Jimmy Garoppolo impresiona en las sesiones de los Niners

Jimmy Garoppolo porta una rodillera de titanio mientras trabaja de forma limitada en las sesiones de San Francisco. AP Photo

SANTA CLARA -- Mientras el quarterback de los San Francisco 49ers, Jimmy Garoppolo, dio otro paso en el camino de regreso de una rotura en el ligamento anterior cruzado izquierdo que acabó la mayor parte de su temporada del 2018, el esquinero Richard Sherman se siente mejor de lo que se ha sentido en mucho tiempo ahora que ha pasado otro año de su propia lesión.

Cuando llegue el inicio del campamento de entrenamiento en julio, los 49ers esperan tener a sus líderes ofensivo y defensivo en plenitud y listos para el arranque de la campaña del 2019. La esperanza es que la docena, aproximadamente, de jugadores que lidian con lesiones también se encuentren sanos y preparados cuando llegue el momento.

Se trata de un grupo que incluye al linebacker Fred Warner (rodilla), corredor Matt Breida (pectoral), ala cerrada Garrett Celek (conmoción y espalda), corredor Jerick McKinnon (ligamento anterior cruzado), linebacker Kwon Alexander (ligamento anterior cruzado) y esquinero Jason Verrett (tendón de Aquiles), quienes no participaron en la sesión del martes de las actividades organizadas del equipo, y que probablemente no podrán hacer nada hasta que llegue el campamento de entrenamiento.

El ala defensiva novato Nick Bosa se unió a la lista de lesionados el martes, luego de sufrir un tirón en el tendón de la corva durante ejercicios de equipo. Observó el resto de la práctica desde las laterales.

Como sus compañeros, para que Garoppolo esté listo para el inicio de la temporada, hay mucho trabajo por delante.

El martes, Garoppolo participó en ejercicios individuales y de siete contra siete. No obstante, no participó en los ejercicios de equipo.

De acuerdo al head coach Kyle Shanahan, Garoppolo no recibirá alta médica para el trabajo completo hasta el campamento de entrenamiento, en parte porque el equipo no quiere arriesgar a tener defensivos cerca de las piernas de Garoppolo durante el trabajo de receso de temporada.

"Creo que está lidiando con ello tan bien como puede", expresó Shanahan. "Se está acostumbrando. Es simplemente un largo proceso cuando te recuperas de un ligamento anterior cruzado, y él recibe tanto trabajo como puede realizar. Sé que le gustaría estar allí dentro para todas las jugadas, pero él sabe que no lo puede hacer, así que intenta aprovechar al máximo sus [repeticiones en el] siete contra siete y trabajar en cualquier otro aspecto que pueda".

Portando una rodilla de titanio que ha descrito como "realmente ligera", Garoppolo ya ha impresionado a compañeros y coaches con lo bien que se ha movido después de las dos primeras sesiones de actividades organizadas del equipo.

Luego de sufrir la lesión de rodilla en una derrota del 23 de septiembre ante los Kansas City Chiefs, Garoppolo se perdió los 13 partidos finales de San Francisco.

Desde entonces, Garoppolo lentamente ha cumplido con todos los requisitos necesarios para su regreso. Garoppolo dijo el martes que no ha lidiado con hinchazón en la rodilla "en un largo tiempo", y que su rutina post-práctica ya no le requiere tanto para minimizar esa hinchazón.

En el primer par de sesiones, Garoppolo se ha mostrado particularmente complacido por su habilidad de hacer llegar el ovoide campo abajo como solía hacerlo. Garoppolo también ha mostrado progreso con las pesas, donde ha sido capaz de levantar más con la pierna izquierda para igualar el peso de su pierna derecha en varias rutinas.

El siguiente paso es volver a aclimatarse a algunas de las cosas raras que se requieren para que un quarterback evada a un defensivo.

