Se agota el tiempo para que Philip Rivers gane un SB con Chargers

Los Angeles Chargers libran dos batallas simultáneamente durante la temporada del 2017, y en ambas lucen desfavorecidos.

En el primer frente, están situados en una AFC Oeste que se alza como la división más complicada de la liga, con dos auténticos contendientes para ganarlo todo en los Oakland Raiders y Kansas City Chiefs, y con unos Denver Broncos que hace apenas año y medio estaban en la cima de la NFL gracias a una defensiva de élite que todavía poseen.

En el segundo frente, inician su segunda etapa como equipo de la ciudad de Los Angeles, sede que no han llamado casa desde la campaña inaugural de la AFL en 1960, donde arrancaron operaciones antes de mudarse a partir de 1961 a San Diego.

En la batalla por Los Angeles también van rezagados. Los Bolts están en busca de una porción importante del mercado angelino enfrentando a unos Los Angeles Rams que ya llevan una temporada completa de regreso jugando en el Memorial Coliseum tras una ausencia de ese mercado menos prolongada que la de los Chargers (los Rams jugaron de 1995 al 2015).

Incluso los propios Raiders, que llamaron casa a Los Angeles de 1982 a 1994, parecen tener raíces más firmes en la nueva casa de los Chargers.

CARAS NUEVAS A SEGUIR

Cuando el receptor novato Mike Williams, elegido en la primera ronda del pasado draft con el séptimo turno global regrese de la lista de imposibilitados para participar por problemas físicos, será sin duda el hombre a seguir entre los que debutarán con uniforme de los Chargers en la siguiente campaña.

Parte del brillante equipo campeón nacional de Clemson de la pasada temporada, Williams espera seguir en los pasos de los recientes receptores abiertos de los Tigers que han brillado --en mayor o menor medida-- en la NFL como DeAndre Hopkins, Martavis Bryant y Sammy Watkins.

El ataque que dirige Philip Rivers está urgido de refuerzo, tanto a lo largo de la línea ofensiva como en las posiciones de habilidad, y Williams tiene las características necesarias para servir como complemento ideal al estelar Keenan Allen en el perímetro ofensivo.

Otro jugador al que no hay que perderle de vista --aunque existen pocas posibilidades de que juegue en el 2017-- es el mariscal de campo Cardale Jones. Un enorme pasador con un brazo muy potente, Jones dirigió a Ohio State en la recta final de la temporada 2014 luego de lesiones a los dos quarterbacks que estaban por delante de él en el orden de plantilla. Combinándose con el corredor Ezekiel Elliott, Jones ingresó desde la banca frente a Michigan antes de guiar a los Buckeyes a triunfos sobre Wisconsin, Alabama y Oregon para capturar el título nacional.

Jones fue reclutado en la cuarta vuelta del draft del año pasado por los Buffalo Bills, pero pasó en canje a los Chargers en la actual temporada baja. En Los Angeles, Jones se vio reunido con Anthony Lynn, ex entrenador de corredores y entrenador en jefe interino de los Bills, y actual entrenador en jefe de los Chargers.

Rivers cumplirá 36 años de edad antes de que acabe la temporada regular, y los Bolts nunca han tenido un plan genuino de sucesión para su quarterback franquicia. Dependiendo en cómo lo haga Jones en su segunda oportunidad de NFL, y si logra saltar al veterano Kellen Clemens en el orden de plantilla, sabremos si tiene lo que se necesita para convencer a la franquicia de darle una oportunidad en los controles cuando Rivers decida que es momento de marcharse.

VETERANOS QUE ECHARÁN DE MENOS

Danny Woodhead pudo aportar muy poco a la causa de los Chargers durante el 2016 gracias a una lesión de ligamento anterior cruzado que le limitó apenas a dos partidos jugados. Previo a eso, Woodhead se había convertido en un engrane importante para el ataque de los Chargers, sobre todo en la faceta aérea. En el 2015, Woodhead atrapó 80 pases para 755 yardas y seis anotaciones, además de correr el balón en 98 oportunidades para 336 yardas con otros tres touchdowns.

Los Chargers esperan que Branden Oliver, quien sorprendió gratamente en el 2014, cumpla al menos en parte el rol que desempeñó en su momento Woodhead. Oliver viene de perderse toda la temporada pasada por lesión en el tendón de Aquiles.

Otro individuo al que podrían llegar a extrañar los Chargers es al apoyador medio Manti Te'o. Aunque es cierto que el ex estelar de Notre Dame nunca colmó sus expectativas de draft --segunda ronda del 2013--, también es cierto que las lesiones (para variar) no le permitieron una mayor presencia con la defensiva titular. Después de una lesión en el tobillo a Denzel Perryman durante el primer partido de la actual pretemporada, el puesto de apoyador medio para el equipo angelino pertenece ahora a Korey Toomer, quien reemplazó a Te'o durante la temporada pasada, pero cuyo nivel y potencial no son tan elevados.

¿ALCANZARÁ PHILIP RIVERS UN SUPER BOWL ANTES DE RETIRARSE?

Desafortunadamente para la afición de los Chargers, si sucede parece que no será con este equipo. De hecho, con todas las lesiones que han sufrido y siguen sufriendo los Bolts, año con año, es un milagro que Rivers no haya caído presa de la epidemia.

Solamente en lo que va de la nota hemos mencionado a Woodhead, Oliver, Te'o y Perryman, pero hay que agregar también los casos de Allen, Stevie Johnson, Sean Lissemore, Brandon Mebane, Brandon Flowers, Jeremiah Attaochu, Melvin Gordon, Corey Liuget, King Dunlap, Donald Butler, Jeromey Clary, Nick Hardwick, Melvin Ingram, Doug Legursky y Rich Ohrnberger entre los jugadores claves que perdieron tiempo significativo por lesiones en las últimas tres temporadas.

Para la actual campaña, el novato Williams ya tuvo problemas en la espalda, mientras que el recluta de segunda ronda, Forrest Lamp, se perderá su primer año en la liga por rotura en el ligamento anterior cruzado.

La realidad es que descontando las lesiones, la plantilla de los Chargers sigue un paso atrás de las de sus rivales divisionales en términos de talento puro. A sus 35 años de edad, Philips no parece contar con un elenco suficientemente talentoso que le permita acceder al Super Bowl. Eso sí, no quepa duda: si Rivers estuviera rodeado de mejores jugadores, tiene todo talento de sobra para ganarse un anillo de campeón.

Es probable que a la larga, se deba "conformar" con un busto de bronce en el Salón de la Fama de Canton, Ohio.

EL PRONÓSTICO

Aunque se asoman en el calendario partidos que lucen bastante accesibles, sobre todo en la segunda mitad, contra los Jacksonville Jaguars, Cleveland Browns, Washington Redskins y New York Jets, es probable que a los Bolts no les alcance para más de un 7-9 en una AFC Oeste que luce realmente complicada.