Valentine Holmes es la nueva apuesta del rugby para los Jets

Valentine Holmes trabaja para quedarse en la plantilla de 53 hombres de los Jets. Cortesía New York Jets

FLORHAM PARK -- El ex estelar de rugby league, Valentine Holmes, había estado practicando con los New York Jets por dos meses, aprendiendo fútbol americano al vuelo, cuando finalmente se percató. Era el 3 de junio, día de medios en One Jets Drive. Se puso el uniforme completo por primera vez y caminó hacia una masiva sesión de fotos con el resto de sus compañeros. En ese momento, el impacto de su aventura de NFL --que no cayó bien con muchos fanáticos en su natal Australia-- fue palpable.

"Usar el uniforme completo --las fundas, el jersey, las hombreras y el casco-- fue bastante grandioso", admitió Holmes, quien, en su empleo previo, no portaba utilería. "Ver mi nombre en el dorso de un jersey de los New York Jets, fue bastante grandioso, también. Es algo que guardaré por siempre".

Holmes está en la plantilla de los Jets vía el International Player Pathway Program, que permite a jugadores extranjeros tener una oportunidad en la NFL. Seguirá en la plantilla hasta el final del campamento de entrenamiento, punto en el cual sería elegible para una exención en la escuadra de prácticas. Eso le impediría ser activado en el 2019, pero podría practicar con el equipo con la esperanza de asegurar un contrato futuro. Cada equipo de la AFC Este, que fue elegida al azar para el programa de este año, tiene un jugador extranjero en plantilla.

Para apreciar la situación de Holmes, hay que comprender lo que dejó atrás. Era uno de los nombres más reconocibles en la National Rugby League de Australia, un fullback/winger estelar de 23 años para los Cronulla-Sutherland Sharks. Fue firmado a la edad de 17, representó a su país en la Copa Mundial, e impuso récords con cinco tries (touchdowns) en los cuartos de final y seis en las semifinales.

De haber tenido un juego de video para rugby league, hubiera estado en la portado. Estaba en la cima de su profesión cuando la dejó, pasando de los Sharks a los Jets. Admitió "muchos aficionados de hueso colorado estaban decepcionados y muy molestos", por su decisión. Entonces, ¿por qué hacerlo?

"Siento que quiero retarme como persona y como jugador y como atleta", dijo Holmes. "No hay mejor manera que competir aquí en América en la NFL. Es el pináculo del deporte en América. He estado observado desde la preparatoria. La oportunidad surgió para mí hacia el final de un contrato en ese momento, y caí en eso. Hubo un par de clubes que se fijaron en mí para darme una prueba.

"De alguna manera sucedió así. Soy joven y no quiero vivir con remordimientos. Si no funciona o no me gusta, o si no soy suficientemente bueno, siempre puedo volver al rugby de nuevo".

A Holmes le restaba un año en su acuerdo con los Sharks --su salario equivaldría a unos 720,000 dólares americanos-- ocasionando que algunos medios australianos especularan que estaba matando algo de tiempo en los Estados Unidos antes de convertirse en agente libre para el 2020. Los North Queensland Cowboys supuestamente están interesados en extenderle una oferta lucrativa.

Por ahora, Holmes parece franco en su deseo de quedarse en la NFL, donde cobraría 129,000 dólares en la escuadra de prácticas. No hay duda acerca de su habilidad atlética --puede correr las 40 yardas en los 4.4 segundos, dijo-- y ciertamente no se puede dudar de su dureza. Está listado en 6 pies con 1 pulgada y 200 libras, suficiente para un corredor, su nueva posición de NFL. También recibirá una oportunidad devolviendo patadas de salida. En prácticas de temporada baja, lució fluido en ocasiones, incluso como receptor (un nuevo concepto para él), pero hubo errores mentales. Eso era de esperarse.

El mayor reto para Holmes fue aprender las jugadas y enseñarse a pensar como jugador de fútbol americano. El fútbol americano está más coreografiado que rugby league, requiriendo trabajo de pies preciso para un corredor en jugadas por tierra y por aire. Un paso en falso, especialmente en asignaciones de bloqueo, puede arruinar toda una jugada. El rugby league permite más espontaneidad que el fútbol americano. Empleando una analogía de computación, debe borrar ese programa de rugby de su disco duro.

"Les digo algo, Valentine es un tipo único", dijo el coach de corredores Jim Bob Cooter. "Es un tipo inteligente. Lo está aprendiendo bien. Se apareció aquí y está por delante de lo pensaríamos que estaría. Ha hecho un buen trabajo de entrenar por su cuenta y prepararse para esta oportunidad. Es un tipo que tiene algo de habilidad física.

"Los tipos que pasan de un deporte a otro, a veces les toma un tiempo acomodarse por completo con el deporte nuevo. Diría que va por delante de la curva".

No es territorio nuevo. En el 2015, el ex estelar de rugby league australiano Jarryd Hayne jugó en ocho partidos (iniciando en uno) como corredor para los San Francisco 49ers, corriendo para 17 veces para 52 yardas. En el 2018, los Philadelphia Eagles usaron una selección de séptima ronda en Jordan Mailata, un tackle de 6 pies con 8 pulgadas y 345 libras de Australia, también con antecedentes en rugby league. Se quedó en la plantilla, pero todavía no ha visto acción de temporada regular para los Eagles.

Los Jets fueron uno de los primeros equipos en mirar al otro hemisferio por un jugador. En el 2005, firmaron al pateador de despeje Ben Graham de la Australian Football League, y se mantuvo con el equipo por tres campañas. En el 2012, el jugador australiano de rugby union, Hayden Smith, se quedó en la escuadra de prácticas de los Jets como ala cerrada, pero su carrera fue breve. Jugó solamente en cinco partidos y tuvo una recepción.

El actual pateador de despeje Lachlan Edwards, también australiano que jugó a nivel universitario en Sam Houston State, se ha hecho amigo de Holmes. Aparte de Edwards, no muchos jugadores en el equipo conocen la historia de Holmes. El corredor Ty Montgomery estaba sorprendido por conocer que Holmes era una sensación de rugby.

"Dijo, 'No sabía quer eras tan bueno en Australia'", relató Holmes. "Estaba bastante sorprendido por el lugar de donde vengo y dónde me encuentro ahora. Estaba bastante emocionado por saber hasta dónde llega".

Holmes dijo que su meta era quedarse en la plantilla de 53 hombres. Sus posibilidades son cortas en el backfield sobrepoblado de los Jets, pero eso no apaga su fuego competitivo. Su plan es mantenerse sano, participar en los partidos de pretemporada y demostrar su valor.

"Espero brindar un show y jugar bien", dijo.

Con el uniforme de los New York Jets, por supuesto.