Dak Prescott asume como figura principal en la nueva era de Dallas

DALLAS – Los Dallas Cowboys vivieron en el 2015 la mayor cantidad de victorias en temporada regular de su historia y parecían encaminados a su anhelado Super Bowl, el que desconocen desde hace 22 años.

Pero al final se dieron cuenta que los errores ofensivos cuestan y que la defensiva necesita más nivel para defenderse contra ataques élite, como el de los Green Bay Packers.

Hicieron poco para reforzarse en su talón de Aquiles defensivo, y a la ofensiva hay cambios en dos quintas partes de la considerada mejor línea de la liga.

En el 2017 habrá que ver aún si su sorprendente quarterback Dak Prescott puede sobrevivir al segundo año y por fin darle a los Cowboys la satisfacción que faltó bajo el reinado de Antonio Ramiro Romo, quien por vez primera desde el 2007, no comenzará la temporada como su mariscal de campo indiscutible.

CARAS NUEVAS A SEGUIR

Taco Charlton fue la primera selección colegial este año para los Cowboys. Pero después de casi una pretemporada completa es poco probable que sea el novato a seguir.

Los esquineros reclutados en segunda y tercera ronda, Chidobe Awuzie y Jourdan Lewis, han pasado buena parte de la pretemporada lastimados, igual que el profundo Xavier Woods, seleccionado en la sexta vuelta.

Pero los Cowboys esperan que el principal refuerzo defensivo sea Jaylon Smith; el linebacker que pasó toda su temporada de novato del 2016 en rehabilitación de la rodilla izquierda, una que se destrozó literalmente en su último partido colegial con la Universidad de Notre Dame.

Smith dice estar recuperado por completo, aunque los Cowboys han preferido llevarlo con calma y dosificarle el trabajo.

Por lo pronto en entrenamientos, Smith se ve bien, fuerte, rápido y con gran instinto y muy disciplinado al momento de ejecutar el sistema defensivo del coordinador Rod Marinelli, tras pasar un año estudiando, viendo película y aprendiendo desde afuera de jugadores titulares como Sean Lee.

Quizá no sean nuevos, pero igual que Prescott, habrá que ver si los jugadores de segundo año que sorprendieron como novatos, el liniero defensivo Maliek Collins y el esquinero Anthony Brown, dan también el brinco al siguiente nivel en sus segundas campañas.

VETERANOS QUE ECHARÁN DE MENOS

Su nombre es poco sexy, pero Ronald Leary el guardia izquierdo titular la mayor parte del tiempo durante las últimas cinco temporadas, hará falta en la que fue considerada la temporada pasada como la mejor línea ofensiva del mundo.

Leary trabaja de manera callada a la perfección por carrera y pase; su comunicación con el centro Travis Frederick era notable.

Resentido con la organización, se fue a los Denver Broncos en la agencia libre y los Cowboys han buscado entre Jonathan Cooper, Chaz Green y Byron Bell a su reemplazo.

Cuando llegas a la última semana de pretemporada y aún falta nombrar al titular es porque algo anda mal...

Cooper está cerca de reemplazar a Leary casi por default, ya que Green, quien era el favorito del entrenador Jason Garrett se la pasa lastimado y Bell cometió demasiados castigos en el único partido que abrió de la pretemporada.

Es probable que los Cowboys extrañen más a Leary que al propio Ezekiel Elliott en caso de que se concrete la suspensión de seis partidos que pesa sobre el líder reinante en yardas ganadas por carrera en la NFL.

Los Cowboys dejaron ir a sus dos esquineros titulares, Brandon Carr y Morris Claiborne, quienes nunca vivieron a la altura de las expectativas, pero que poseían experiencia de juego. Claiborne tuvo su mejor temporada en la NFL en el 2016 desde que fue reclutado séptimo global en el 2012.

Los Cowboys dejaron ir a ambos por su falta de agresividad, intercepciones y en el caso de Claiborne, pasar demasiado tiempo lastimado.

Tampoco estará su capitán defensivo en temporadas recientes, el safety fuerte Barry Church, quien emigró a los Jacksonville Jaguars como agente libre.

¿SERÁN CAPACES LOS COWBOYS DE REPETIR SU SORPRESIVO NIVEL DEL 2016?

Los Cowboys tienen el talento, la juventud y los entrenadores para buscar el bicampeonato divisional.

Pero para repetir el éxito de la temporada pasada, la defensiva tiene que mejorar en tres aspectos fundamentales: la presión a los quarterbacks rivales, conseguir entregas de balón y hacer jugadas en equipos especiales.

Hace cinco años que los Cowboys no están entre los 10 mejores equipos en capturas, y su falta de presión se ha evidenciado en las dos campañas más recientes en las que parecían tener equipo para aspirar a campeonatos, 2014 y 2016; ambas ocasiones contra el mismo Aaron Rodgers.

Su defensiva secundaria, que tampoco es la mejor de la NFL, sufre aún más porque es imposible aguantar demasiado tiempo las coberturas sin presión o al menos molestia del quarterback rival.

Las entregas de balón, ya sea intercepciones o balones sueltos recuperados, son casi una leyenda en Dallas. El diferencial es de apenas cinco con nueve intercepciones y 11 fumbles recuperados en el 2016, pero aún, muy pocos en momentos críticos del partido.

Los regresos de patada que brinden touchdowns, o al menos buena posición de campo, dejaron de existir desde que al final de la campaña del 2014 Dwayne Harris se fuera a los New York Giants, y eso que tampoco era la última maravilla.

El año pasado los Cowboys probaron con Lucky Whitehead, y en el 2017 el encargado será el novato Ryan Switzer, si es que está sano, como no ha estado en la pretemporada.

Del lado ofensivo, la gran pregunta será si Prescott puede mejorar, o al menos mantener, el gran nivel que mostró en todos aspectos como novato, que incluyó una temporada de 3,667 yardas por aire, 68 por ciento de envíos completos, 23 touchdowns y sólo cuatro intercepciones.

"Para eso vine a trabajar al campamento de pretemporada, para prepararme", respondió Prescott. "Sé que tengo que mejorar en diversas áreas, que las defensivas estarán mejor preparadas contra mi. Pero yo me siento listo, he trabajado duro y creo que también soy un mejor quarterback ahora que hace un año, con mayor madurez y conocimiento de la liga".

PRONÓSTICO

Los Cowboys tienen equipo suficiente a la ofensiva para aspirar a llegar lejos, a pesar de sus deficiencias defensivas, y tratar de buscar el bicampeonato de la División Este de la Conferencia Nacional.

Si superan los partidos en los que Elliott esté fuera y la defensiva mejora aunque sea poco, los Cowboys tienen para dejar una marca de 10-6 y aspirar a un juego de Campeonato de Conferencia, donde todo puede pasar...