El italiano, líder del Mundial, fue sincero cuando habló tras su triunfo en el GP de España, en el que tuvo suerte con un auto de seguridad virtual.
Kimi Antonelli no se puso colorado al reconocer que la suerte le jugó a favor en el GP de España, 14ª fecha de la temporada. El despliegue del auto de seguridad en la 15ª por el quedo de Lance Stroll se dio justo cuando Lando Norris, el líder de la carrera, acababa de pasar la zona de ingreso a boxes. El italiano de Mercedes pudo ingresar y sacar ventaja en la detención. Para colmo, cuando el inglés de McLaren completó la vuelta y se metió a pits, volvió la bandera verde. Y, como si todo eso no alcanzara, se trabó el neumático delantero derecho del MCL40.
“Fue una carrera muy difícil, nada sencilla, sobre todo a la hora de gestionar los neumáticos”, dijo Kimi tras firmar el triunfo en Madring, el octavo de la temporada. “Creo que hoy es bueno ganar, pero no se siente tan bien porque creo que Lando merecía la victoria. Pero en general, nos conformamos con esto", agregó.
El ritmo de su Mercedes, como en todo el año y en cada pista que visita el Mundial, fue bueno. "Por lo demás, fue una carrera muy fuerte, especialmente en el tramo duro al final. Tuvimos un ritmo muy bueno y ahora tenemos que seguir presionando", señaló.
Antonelli se va de España con 91 puntos de ventaja sobre George Russell, su compañero de equipo, y 101 más que Lewis Hamilton cuando quedan, en principio, nueve carreras y 233 unidades en disputa (Singapur será con sprint). Aunque todavía falta la definición sobre si las visitas a Qatar y Abu Dhabi se realizarán o todo se cerrará con una carrera en Imola y, en ese caso, todo se reducirá a ocho competencias más. De todas maneras, el boloñés no quiere pensar en el campeonato.
“Eso es precisamente lo que no quiero hacer. Quiero seguir esforzándome, carrera tras carrera. Seguir rindiendo al máximo y disfrutando cada momento, intentando dar lo mejor de mí en cada carrera, y ya veremos dónde terminamos al final del año", señaló.
