esos movimientos rara vez son por casualidad.
Para 2026, la estructura ya está completamente desplegada.
En GT World Challenge Europe, el programa lo opera 2 Seas Motorsport con Lulham y Juncadella en Sprint, y junto a Jules Gounon en Endurance.
En Nürburgring, el proyecto escala aún más: NLS y 24h con Winward Racing. El lineup incluye al propio Verstappen, Juncadella, Gounon y Lucas Auer. Esto ya no es supervisión desde el garaje. Es participación directa.
Y en paralelo, el corazón del proyecto sigue latiendo en el sim.
Team Redline anunció a inicios de año su cambio de nombre a Verstappen Sim Racing, la premisa es que el equipo funcione como una academia real: pilotos desde F4 hasta F1 entrenando en simuladores de élite y con el chance de poder participar en cualquiera de las carreras en las que la organización compite en las diretentes categorías.
La realidad es que Verstappen Racing no es un “side project”. Es un sistema paralelo al de la F1. Con talento, estructura, socios estratégicos y visión a largo plazo.
Y deja una pregunta interesante sobre la mesa:
¿Está Verstappen construyendo un equipo para competir… o para el día que deje de hacerlo?
