Desmond Ridder impresiona a Atlanta Falcons, "del cuello hacia arriba"

La escuadra de Atlanta ha quedado sorprendida por el trabajo en el aspecto mental de su quarterback novato

FLOWERY BRANCH – Desmond Ridder se fue a casa después de la práctica, abrió la grabadora de voz en su iPhone, tocó el botón de grabar, y comenzó a hablar. Observó el guion de las jugadas mandadas en la práctica y repasó cada una de ellas, leyendo en la cadencia apropiada y el lenguaje que necesitaba articular.

Luego, el quarterback novato de los Atlanta Falcons se colocó los AirPods, tocó el botón de reproducción, e hizo de cuenta que se trataba del head coach de los Falcons, Arthur Smith, mandando las jugadas a través de los auriculares de su casco en un día de juego. Fue su modo de tratar de aprender rápidamente el mando de jugadas, al tiempo que el recluta de tercera ronda atraviesa la transición desde una carrera estelar en la Universidad de Cincinnati a la NFL.

"Ser capaz de absorberlas y poder decirlas, ese ha sido mi desafío", explicó Ridder. "Y donde he sido capaz de crecer más a lo largo de todo esto".

La recitación fue un truco aprendido de múltiples personas a lo largo de los últimos seis meses, mientras trabajaba para la transición. Tanto de lo que ha hecho desde mayo a junio ha tenido que ver muy poco con lo físico --todavía no enfrenta una presión defensiva completamente equipada a nivel profesional-- pero lo que ha hecho en cuanto a preparación mental ha sido notable.

No quiere decir que va a mandar a la banca al veterano Marcus Mariota, quien fue firmado en marzo, pronto. Mariota ha lucido como el jugador que será el quarterback al arranque de la temporada, pero Ridder ha estado aprendiendo del ex titular de los Tennessee Titans y segundo recluta global del Draft 2013 desde que Mariota se apareció para el inicio de las actividades organizadas del equipo.

Ridder dijo que ha aprendido una tonelada de Mariota, desde su modo de estudiar video hasta la lectura de coberturas y cómo cuida su cuerpo, tanto dentro como fuera del campo. También se reúnen todas las mañanas para repasar el guion de jugadas para el día, y Ridder absorbe los detalles entonces, también.

Como todo lo demás, esto ha sido crítico en su desarrollo, comenzando por cómo navegar una reunión previa a la jugada y decir jugadas más complejas que aquellas de las que debió preocuparse en Cincinnati.

Ridder se ha clavado totalmente en todo lo relacionado al libro de jugadas de los Falcons. Envía mensajes de texto al coach de quarterbacks, Charles London, por las noches, con más preguntas que no recibieron respuesta durante el día, y ha aceptado que hay mucho que todavía desconoce.

London ha pasado su tiempo no tan preocupado respecto a si Ridder completa o no un pase en el minicampamento, sino todo lo demás que conduce a eso: cómo comandó la ofensiva, cómo se manejó en una situación poco familiar, la lectura del mando de jugada, la detección de un ajuste previo a la jugada. Son áreas en que deseaba que Ridder prestara atención durante su primer mes en la NFL.

También, fueron aspectos que podían intuir desde el proceso de visoría. pero, lo que no podían saber con certeza era cómo se llevaría con otros jugadores, porque uno puede tratar de predecir las personalidades humanas, pero hasta que no se juntan las personas en un mismo sitio, no se sabe. Eso ha resultado bien.

Ridder inmediatamente se convirtió en un líder para los jugadores más jóvenes durante el minicampamento de novatos. Y, durante el minicampamento de veteranos, lució cómodo en general.

"Los tipos gravitan hacia él", reconoció London. "Es un líder natural, y el liderazgo es difícil. Es difícil juzgar el liderazgo de alguien. La gente te dirá que es un líder, pero la mayoría de los tipos que son realmente buenos líderes, lideran por su propio estilo, por su propio modo".

Ridder se decanta más por la comunicación personal. Ha comenzado a tomarse el tiempo de hablar con, y aprender de, sus receptores en lo individual, mediante pequeñas conversaciones. Es el modo en que manejó las cosas en Cincinnati, también.

Eso incluye tomarse un tiempo en el receso de campaña antes del campamento de entrenamiento para trabajar con el receptor abierto novato Drake London --y posiblemente otros-- en California, donde entrenan ambos.

Esas son algunas de las cosas que no son necesariamente visibles en el desarrollo de Ridder, como lanzar una ruta de poste de manera precisa, o un balón bien medido en una escuadra hacia afuera. Si hay cosas mecánicas en las que debe trabajar, London dijo que se ocuparon de ello, pero por ahora, se trata de cerciorarse que lo aprende todo.

El resto llegará después de que Ridder tenga una comprensión inicial de todo. Y, ahí es donde ya ha dejado una impresión.

"Algunas de las cosas físicas, verán con el tiempo", señaló Smith. "Pero, está a años luz de la mayoría de quarterbacks jóvenes del cuello hacia arriba, y le extenderé ese elogio".