"Simplemente son los movimientos raros, movimientos de reacción, cosas que son difíciles de simular en una práctica cuando no quieres pensar demasiado en ello", dijo Garoppolo. "Quieres reaccionar a la defensiva, así que son cosas pequeñas como esa. Pero se va conjuntando todo".

Sherman, mientras tanto, no regresa de ningún procedimiento serio y por primera vez en algún tiempo, se siente como en su forma física previa.

"Es la primera vez en algunos años que he sido capaz de moverme y deslizarme como quería", dijo Sherman. "Sufrí [la rotura de] ligamento medial colateral hace algunos años, sufrí [la rotura del tendón de] Aquiles. Esta temporada baja, no tengo nada, gracias a Dios. Y simplemente soy capaz de moverme y explotar para llegar a los lugares que quiero. Puedo frenarme si me quiero frenar; puedo ir a donde quiero ir. Cambia toda la dinámica para mí".

Sherman entra a su segunda temporada con los Niners tras firmar como agente libre en marzo del 2018. En este momento del año pasado, Sherman se recuperaba de una cirugía al tendón de Aquiles y no fue capaz de participar de lleno en el programa de temporada baja, mientras continuaba su rehabilitación.

Este año, Sherman describe a la diferencia como "día y noche", dado que ha sido capaz de participar a lo largo del programa de temporada baja.

Aunque Sherman todavía pudo participar en 14 partidos de la temporada pasada, a menudo se encontró resintiendo los efectos de la cirugía, comparándolo a tener en tendón de Aquiles engrapado a la parte trasera del hueso en su pierna. Cuando le sacaron la última sutura al final de la temporada pasada, Sherman dijo que finalmente se empezó a mover con mayor libertad.

Los efectos de ese procedimiento también resultaron en que Sherman lidiara con un problema en la pantorrilla que atribuyó a la sobrecompensación, algo con lo que ahora tampoco tendrá que lidiar.

Con el dolor desaparecido, Sherman dijo que también se ha alejado de cualquier bloqueo mental que viene con la lesión.

"Creo que eso desaparece cuando se va el dolor físico", expresó Sherman. "Entonces sabes que puedes moverte como quieres. Cuando sientes dolor en ciertos movimientos, simplemente no deseas lastimarte más de lo que estás, así que lo consientes un poco. Cuando no lo tienes, solamente te mueves. Solamente llegas a tus sitios, te mueves a toda velocidad. Nunca realmente te puedes mover a toda velocidad si tienes esa clase de inhibición, porque siempre estás consciente de qué pie colocas sobre el suelo en ciertos cortes y el juego es demasiado rápido.

"Incluso un tipo que piensa a mi velocidad, sigue siendo demasiado rápido, como, 'Ey, voy a poner el pie derecho sobre el suelo para romper en esta ruta', cuando el tipo ya va en movimiento. tengo que ser capaz de reaccionar".

En un punto de los ejercicios de siete contra siete del martes, Garoppolo completó un pase con el receptor abierto Jordan Matthews por el centro en una ruta intermedia con Sherman en cobertura.

Conforme reaccionó Sherman al pase, el balón esquivó por poco sus dedos estirados para aterrizar en las manos de Matthews para lo que hubiera sido una ganancia larga.

"Fue simplemente un gran pase, con mucha confianza de su parte, y es exactamente lo que deseas ver de tu quarterback quien progresa en la rehabilitación y el lugar donde se halla en el proceso", declaró Sherman. "Que apenas sea el segundo día y ya sea capaz de hacer esos lanzamientos es un gran cumplido".

Y por mucho que ese pase haya señalado el inminente regreso de Garoppolo con sus compañeros, lo que siguió con Sherman fue lo que significó más para el quarterback.

"Incluso si hay algo de palabras entre series o lo que sea, es una buena sensación estar de regreso allá afuera y estar en la reunión previa a la jugada y mirar a todos los chicos en los ojos", admitió Garoppolo.