Los Angeles Rams, el equipo idóneo para el quarterback Luis Pérez

No había mejor destino de NFL para el quarterback mexicano Luis Pérez que Los Angeles Rams, equipo con el que este lunes firmó su primer contrato como jugador de fútbol americano profesional.

Las razones son múltiples, y de naturaleza diversa.

A primera vista, se trata de un movimiento que parece tener mucho sentido económico para el club. Después de todo, los Rams visitarán la Ciudad de México durante la próxima temporada regular para jugar como "locales" en el Estadio Azteca frente a los Kansas City Chiefs en "Monday Night Football" por ESPN, y cualquier agente adicional que sirva para hacer crecer el interés del juego es benéfico.

Además, los Rams todavía intentan volver a conquistar el corazón de la afición californiana a poco más de años de haber regresado a Los Angeles tras pasar 21 años en St. Louis, Missouri. Un jugador mexicano en la ciudad con más mexicanos fuera de México suena lógico. Según el censo nacional del 2010, personas con origen mexicano comprendían el 31.9 por ciento de la población de Los Angeles, que se estima en alrededor de cuatro millones.

Sin embargo, quedarnos con solamente estos argumentos sería irresponsable. Después de todo, Pérez no se va a convertir en una figura a seguir para la comunidad latina de Los Angeles a menos de que juegue, y --como ha quedado en evidencia en los últimos dos años-- los partidos en el Estadio Azteca registran llenos absolutos, sin importar quién juegue.

En realidad, los motivos por los que Los Angeles en un sitio perfecto para Pérez mencionados arriba son apenas secundarios respecto a cuestiones de mayor peso; razones propias del deporte.

Sabemos que Jared Goff es el mariscal de campo titular de los Rams. Después de ser seleccionado primero global en el draft del 2016 y luego de una campaña de destape en el 2017 bajo la guía del entrenador en jefe de primer año, Sean McVay, no se prevé que esta situación cambie pronto.

No obstante, una cadena sólo es tan fuerte como su eslabón más débil, y en muchos casos, se trata del quarterback suplente. Para aquellos que desechan a la ligera la importancia de un quarterback suplente de primera línea en la NFL, solamente basta con recordar lo realizado por Nick Foles en sustitución de Carson Wentz para los Philadelphia Eagles la temporada pasada en camino a la conquista del Super Bowl XLII, y contrastarlo con las campaña del 2015 de los Dallas Cowboys --cuando una combinación de Matt Cassel, Kellen Moore y Brandon Weeden consiguieron apenas un triunfo contra 11 derrotas en sustitución de un Tony Romo lesionado--, o la campaña del 2017 de los Green Bay Packers que ganaron solamente tres de nueve encuentros sin Aaron Rodgers en los controles.

Un vistazo a la plantilla de los Rams nos muestra que detrás de Goff, los suplentes en la posición son Sean Mannion, un recluta de tercera ronda del 2015 de los Rams procedente de Oregon State, y Brandon Allen, un recluta de sexta ronda del 2016 para los Jacksonville Jaguars procedente de Arkansas.

Mannion es el único de los dos que posee experiencia de juego de NFL. Ha visto acción en siete partidos, iniciando solamente uno, y ha completado apenas 31 de los 50 pases que ha lanzado para 235 yardas con cero touchdowns y una intercepción. Se podría argumentar que Mannion no fue requerido realmente durante el 2017 gracias a la sorpresiva actuación de Goff, y eso es verdad. pero en los dos años previos, cuando los Rams emplearon a Goff, Case Keenum, y Foles como titulares sin mucho éxito, Mannion fue incapaz de ganarse minutos de juego trascendentes.

Allen ni siquiera ha intentado un pase en temporada regular. Después de pasar su temporada de novato como tercero en el orden en Jacksonville, detrás de Blake Bortles y Chad Henne, fue cortado antes del arranque de la campaña del 2017, siendo reclamado vía waivers por los Rams, donde ocupó el tercer sitio lugar, nuevamente, en el orden de plantilla, detrás de Goff y Mannion. Culminó en la lista de reservas lesionados antes del fin de la campaña regular.

¿Por qué es importante señalar la falta de oportunidades de los dos quarterbacks suplentes que tenían los Rams antes de la llegada de Pérez? Muy simple. Es muy probable que McVay esté en busca de un salto de calidad en la posición, y allí es donde entra Pérez.

Después de conducir a los Texas A&M-Commerce Lions al título nacional de la División II, y adjudicarse el Trofeo Harlon Hill como el mejor jugador a ese nivel en el proceso, Pérez fue señalado como un prospecto con algunas posibilidades de ser reclutado en las rondas finales de draft, o de convertirse en un agente libre prioritario si al término de las siete rondas su nombre no era llamado. Al término del draft y sin ser seleccionado, Pérez recibió la invitación de los Rams para asistir a su minicampamento para novatos a título de prueba. El agente de Pérez dijo a Pablo Viruega de ESPN que también habría recibido una invitación al minicampamento de los Detroit Lions, a prueba igualmente.

El detalle de contar con McVay como su primer coach a nivel NFL no es menor. McVay es considerado una de las mentes ofensivas jóvenes más brillantes de la NFL, y la vuelta de 180° que dieron los Rams el año pasado en su primera oportunidad como entrenador en jefe le valió la distinción como Coach del Año de AP. Se trata de una diferencia enorme con respecto a lo que ofrece Detroit en este rubro.

No son pocos los que afirman que es mejor no ser reclutado que ser seleccionado en la séptima ronda del draft, dado que el jugador puede entonces, si recibe más de una oferta como agente libre, elegir el destino que más convenga a sus intereses.

Si es el caso con Pérez, eligió bien.

La firma del contrato demuestra que Pérez es considerado en Los Angeles como algo más que un simple brazo de minicampamento. Ya hay dinero involucrado, y no son muchos equipos los que conjuguen una situación de quarterbacks reservas como la de los Rams con lo atractivo de un head coach como McVay para la posición.

La competencia del mexicano no es Goff. Para que Pérez se quede definitivamente en la plantilla de los Rams --y entonces sí, pueda aspirar a convertirse algún día en figura para la comunidad de origen mexicano en Los Angeles, además de formar parte del contingente que visite el Estadio Azteca en la próxima temporada-- debe enfocar sus esfuerzos en ser mejor que Mannion y/o Allen en la Fase 3 del programa de temporada baja de la franquicia.

Me gustan las probabilidades de Pérez.