El regreso de OBJ tiene en modo optimista a los New York Giants

Los New York Giants vienen de su peor campaña en términos de partidos ganados desde 1983, cuando también sumaron apenas tres triunfos. Luego de una temporada llena de drama por la lesión del receptor abierto estelar Odell Beckham Jr., la interrupción de la racha de partidos iniciados de manera consecutiva por el mariscal de campo Eli Manning y los despidos del gerente general Jerry Reese y del entrenador en jefe Ben McAdoo, se asoma una época de reconstrucción en la Gran Manzana, la cual comenzó con la segunda selección global del pasado draft.

El regreso de Beckham luego de una fractura de tobillo en la Semana 5 de la pasada temporada será uno de los factores principales para sentir optimismo respecto a los Giants, pero no el único. Después de todo, luego de una campaña tan miserable parece que el único camino que hay para los neoyorquinos es hacia arriba.

A continuación, te presentamos las cinco interrogantes que deben responder los Giants en la temporada regular del 2018:

¿Qué nivel mostrará Beckham Jr. a su regreso?

El mejor jugador de la franquicia volverá a serlo, sin lugar a duda. Beckham Jr. registró al menos 90 recepciones, 1,300 yardas en recepciones y 10 touchdowns en cada una de sus primeras tres campañas en la liga, justo antes de la fractura de tobillo. No hay motivos para creer que no retomará ese nivel a sus 25 años de edad. Además, ha habido evidencia clara de su recuperación a lo largo del receso de temporada, con Beckham Jr. publicando frecuentemente videos en redes sociales donde exhibe su progreso.

La otra gran noticia respecto a Beckham Jr. es que, aunque está claro que se trata de uno de los mejores cinco receptores abiertos en su liga y su sueldo para el 2018 de 8.549 millones de dólares es una verdadera ganga, no habrá pleito contractual con el club en su quinto año de convenio de novato. Múltiples reportes tienen a Beckham Jr. pidiendo cerca de 20 millones de dólares anuales, una cifra que no parece demasiado descabellada si tomamos en cuenta que Antonio Brown acordó un salario anual de 17 millones de dólares por cuatro temporadas hace casi año y medio, y que debemos considerar siempre la inflación en estos temas. Eso sí, la etiqueta de jugador franquicia trabaja en contra de Beckham Jr., con un valor que se estima será de alrededor de 18 millones para la temporada que viene. Pero mientras llega el 2019, los Giants han salvado un obstáculo contando con su estelar para el 2018 sin problemas de contrato.

¿Podrá Saquon Barkley liderar a la liga en yardas terrestres como novato?

No, y no tiene que ver con el talento del novato. Incluso con las incorporaciones del tackle izquierdo agente libre Nate Solder y del guardia novato de segunda ronda Will Hernandez, a los Giants les falta para convertirse en una línea ofensiva dominante y allí está el primer obstáculo.

En segundo lugar, es difícil imaginar que los Giants dejen de explotar las herramientas de Barkley en el juego aéreo, y esas oportunidades ofensivas seguramente harán merma en el número de acarreos que reciba el producto de Penn State. Una de las mayores cualidades de Barkley --a quienes algunos analistas pintaron como el mejor corredor novato en salir de las filas colegiales desde Adrian Peterson-- es que se trata de un arma de dos dimensiones gracias a sus aptitudes como receptor y su talento para crear jugadas grandes en espacios abiertos, además de la visión que tiene con el ovoide en las manos.

Aunque no se espera que reciba tan pocos acarreos como los 117 de Christian McCaffrey como novato con los Carolina Panthers el año pasado, tampoco es de suponerse que reciba los 322 con que el entonces novato Ezekiel Elliott lideró a la liga en el 2016 para los Dallas Cowboys. El nuevo head coach Pat Shurmur tiene experiencia con corredores estilo caballo de batalla --tuvo a un muy productivo Steven Jackson con los St. Louis Rams cuando fue su coordinador ofensivo en el 2009 y 2010, y a un LeSean McCoy que lideró a la liga por tierra para los Philadelphia Eagles en el 2013-- pero Barkley pinta para ser otro tipo de arma.

¿Cuántas temporadas de NFL le restan a Manning?

No muchas, pero ciertamente más de las que suponía McAdoo cuando le informó que lo enviaría a la banca para darle minutos a un Davis Webb que enfrenta una batalla de plantilla contra el novato Kyle Lauletta.

No olvidemos que hace menos de dos años, Manning lideró a un equipo que sumó 11 victorias y se metió a postemporada. Ahora tendrá de regreso a su mejor arma en Beckham, y a un jugador como el que nunca ha tenido en su carrera profesional. Eso, además de las inclusiones de Solder y Hernandez por delante, deberán ayudar a aliviar la presión que pesa sobre sus hombros de 37 años de edad.

Cuando los Giants ganaron sus dos últimos Super Bowls, Manning contaba con un backfield ofensivo confiable. Hoy podría tener algo mucho mejor.

¿Tiene Manning suficientes armas por aire esta ofensiva?

El regreso de Beckham Jr. sin duda es la carta fuerte para esta ofensiva, pero incluso con Sterling Shepard, el ala cerrada Evan Engram, y el aporte de Barkley, podría ser una ofensiva una ofensiva un tanto limitada en el juego aéreo.

Por ahora, Cody Latimer pinta como el tercer receptor abierto y se trata de un receptor que nunca ha atrapado 20 pases en una campaña tras cuatro años en la NFL. Rhett Ellison sería el segundo ala cerrada en formaciones cerradas, pero se trata más de un especialista en bloquear que ya trabajó previamente bajo el mando de Shurmur.

Incluso el propio Shepard necesita dar un salto de calidad, luego de que su total de touchdowns disminuyera a dos en el 2017, su segunda campaña profesional, luego de atrapar ocho como novato en el 2016.

¿Quién desempeñará el rol que deja vacante la salida de Jason Pierre-Paul?

En realidad se trata de un rol doble: uno en el rubro de las capturas de mariscales de campo y otro como voz a seguir en el vestidor por el lado defensivo.

En cuanto a la primera instancia, 15.5 capturas en 28 partidos a lo largo de los últimos dos años se dice fácil, pero no lo es tanto. Los Giants harán el cambio a un esquema 3-4 con James Bettcher al mando de la defensiva, luego de cumplir en el mismo rol para los Arizona Cardinals. Por lo tanto, realmente no existe un símil exacto para la posición de ala defensiva que deja la salida de JPP en el antiguo esquema 4-3.

El recién firmado Kareem Martin, quien proviene de los Cards, fungirá como ala defensiva en la nueva línea impar, pero su función no será tanto perseguir pasadores como lo será liberar a los apoyadores externos que alinean por fuera de él. Los actuales titulares proyectados como apoyadores externos en New York son el veterano Olivier Vernon y el novato Lorenzo Carter quien fuera reclutado en la tercera ronda del draft, procedente de Georgia.

Bettcher ha comparado a Vernon favorablemente con el futuro miembro del Salón de la Fama, Dwight Freeney, por lo que no se esperan mayores contratiempos allí, y para Carter será seguramente el ajuste esperado para todo novato que salta al siguiente nivel. Por ello, una de las claves en el nuevo esquema podría ser el regreso de Damon Harrison a la posición de tackle nariz que ocupara cuando brillaba para los New York Jets. Harrison está entre los mejores linieros defensivos de la liga y su desempeño será clave para los paquetes de carga que desea implementar Bettcher en New York.

En términos de liderazgo, el propio Harrison, el recién firmado Alec Ogletree y el profundo estelar Landon Collins deberán ser las principales voces de mando al lado defensivo para los Giants.